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¿Te quiero igual?

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Todo lo que se dijo es una mentira tras otra; se inventaron notas enteras. Nunca existió ninguna separación”, batió Julieta Cardinali (33) a GENTE la semana pasada vía SMS, tras hacerse pública una salida muy amigable con su marido, Andrés Calamaro (49). La escena y la declaración sorprendían, ya que la pareja había sido blanco de los medios en los últimos meses por su supuesta ruptura.

¿La historia? Tuvieron un fin de año a puro escándalo mediático, con una crisis que les llegó a los cinco años en pareja, y tan sólo cinco meses de casados. El culebrón incluía infidelidades, secretos, rumores y distanciamiento. A saber: primero se lo señaló a él como el malo de la película, luego de verse vinculado con la modelo Micaela Breque (23) –tapa de Playboy en el 2008–, con quien tuvo un encuentro durante su gira en Chile el pasado diciembre. La historia se quiso encubrir y la chica hasta dijo que no conocía a Calamaro, pero la mentira cayó cuando apareció un video donde se la ve bailando en un escenario trasandino junto al músico. Sin más, fue señalada como la causante de la ruptura. Un mes después, saltó a la luz otro affaire de Andrés. Esta vez con la vedette Mariana Diarco (22), quien dijo haber sido novia de El Salmón durante 2005, y haber terminado por las infidelidades de él. “Hasta llegamos a convivir. Pero nos separamos, porque lo encontré con otra chica y no me lo banqué; me enojé mucho”. El tiempo, al parecer, sanó las heridas, y esta vez la vedette ya no se preocupó mucho por tener exclusividad. “El estaba deprimido por su fracaso matrimonial. Nos acompañamos mutuamente; él puede llegar a estar con otra mujer y eso no me afecta, porque no tenemos ningún compromiso. Lleva una vida de estrella de rock: siempre va a tener un millón de mujeres”, dijo la pulposa rubia en una entrevista a mediados de febrero. Los encuentros con las jóvenes señalaron a Calamaro como el infiel, aunque más tarde se supo que la pareja ya venía en crisis desde octubre y noviembre de 2010. De hecho, desde esa época viven en casas separadas: él en su estudio de Colegiales, y ella en el departamento familiar de Palermo junto a Charito (4), la hija de ambos.

La otra campana no tardó en sonar, y en enero –específicamente el 17 y 18– un paparazzi fotografió a Julieta en Madrid, saliendo de un edificio junto al director de cine español Juan Carlos Fresnadillo (43), con quien se la vinculó sentimentalmente. De regreso al país, armó las valijas y se fue a pasar unos días a Punta del Este, con su hija y sin Andrés. Con ese telón de fondo que habla de una crisis inocultable, muchos se sorprendieron hace unos días, cuando la pareja volvió a mostrase unida. ¿Olvido y perdón? ¿O sólo perdón y reconciliación en puerta?

RADIOGRAFIA DE LOS DIAS DE PAZ. “¿Si la separación es irreversible? No sé. Por ahí después de la tormenta vuelven”, adelantaba a fines de enero un amigo de la pareja que pidió resguardar su identidad. La historia quedó entonces con final abierto. Un mes después, el 25 de febrero, las miradas volvieron a caer sobre la pareja, luego de hacerse público un almuerzo que compartieron en el restaurante Kansas, de Las Cañitas. Cuando la consultamos, Julieta no quiso dar detalles sobre el tema. Le dijo a GENTE: “No me gusta participar de este circo. No doy notas sobre mi vida privada. Nunca lo hice y tampoco lo voy a empezar a hacer ahora. Lo único que te puedo decir es que nunca existió ninguna separación”.

Unos días después –el jueves 13– se volvió a repetir la salida, pero esta vez fue cena en Francesco, un restó de comida peruana sobre la calle Sinclair. La pareja fue y regresó caminando, dejándose ver de la mano. La cena fue rápida (desde las 20 hasta las 21.30 horas), pero charlaron muy animadamente. En un momento, Andrés salió camino a la estación de servicio ubicada a una cuadra, y compró unos chocolates para su amor. Tras la cena, más de un testigo pudo comprobar que el cantante pasó la noche en su hogar matrimonial. La primera lectura era clara: se arreglaron. Sin embargo, no todo es lo que parece. Sobre todo cuando al día siguiente (viernes), quedó claro que tras cumplir su rol de padre y llevar a Charito al colegio, Andrés fue visto dejando el departamento bolsito en mano. Y la sospecha de que las heridas aún están abiertas se acrecentaron al confirmarse que el músico volvía a pasar sus noches en su domicilio de Colegiales. Por su parte, Julieta y su hija ponían rumbo hacia un country de Benavídez, al norte del Conurbano, donde pasaron el fin de semana largo.

Justamente allí, en esa casa de la zona de Tigre, Andrés y Julieta volvieron a encontrarse el sábado por la tarde. Por la noche fueron al cumpleaños del ex Caballero de la Quema Iván Noble, quien tiene casa en el mismo country. Apenas llegaron, todos se sorprendieron. Según los testigos del íntimo evento, al que asistieron músicos y algunos famosos, la pareja se mostró muy mimosa, a los besos y bailando juntos. Entre los invitados estuvieron Anabel Cherubito, Martín Souto, Joe Fernández, Fabián von Quintiero y Gaby Alvarez. Y si bien según más de un presente habrían confesado su intención de volver a empezar, otro hecho volvió a poner en duda que la crisis haya finalizado: terminada la fiesta, Julieta se quedó en Benavídez, y sobre las 3 de la madrugada Andrés regresó a dormir solo a su casa de Colegiales. Allí, honrando el domingo como día de familia, el rockero fue visitado por su hermano, el también músico Javier Calamaro. Pasadas las 21 horas dejó su domicilio, adonde regresó –siempre solo– cerca de la medianoche. A juzgar por los regalos con los que fue visto tanto el sábado como el domingo –discos comprados en Miles–, fue un fin de semana de cumpleaños para El Salmón.

SECOND CHANCE? Sí, definitivamente después de la tormenta sale el sol, como diría Shakira. Ella dice que nunca se separaron. El no da declaraciones. Y una hermosa hija los une. Justamente, esta semana Calamaro deberá demostrar sus dotes como padre full time con Charito, ya que Julieta vuelve a Madrid. ¿Motivos? Unas pruebas de vestuario y últimos ensayos, ya que en abril comenzará con las grabaciones de Cartas para Evita, una tele movie para el público español dirigida por Vicente Villanueva, en el que compartirá elenco con Carmen Maura.

Por su parte, Andrés está a pura creatividad, componiendo desde su estudio material para un nuevo disco. ¿Será su corazón el gran inspirador? Entre los próximos pasos estaría un viaje a España por trabajo, anunció su representante, Olga Castreno. Consultada por la love story, fue más que tajante: “No hablo de la vida privada de Andrés; no me corresponde. Sólo manejo sus asuntos profesionales”, le dijo a GENTE. En cambio el Bebe Contepomi, testigo del matrimonio Calamaro-Cardinali que los unió el 23 de julio de 2010, aseguró, muy feliz por sus amigos: “¡Claro que están juntos! Tuvieron una crisis y estuvieron distanciados un tiempo, como le puede pasar a cualquier pareja, pero volvieron. Estaban recomponiendo la relación y por suerte lo lograron”. A fines de 2010 se distanciaron, y tras meses de escándalos mediáticos, vuelven a mostrarse juntos y de la mano. Así se los vio el jueves pasado por Palermo. ¿Final feliz?

A fines de 2010 se distanciaron, y tras meses de escándalos mediáticos, vuelven a mostrarse juntos y de la mano. Así se los vio el jueves pasado por Palermo. ¿Final feliz?

Al parecer, la pareja volvía a apostar al amor. El jueves cenaron en un restó cercano a su domicilio en Palermo, y volvieron juntos al departamento de la calle Sinclair. Sin embargo, cuando todos daban por cierta la reconciliación, el viernes Andrés regresó –bolsito en mano– a su domicilio de Colegiales, donde está instalado desde octubre, fecha inicial de la crisis.

Al parecer, la pareja volvía a apostar al amor. El jueves cenaron en un restó cercano a su domicilio en Palermo, y volvieron juntos al departamento de la calle Sinclair. Sin embargo, cuando todos daban por cierta la reconciliación, el viernes Andrés regresó –bolsito en mano– a su domicilio de Colegiales, donde está instalado desde octubre, fecha inicial de la crisis.

El domingo, mientras Julieta y Charo disfrutaban de la casa en el country de Benavídez, Calamaro se la pasó en su departamento de Colegiales. Recibió la visita de su hermano Javier, y por la noche lo vieron por la zona de Las Cañitas, tomando algo con un amigo.

El domingo, mientras Julieta y Charo disfrutaban de la casa en el country de Benavídez, Calamaro se la pasó en su departamento de Colegiales. Recibió la visita de su hermano Javier, y por la noche lo vieron por la zona de Las Cañitas, tomando algo con un amigo.

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