“Tiene la pinta del padre. Se va a cansar de levantar minas” – GENTE Online
 

“Tiene la pinta del padre. Se va a cansar de levantar minas”

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El acontecimiento reúne a toda la familia Di Palma en la cocina de este hogar de Arrecifes que, después de estar un par de horas, uno podría decir que es “la casa del pueblo”. Durante todo el día, decenas de personas desfilan por el lugar. Algunos son familiares, otros trabajan en el taller del fondo y muchos se asoman como simples curiosos que vienen en busca de un autógrafo o para dejar algún recuerdo de Rubén Luis Di Palma, el Viejo, el hombre que ya es leyenda y que nos dejara el 30 de septiembre de 2000, a sus 55 años, al morir en un accidente con su helicóptero en Carlos Tejedor.

Y en memoria de su abuelo, el flamante hijo de Marcos (32) y Paula Etcheto (27) lleva su mismo nombre. Sus padres, sin embargo, decidieron para su hijo invertir los nombres del gran piloto: anotaron al bebé – que tiene 17 días al momento de realizar esta nota– en el Registro Civil del pueblo, como Luis Rubén. Y como ya hace más de dos semanas que llegó al mundo, es momento de su primer baño. Por recomendación de la Tana, la mujer que crió cuatro hijos –José Luis, Patricio, Andrea y Marcos– y que hoy asiste con su experiencia a Paula, el calor de la cocina es el mejor lugar para el primer contacto con el agua.

Para variar, Marcos hace chistes todo el tiempo sobre la suerte que su hijo tendrá con las mujeres, y da indicaciones como si se tratara de algo que hace todos los días. Aunque hay que admitir, se muestra más sensible que de costumbre. Y juega con su hijo, lo besa todo el tiempo y se encarga de ponerle los pañales: “Te juro que Marcos me sorprendió –cuenta Paula–. Cuando lo escucha llorar a la madrugada se levanta, lo hamaca y trata de calmarlo. Anoche, por ejemplo, le dolía la pancita y él le hacía masajes. Estuvo más de cuatro horas tratando de que se durmiera…”. Es que su amor por Marcos, el padre de su hijo, nació hace muchos años, cuando ni siquiera lo conocía personalmente…

La historia de este amor segun Paula. “Nací en Adolfo González Chaves (a 450 kilómetros al sur de Buenos Aires), y toda mi familia era amante del automovilismo y fanática de Marcos. Yo tenía todas sus notas grabadas, recortes de diarios y revistas, y cada vez que aparecía en un programa en la tele me quedaba mirándolo. A los 17 años me fui a estudiar Abogacía a Buenos Aires, me puse de novia y me mudé a Pilar con mi pareja. Después de unos años, la relación ya no funcionaba bien. Y como toda matrimonio que no sabe qué hacer, decidimos apostar por un gran cambio en la casa, para ver si eso nos unía un poco más. Y viajamos a Arrecifes para comprar antigüedades y muebles de campo. Cuando estábamos volviendo pasamos por acá, la casa de los Di Palma, y el chico que en ese momento era mi novio paró su camioneta para ver si yo me podía sacar una foto con Marcos. Yo no quería saber nada, pero en una de esas aparece Marcos hablando por celular y me quise morir: quedé petrificada en el asiento. Mi ex novio se bajó, lo saludó y le dijo que su novia era fanática de él. Marcos se acercó, me saludó y me propuso ir a dar una vuelta en su auto. Salimos a la ruta y de pronto paró para revisar el motor. Estaba fascinada. Cuando se subió al auto me dio su celular y me pidió el mío. Al principio dudé, pero terminé aceptando. Cuando volvimos a su casa, mi ex me hizo una foto con Marcos –la primera de mi vida– y nos fuimos. Después me preguntó: ‘¿Y cómo te fue? ¿Qué te dijo Marquitos?’. Ahí le conté que me había pedido el teléfono y que yo se lo había dado: ‘Seguro te va a llamar para invitarte a alguna carrera. Este pibe es un muy buen tipo’, me dijo. Al poco tiempo dejé a mi novio y tres meses después de aquel encuentro quedé embarazada”.

La historia de este amor segun Marcos. “Me acuerdo que tenía un día de locos. Estaba preparando el auto para la carrera y venía medio retrasado. En eso salgo a la puerta para hablar por celular y veo que hay una camioneta parada: ‘Seguro que me vienen a pedir un autógrafo’, pensé. Se bajó un flaco y me dijo que su novia era fanática mía y que quería sacarse unas fotos conmigo. Me acerqué hasta la camioneta, porque ella no se quería ni asomar, y cuando la vi, me enamoré... Además me di cuenta de que a ella le brillaban los ojos y me quería partir la boca de un beso. Entonces se me ocurrió llevarla a probar el auto y nos fuimos a dar una vuelta. Estaba tan fascinada que si hubiese sido por ella ya se habría quedado conmigo. En un momento pensé: ‘Si la llevo rápido donde está el novio, la voy a perder’. Entonces paré en la ruta simulando que iba a revisar el motor. Levanté el capó, hice un poco de circo y cuando subí le di mi número de teléfono y le pedí el suyo. Cuando la miré a los ojos por última vez me di cuenta de que ya se había enamorado. Lo nuestro era sólo cuestión de tiempo”.

Un año y tres meses después, Paula voló durante 20 minutos en avioneta desde Arrecifes a Buenos Aires para dar a luz a su primer hijo. Piloteaba Marquitos, por supuesto. Luis Rubén Di Palma nació el 13 de noviembre, a las dos de la tarde, en el Sanatorio Otamendi, con tres kilos y 100 gramos. Es el segundo hijo de Marcos: hace seis años tuvo a Marquitos, de quien guarda un retrato gigante en su habitación y hoy vive con su mamá en un pueblo cercano a Arrecifes. “No sé qué será de la vida de este nuevo bebé –reflexiona Marcos, que se toma unos segundos y continúa–. A mí me gustaría que fuera doctor, pero en Arrecifes es tanta la pasión que la gente y los chicos tienen por el automovilismo que seguramente va a seguir la tradición de los Di Palma y va a salir piloto. Igual lo vamos a dejar decidir, pero su primer laburo va a ser en el taller del fondo (carcajadas). Por lo menos algo es seguro: si sale piloto y con la pinta del padre, se va a cansar de levantar minas…”.

Marcos y Paula presentan al que heredó el nombre de su abuelo. A los dos se los ve felices y enamorados. “<i>La llegada de este hijo nos cambió la vida para siempre</i>”.

Marcos y Paula presentan al que heredó el nombre de su abuelo. A los dos se los ve felices y enamorados. “La llegada de este hijo nos cambió la vida para siempre”.

La imagen del primer baño del bebé Di Palma. Marcos manejó la situación como un papá experto, aunque contó con la ayuda de Paula y la Tana, la abuela del nene.

La imagen del primer baño del bebé Di Palma. Marcos manejó la situación como un papá experto, aunque contó con la ayuda de Paula y la Tana, la abuela del nene.

Después lo envolvió en el toallón y pidió una foto para su álbum personal: “<i>Parecemos dos ositos</i>”, comentó entre risas. Al final redobló la apuesta y se animó a ponerle los pañales.

Después lo envolvió en el toallón y pidió una foto para su álbum personal: “Parecemos dos ositos”, comentó entre risas. Al final redobló la apuesta y se animó a ponerle los pañales.

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