“Todo bien con el macho argentino, pero para novio preferimos a un extranjero” – GENTE Online
 

“Todo bien con el macho argentino, pero para novio preferimos a un extranjero”

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Luli y Zámolo pertenecen a esa constelación de mujeres provocativas, un tanto inclasificables, que ratonean con su ingenuidad y sus curvas, siempre a mitad de camino entre la modelo de pasarela y la vedette. Algo así como una diosa de barrio. Seducen desde tapas de revistas, campañas gráficas, desfiles, publicidades, apariciones repentinas en ciertos programas de la tarde. Protagonizan rumores sin confirmar, romances más o menos ruidosos.

Luli Fernández (18 años, 91-61-90) integra el staff de GN Models y, así como la ven, viene de terminar el secundario en el colegio Carlos Pellegrini. Y aunque nació hace dos veranos como la nueva Pampita, su nombre trascendió (llegó hasta los noticieros) a comienzos de 2006 cuando se convirtió para todos en “la amiga argentina de Mick Jagger”. Sofía, por su parte, a sus 23 es toda una veterana. Hace unos años tuvo un affaire con el tenista David Nalbandian, y después novió con el polista norteamericano Chris Gannon. Ahora dice que su próximo objetivo es la televisión.

–¿Cómo se definirían?
Luli:
Somos como un producto de GENTE. Yo me considero así. Me parece que estamos entre las modelos que abrieron un camino para otro estilo de chica, con el que se identifica el común de las personas. Todas medimos un metro sesenta y pico, y por eso nos ven más normales. Porque no todas las mujeres miden 1,90, y menos en Sudamérica.
Sofía: Nos ven de carne y hueso… ¡y que comemos! Se me acercan y me dicen: “¡Qué bueno que no seas una mina anoréxica, que seas normal!”. Representamos a la mujer común y corriente…
Luli: …que por ahí tiene ese lado sexy y explosivo, y aunque no lo puede plasmar en una revista, lo explota con su marido, con su novio o con su amante… Creo que muchas marcas comerciales nos eligen a nosotras porque nos identifican con el común de las mujeres. Yo sé que nunca voy a desfilar en una pasarela de París…

–¿Qué proyectos tienen para este año?
Luli:
Voy a hacer Patinando con las estrellas, así que veremos cómo se me va a desfigurar la cara con las caídas… (risas). El otro día tuve mi primera clase, ¡y soy un desastre! Además, voy a conducir un programa con Nacho Goano todas las tardes en TyC Sports. Y también me propusieron participar de una parodia latinoamericana de la serie A Simple Life, esa que hacen Paris Hilton y Nicole Ritchie.
Sofía: Yo estoy cerrando con Bailando por un sueño, de modo que nos vamos a cruzar. Después empiezo con grabaciones de Son de Fierro, donde voy a hacer de colegiala. Ah, y en las vacaciones de invierno se estrena mi primera película, Quinta a fondo. Es muy divertida. Yo soy una chica muy Paris Hilton, rubiecita, que vengo a enamorar al protagonista…

–Están las dos bastante focalizadas en la tele…
Luli:
Yo adoro mi profesión de modelo. Ese trabajo te abre un montón de puertas, que te permiten desarrollar otras cosas y hacerte de más herramientas. Me parece que chicas lindas hay en todos lados y que para mostrar una linda cara o un lindo cuerpo vas a tener un montón de modelos surgiendo todo el tiempo: más lindas, más flacas, más jóvenes… Lo importante es mostrar que una puede hacer algo más.
Sofía: Yo tengo ganas de dedicarme a la actuación o la conducción, en la Argentina o afuera. En realidad, el año pasado viajé a Los Angeles para hacer castings.

–¿Y cómo te fue?
Sofía:
Mal. Me caí, me quebré varios huesos y tuve que volver a Buenos Aires. ¡Pero no perdí las ganas!

–¿Las cansa el medio?
Sofía:
No sé. Pero después de tantas cosas que vemos, buscamos lo más simple. Por ejemplo, un hombre que sea normal, que me entienda, que sea comprensivo, que me contenga. Súper afuera de lo que es este ambiente, el modelaje, y lo que vivimos todos los días trabajando. Esta no es nuestra vida: es nuestro trabajo, y punto. Cuando volvemos a casa nos ponemos ojotas y jogging y tomamos mate…
Luli: A mí me molestan esos prejuicios de que las modelos son tontas. Yo no me considero menos inteligente que nadie. Pero me parece que muchas veces las chicas se hacen las tontas para lograr cosas…

–¿Y la comparación con Pampita?
Luli:
Ya no. En menos de un año logré que la gente me identifique como Luli Fernández, más allá de que siempre se me va a relacionar con Carolina (Pampita), porque hay un parecido físico real, y eso no lo puedo modificar. Además, yo no compito con ella y no creo que ella compita conmigo. Estamos en rangos diferentes… Pampita puede competir con Nicole, no conmigo. Como decía Sofi, cada una hace su camino.

–¿Novios?
Sofía:
Yo corté en septiembre, más o menos. Estuve de novia todo el año con un estadounidense. Un chico que trabaja en una inmobiliaria. Lo conocí el año pasado veraneando en Punta del Este.
Luli: Estoy de novia hace un año. Se llama Jerónimo, tiene 30 y es uruguayo. Parece que coincido con Sofía acerca de los novios en el extranjero… (risas).

–O sea que a las dos les gustan los extranjeros…
Sofía:
Sí, siempre me dio más por el exterior. Tengo la impresión de que acá me conocen como la modelo o el personaje, y nunca como la persona que realmente soy. Los chicos de afuera me abordan primero como persona, más allá de que sea una mina atractiva y que mi inteligencia no sea lo primero que les pase por la cabeza. Es algo que estuve hablando con mi psicóloga (risas).
Luli: Además, los argentinos tienen esa cosa de trofeo… Muchas veces los hombres quieren llegar a ese objetivo de decir: “No sabés a quién me levanté”. Te terminan usando medio de trofeíto, y piensan que nosotras no nos damos cuenta o no nos importa…
Sofía: Son muy machistas. A mí, el hombre argentino me encanta, me copa, mal. Pero afuera no te juzgan, no hay prejuicios de nada, no tienen esa cosa de trofeo…

–O sea: muy copados, pero mejor tenerlos lejos…
Sofía:
Claro. Todo bien con el macho argentino, pero para novio preferimos a un extranjero… (risas).
Luli: Además, en Buenos Aires están muy relajados. Es todo bastante promiscuo, de 20 a 30 ninguno se pone de novio. Y yo, particularmente, nunca fui una chica de salir con muchos chicos. Tuve tres novios, y siempre relaciones largas.

Luli tiene 18 años, acaba de terminar el secundario, mide 1,70 de altura y sus curvas marcan 91-61-90. Sofía cumplió 23, mide 1,70, y sus contornos dictan 88-59-88.

Luli tiene 18 años, acaba de terminar el secundario, mide 1,70 de altura y sus curvas marcan 91-61-90. Sofía cumplió 23, mide 1,70, y sus contornos dictan 88-59-88.

“<i>Me molestan esos prejuicios de que las modelos son tontas. Yo no me considero menos inteligente que nadie. Hay chicas que se hacen las tontas para lograr cosas...</i>” (Luli)

Me molestan esos prejuicios de que las modelos son tontas. Yo no me considero menos inteligente que nadie. Hay chicas que se hacen las tontas para lograr cosas...” (Luli)

“<i>Busco un hombre que me entienda y que me contenga... Lo que muestro en las revistas  no es mi vida. Cuando vuelvo a casa me pongo ojotas y jogging y tomo mate</i>” (Sofía)

Busco un hombre que me entienda y que me contenga... Lo que muestro en las revistas no es mi vida. Cuando vuelvo a casa me pongo ojotas y jogging y tomo mate” (Sofía)

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