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“Todas las mujeres escondemos varios secretos en nuestro interior”

“Todas las mujeres escondemos varios secretos en nuestro interior”

Redacción Gente

Toma con sus dedos de pianista la hoja impresa que le acerca este periodista
y lee en voz alta: “Dentro de ella se esconde otra, que es como ella, pero no
es;/ y en esa otra se oculta otra, que esconde otra a su vez./Una se ve, la otra
se adivina, la otra ya fue, la otra será,/ y todas son de mentira y todas son de
verdad./ Ella es la que se mira al espejo y la que en el espejo se ve./ Es lo
que dice su boca y lo que ocultan sus ojos también./ Son muchas y distintas
mujeres viviendo en una mujer nomás./ Uno no puede querer a una sin querer a las
demás./ Ella es como una matrioshka./ Ella es como una muñeca rusa/ Ella es como
una muñeca…/ Ella es como una…/ Ella es como…/ Ella es…/ Ella…
“,
respira conmovida la uruguaya Natalia Marisa Oreiro. “¿Y cómo se llama
semejante hermosura de letra?
“, exclama despidiendo de su cuerpo aroma a
colonia Green Tea.

-Continúe, Natalia, continúe…
Claro que continúa, pese a que sus ojos verdosos acaban de dilatarse
bastante recorriendo la sorpresa: “Y aunque nadie sabe quién es ella, ni lo
que ellos para ella son,/ todos cuentan la feria según cómo les fue en el
frontón./ Que si la oruga o la mariposa, que si la reina del ajedrez,/ que si el
infierno o el paraíso, que si el agua o si la sed./ Cuántos quisieran verla
entregada, como la playa en la bajamar,/ con sus secretos a la intemperie y sus
arenas por hollar./ A mí me basta con ser para ella la misma cosa que siempre
fui:/ el viejo osito de felpa que abraza para dormir./ Ella es como una
matrioshka./ Ella es como una muñeca rusa…/ Ella es como una muñeca…/ Ella
es como una…/ Ella es como…/ Ella es…/ Ella.
“, aferra el papel y
levanta el tono. “¡Por favor, decíme cómo se llama y quién la escribió!“.
No deja opción.

-Se llama Muñeca rusa y es de Joan Manuel Serrat…
-Aaaaaaaaaaaahhh… ¿Me regalás la copia? Puede servirme.

-Si me contesta una duda, seguro.
-¿Cuál?

-Simple, Natalia: ¿se siente usted una matrioshka, una mamushka
-en ruso aporteñado-?
-Obvio, soy como las muñecas mamushkas. Por algo me traje varias.
Escondo muchas Natalias adentro mío. Todas las mujeres somos como las mamushkas
rusas, escondemos varios secretos en nuestro interior. Y eso me parece
atlichna
(transcribimos la pronunciación).

-¿Perdón?
-“Perfecto”.

-¿Busca intimidarnos?
-Bueno, merezco alguna licencia, gaspadin (señor). Acabo de cerrar mi
sexta visita a ese hermoso país europeo. Permanecí nueve semanas en Moscú,
¿sabías?

-Sabíamos que partió a filmar la miniserie Al ritmo del tango.
También que allá no puede caminar por la calle, que Pepsi le ofreció sacar una
línea cherry bautizada Nati y que si alguien le consulta a las
discográficas qué galones luce entre los artistas extranjeros, la colocan en
tercer lugar, después de los Rolling Stones y los Beatles. ¿Es en serio o nos
mintieron?
Please, no lo pongas. Suena horrendo, espantoso, ególatra.

-¿Quiere que conversemos del músico Ricardo Mollo (47, guitarra y voz de
Divididos)?
Eta mai mush: (‘éste es mi marido’). ¡No!

-Pero estuvo.
-Me visitó una semana en Moscú, para mi cumpleaños número 28. También recorrió
un poco. Le encantó. Me vino bárbaro compartir unos días de tanto movimiento
interior.

-¿No fue un viaje más en su interminable lista de viajes?
-Olvidate. Esto de Rusia era denso, trabajoso, especial, de madurez. En lo
laboral, indiscutiblemente atractivo. En lo privado, indiscutiblemente fuerte.
Debía separarme de mi esposo, de mis amigos, de mis perros, de mis plantas. Yo
salgo poquito de casa. Sin embargo, sabía que significaría un crecimiento
grosso. Siempre me hago la carta natal y revolución solar para saber cómo viene
mi año. Resulta que entre mayo de 2005 y mayo de 2006 estoy transitando el
regreso del planeta Saturno (algo que sólo acontece una vez en la vida y entre
los 27 y los 32 años), y se define todo.

-¿Define? ¿Qué significa “define”?
-Que conociendo a Saturno, un planeta pesado que trae confusión y angustia,
hay que frenar, parar, fijarse dónde estás, deshacer lo viejo que no te gusta,
tomar lo que te gusta y mezclar. A partir del regreso de Saturno uno pasa a ser
la persona para lo que verdaderamente nació.

-¿Y a la fecha, usted sabe para qué nació?
-Podré contestarlo en un tiempo. Por lo pronto, sabiendo lo de Saturno y
sintiendo que estoy en un período de experimentación, aprovecho para tomar
decisiones raras y mantenerme atenta en lugar de angustiarme. En mi carta astral
salía que este año iba a trabajar afuera. Por ello volé a Rusia. Todo lo que
vengo aceptando nace afuera: cine en España durante octubre, cine en Israel
durante el verano. Ahora las propuestas de acá las miro de reojo. No sé si deseo
seguir encabezando novelas de 180 capítulos. Elegí proyectos cortos e intensos.
De lo contrario, me aburro. Trato de desoír al demonio que intenta convencerme
de quedarme por comodidad. Antes, partir me daba vértigo y miedo. Logré
superarlo.

-Antes también anunció que iba a dedicarle cuerpo y alma a su carrera,
desde los 12 años en que empezó hasta…
-…hasta los 30, y en la actualidad no tengo ni idea qué contestarte. Lo
único que sé es que me suceden cosas locas y empiezo a darles bola. Me encuentro
en la etapa más aventurera de mi vida. Primero me tiro a la pileta y luego miro
si hay agua.

-¿Es así en todo?
-Mmmm, no. Sigo cultivando una de las “Máximas” que le dejó don José
de San Martín a su hija Merceditas: “Hablar poco y lo preciso“.

-¿Reconoce una estrategia de cara a los medios?
-Absoluta. Si vos no fueras periodista, podríamos charlar cinco horas de mi
vida, de mi amor…

-¿Dónde hay un periodista?
-Ja, ja… (falsea una risa). Trato de gotear las frases para que nadie
titule con que estoy enamorada si en realidad acepté concretar una nota para
referirme a mi apuesta en Rusia.

-Entonces, ¿está enamorada?
-Ja, ja… (falsea de nuevo una risa). Da tcanieshna (“por
supuesto”). Ochinlublú (“Yo amo mucho”).

-Nos complica para titular así, en otro idioma… ¿Ve programas de chimentos?
-Ninguno. Inventan pavadas. No estoy de acuerdo con que se diga cualquiera
de uno, sólo para mantener la presencia. Elijo el silencio.

-¿Menciona sin mencionar a sus numerosas veces anunciado y nunca
confirmado embarazo, por ejemplo?
-Llevo unos quince en mi haber. Pregunto: ¿Dónde metí a todos esos bebés?

-El instinto maternal, sin embargo, debe andar dando vueltas por su
interior.
-Niet (“No“). Cambiemos de cuestión.

Okay. Tema 1: Política. Comprometida en varios aspectos (citemos
su compromiso con Greenpeace, para ilustrar), ¿pensó en sumarse a esta
moda electoralista que parece acelerar el corazón de la gente del espectáculo?
-Jamás… A mí me cuesta poner mi verdad en nombre de otro.

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-Tema 2: Tevé hot. ¿La atrapan los programas que muestran piel,
sexo y sinónimos varios?
-Yo prefiero tener sexo en casa que encender la televisión para verlo. Si no
se trata de una historia atractiva, por par de lolas que haya… Nunca hice
desnudos completos o de frente y tampoco me los propusieron. Sólo me sentaría a
pensarlo si el guión lo valiese.

-¿La habrán visto los productores, tan light que usted volvió de
Rusia? ¿Cuánto adelgazó?
-Hmmm, un poquito… Allá abunda el cerdo y yo no como ni carne ni pollo.
Apenas ingiero pescado y verduras. Mi alimento no salía de tostadas, queso, café
con leche, rúcula, espinaca, muzzarella, albahaca, yogur y, lógico, gaseosas y
chocolates. Soy adicta a los chocolates.

-¿Oreiro se considera una mujer coqueta?
-Para las fotos… Me encanta jugar a ser actriz las veinticuatro horas.

-¿Cómo se las arregla a la hora de los lances masculinos?
-Admito que en general no me gritan palabras demasiado dulces en la calle.
Al contrario, palabrotas, guasadas. Por timidez y para descubrir las caras de
asombro, a mayor guarangada, mayor réplica. O si avanzan por al lado y sé que me
van a mirar la cola, les hago el fuck you por la espalda (se para e imita
el movimiento).

-Disculpe el temblor. Ocurre que con tamaño gesto nos atemoriza para el
último interrogante de la noche.
-¿Craziva (“más“)? Escucho.

-¿Hoy qué la seduce, ser mejor esposa o mejor artista?
Avmaria sabut (“olvidate de todo y andate”). Dasvidania
(“hasta pronto”). Pacar (“adiós”)… Y gracias por la letra de Joan
Manuel Serrat.

por Leonardo Ibáñez
fotos: Claudio Divella
producción: Sofía Delger.
maquillaje: Clara Stornini; peinado: Margarita, para Sergio Lamensa.
Agradecemos a Mariano Toledo, Sibyl Vane, Luna Garzón, Caro Cuore y Rapsodia

Con ropa y accesorios que compró en puestitos callejeros moscovitas, Nati posa en Buenos Aires. Me encanta jugar a ser actriz las veinticuatro horas“, reconoce.”>

Con ropa y accesorios que compró en puestitos callejeros moscovitas, Nati posa en Buenos Aires. “Me encanta jugar a ser actriz las veinticuatro horas“, reconoce.

Prefiero tener sexo en casa que encender la televisión para verlo… nunca hice desnudos completos o de frente y tampoco me los propusieron. Sólo me sentaría a pensarlo si el guión lo valiese“. “>

Prefiero tener sexo en casa que encender la televisión para verlo… nunca hice desnudos completos o de frente y tampoco me los propusieron. Sólo me sentaría a pensarlo si el guión lo valiese“.

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