“Tengo cuerpo para mostrar, pero también talento” – GENTE Online
 

“Tengo cuerpo para mostrar, pero también talento”

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Baja del escenario y avanza por un pasillo de la sala. Con los pies descalzos, protagoniza un recorrido sigiloso entre el público, que aviva un efecto masivo de cuasi desnuque: no hay espectador que no estire su cuello para observarla. Ella sonríe y sigue con marcha lenta y constante. Mientras saborea una manzana, aprieta el gatillo de un rociador que riega el ambiente de aroma a coco. Incita. Estimula. Provoca. Sabe cómo hacerlo: es Mónica Ayos (35 años, mamá de Federico –16– y Victoria –3–).

¿Cuándo? ¿Dónde? Durante los primeros minutos de En la cama, la obra de José María Muscari en el Multiteatro. Mónica entrega el cuerpo –con desnudo total incluido– a Sasha, una meteoróloga frustrada, atormentada por el deseo, no compartido por su marido (interpretado por Walter Quiroz), de tener un hijo. Tras la función hay festejo en su camarín. Le acaban de anunciar su nominación como revelación femenina para el Cóndor de Plata, por su trabajo en Tres de corazones, la película de Sergio Renán que protagonizó el año pasado. “Estoy feliz: siento que, por fin, legalizo mi trabajo como actriz”, dice, mientras se saca el vestido de Sasha y se queda con la piel de Mónica.

–¿Antes no te sentías así?
–No reniego de mis comienzos ni de mi lomo. Mi carrera es tan comentada por el cóctel de mujer explosiva que soy hoy. No fui una niña prodigio ni empecé en el San Martín. Todo lo logré laburando.

–Ahora confirmás que no te equivocaste.
–Totalmente. Hace seis años que hago cosas buenas. Aunque todos tenemos nuestra parte mediocre en el placard. No elegí el camino fácil. Encontré un género maravilloso, como es el teatro de revista, que supe aprovechar. Me dio un lugar privilegiado y me escapé cuando sentí que ya estaba en el techo y me salía de taquito. No quería encasillarme. Mi única meta fue siempre ser una buena actriz.

–Que se desnuda…
–En mi carrera nunca tuve prejuicios a la hora de mostrar. No sería coherente si exigiera esconder mi cuerpo. Estoy acostumbrada a mis curvas y nunca tuve el dedo acusador hacia los desnudos. Soy realmente osada: tengo cero prejuicio con mi cuerpo. Pero mi objetivo es demostrar que, como actriz, también respondo.

–¿No existe en vos el pudor?
–Me siento mucho más desnuda cuando me preguntan cosas de mi vida privada que cuando me saco la toalla en el escenario interpretando a Sasha. Lo que pasa es que mis curvas dan que hablar. La intención no es que el tema sea mi cuerpo, sino que también vean lo demás. –¿Cómo maneja Diego el tema de tus desnudos? (Diego Olivera –38–, su pareja, está en México como protagonista de la novela Vivir sin ti). –No lo manejamos: chocamos. Diego se casó conmigo cuando yo era vedette. Para él era más fácil la bajada de la escalinata con purpurina y plumas que la actriz que cuenta una historia de amor e interactúa con sus pares. No sólo por el desnudo: hay besos, miradas… Pero disfrutamos de que al otro le vaya bien. Nos acompañamos, lo tomamos como laburo.

–Debe ser difícil: vos te desnudás todas las noches frente al público y él te tiene sólo vía handy.
–La distancia hace las cosas mucho más difíciles. El está algo angustiado, porque el reencuentro se retrasó. Pero cuando nos volvemos a ver la pasamos bien. Somos compañeros de ruta y amigos. Atravesamos crisis y cosas fuertes, que fortalecieron la relación.

–¿Hubo alguna similar a las que refleja En la cama?
–La obra es desgarradora, porque te pone frente a un espejo, muestra lo patéticos que podemos ser cuando nuestra pareja está en una llanura. Sin dar detalles, todos nos sentimos identificados. Me incluyo. Hay situaciones en el escenario en las que digo: “Esto lo viví alguna vez”.

–¿Y cómo se superan en la vida real?
–Más allá de los roces habituales en cualquier pareja, nos gustamos. Y cuando nos reencontramos, salimos fortalecidos. Ninguno está cabizbajo. Cada uno participa del crecimiento del otro. No quiero un hombre que sea mi sombra. Al ser muy viscerales, sobre todo yo, es real eso de elegirse día a día. Sabemos que ninguno estaría con el otro sólo por permanecer.

–A la distancia, ¿cómo satisfacen el apetito sexual?
–¿Ves? Ahora me siento desnuda (se sonroja por primera vez). En el sexo, uno evoluciona. Hay etapas, entre ellas la de estar asexuada, que es lo que me pasa ahora.

–¡¿Ayos asexuada?!
–No, no. Quise decir que… ¿Cómo lo explico? Trato de no erotizarme, porque no tengo a mi lado a la persona que amo. ]

–Quiero la fórmula…
–Mmmmm… Eeeeeeh (piensa y se sonroja por segunda vez). Estar menos a flor de piel.

–¿En el escenario y sin ropa no te erotizás? Perdoname, pero no lo creo…
–Lo erótico no tiene que ver, en sí, con acostarse con alguien. Mi libido, hoy, está puesta en la actuación. Esta profesión es maravillosa, porque canalizás por otros lugares: cuando no tenemos algo, jugamos a que sí está.

–Confesáme tus herramientas de distracción…
–Laburar. Las sensaciones al actuar están buenísimas. Además, llegan las felicitaciones y las buenas críticas por mi trabajo, y me siento aceptada y realizada.

–¿En el futuro habrá un “no hago más desnudos”?
–No creo. Cuando acepte un papel en el que no me saque la ropa, me van a preguntar: “¿Y? ¿No vas a volver a desnudarte?”. Estoy a disposición de la artista que soy, y me cuido para que el espejo me devuelva una buena imagen. Si me da el lomo, ¿por qué no hacerlo? Mientras se pueda ver la otra parte… Tengo cuerpo para mostrar, pero también talento.

Competirá por el Cóndor de Plata como Revelación femenina por Tres de corazones, el film de Sergio Renán. “<i>Me siento realizada y aceptada</i>”, confiesa hoy la actriz.

Competirá por el Cóndor de Plata como Revelación femenina por Tres de corazones, el film de Sergio Renán. “Me siento realizada y aceptada”, confiesa hoy la actriz.

Ayos interpreta a Sasha, una mujer que, a diferencia de su marido, quiere tener un hijo. Walter Quiroz, Viviana Saccone (quien también se anima a quitarse la ropa en el escenario) y Gerardo Romano completan el elenco de En la cama. Su desnudo total, uno de los momentos más aplaudidos.

Ayos interpreta a Sasha, una mujer que, a diferencia de su marido, quiere tener un hijo. Walter Quiroz, Viviana Saccone (quien también se anima a quitarse la ropa en el escenario) y Gerardo Romano completan el elenco de En la cama. Su desnudo total, uno de los momentos más aplaudidos.

“<i>Me siento mucho más desnuda cuando me preguntan  sobre mi vida privada que cuando me saco la toalla en el escenario. Lo que pasa es que mis curvas dan que hablar</i>”

Me siento mucho más desnuda cuando me preguntan sobre mi vida privada que cuando me saco la toalla en el escenario. Lo que pasa es que mis curvas dan que hablar

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