“Soy una efeméride del siglo XXI” – GENTE Online
 

“Soy una efeméride del siglo XXI”

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No fue una noche para sex toys ni cosa que se le parezca. En la inefable fiesta de cumpleaños de Moria (en The Yellow Bar, el restó de la disco Bahrein, Lavalle al 300), el impensado rol protagónico lo tuvo un nuevo integrante de la farándula como Horacio Pagani, lejos de aquel “payaso mediático”, cerca de un maduro galán hot. Con su peculiar estilo –entre tierno y gruñón–, el periodista se convirtió en atracción de la noche. Hasta la mismísima Casán le dio de comer torta en la boca, mientras Horacio se contoneaba a todo ritmo, observando de reojo el generoso escote de la diva, a la vez que la drag queen Vanessa Show no paraba de contarle anécdotas.

Quien se bailó todo fue uno de los abogados de Moria, Ignacio Irurzun. Junto a Mercedes, su esposa, el hombre de ley sentó jurisprudencia en la pista. Y otra de sus letradas, la doctora Ana Rosenfeld, se llevó todos los fallos a favor por el look que eligió para esta noche. Claro que quienes sorprendieron fueron dos ex amores de la diva, a quienes el tiempo convirtió en amigos: el empresario gastronómico Gustavo Massud y el modelo Federico Fast. Por supuesto, los infaltables imitadores de Moria, sus clones, producidos a su imagen y semejanza. “Les pedí que vinieran así, porque todas me imitan, quieren ser Moria. Debe ser porque transmito un plus al público, y ellas no”, aclaró mientras brindaba con champagne.

La asistencia fue casi perfecta. La única que se ausentó –y con aviso– fue Susana Giménez, que llamó especialmente para saludarla. Después no faltó nadie. Si hasta estuvo Martha Ortega, una espléndida señora que fuera pareja del multimillonario griego Aristóteles Onassis y representó por décadas a Bulgari en el mundo. La mujer es paciente de Rubén Mühlberger, el experto en terapia ortomolecular y personal doctor de Moria. En la lista también estuvieron María Eugenia Ritó –impactante–, Gladys Florimonte, Aníbal Pachano, Belén Francese, Marley, Carolina Papaleo y Cecilia Milone –inseparables y de las más admiradas de la noche–, los periodistas Luis Ventura y Jorge Lafauci, la vedette uruguaya Claudia Fernández –hermosa y embarazadísima– con su marido, Leonel Delménico, Emiliano Rella, Juan Acosta, Charly G, y siguen las firmas...

El dj Eduardo Neulist logró que el festejo nunca decayera. Moria les dio la bienvenida, agradeció a todos y se autofelicitó: “Ya no cumplo años: los celebro. Soy una efeméride del siglo XXI”.

–Toda una definición.
–Soy muy feliz, porque siento que la gente me eligió para siempre. Uno mismo tiene que trascender esa elección, no quedarse en eso. Dios me premió con un aura, y el público me aceptó, me compró. Soy parte de ellos, les pertenezco. Y nunca me dejaron, porque voy mutando. Todos quieren ser Moria y me les escapo. Mi esencia es siempre igual, pero la voy enriqueciendo para que sea cada vez más elevada, más sabia, más pura...

–¿Está más mística?
–No, no, no. Cuidado que no veo ni vírgenes, ni santos, ni platos voladores: vivo muy intensamente. No busco la pureza en la religión, ni en la fe, sino en mí.

–Le van a decir que se cree Dios...
–Que digan lo que quieran. Creo en mí y en Dios, alguien superior. No tengo un ego magnificente para pensar que soy el Señor. Desde chiquita soy una guerrera, batallo, me impongo desafíos, me renuevo sola, sin ayuda. Hace mucho que trabajo y alcancé un estado de elevación. No lo digo desde la soberbia ni soy arrogante. Hoy estoy relajada, gozosa, todo me fluye. Me siento plena, segura. Hace sesenta años que no me enfermo. Salvo las complicaciones de la niñez, después no tuve más nada. Pero nunca padecí fiebre, resfríos, gripe, ni me dolió la cabeza. Responde a un trabajo que hice con mi persona. Reconozco que me lo dio alguien superior. Soy una persona recontra psíquica, predictiva. No me hago la esotérica, pero tengo muy buen instinto.

–¿En qué piensa cuando se baja del show business y está sola?
–No pienso, fluyo. Cuando me voy a dormir, leo algo que me haga bien. No me engancho con la tele ni con ficciones. Leo mucho filosofía, psicología gestáltica, transpersonal, conductiva. Al pasado lo traigo en libros. Por ejemplo, El tercer ojo, de Lobsang Rampa, Las flores del mal, de Baudelaire... Todos me shockearon y los releo. O me interno con literatura para saber qué es el budismo zen, porque tengo algunas cosas muy orientales. Hago un estudio de todo, me llevo un marcador de texto y resalto, como si estudiara.

–Después de algunas peleas mediáticas que protagonizó, da la sensación de que no hay nada que la haga sufrir. ¿Es así, o el dolor va por dentro?
–Es como que no tengo derecho a sufrir: sería una desagradecida a la vida. Tengo todo, mi hija Sofía y Helenita, mi nieta maravillosa. Por supuesto que me provocaron dolor las pérdidas, principalmente la de mis padres.

–¿La sorprende su hija como actriz y como persona?
–Posee un gran refinamiento espiritual, sensible, muy vulnerable. La fui a ver al teatro en Playroom. No asistí al estreno, para no condicionarla. En la película El resultado del amor, de Eliseo Subiela, hace una escena impresionante. Lloré de la mano de Graciela Borges, Nora Cárpena, Marta González. Atravesé muchos dolores junto a ella.

–¿Cómo está su relación con Susana Giménez?
–Muy bien. Me habló para saludarme, divina. Voy a ir encantadísima a su programa.

–¿Le va a contar cosas que a otros no les confiesa?
–No me saca muchas cosas a mí, sí yo a ella. A ella le encanta el pasado que vivimos en un verano más que divertido. Somos como la rubia y la morocha más contundentes.

–¿Con Antonio Gasalla ya se están arreglando las cosas?
–Está todo bien, de acuerdo con lo que me informan mis abogados. La cuestión la tiene Antonio con la página de Internet que publicó algo que habría dicho sobre mí. Mis letrados tuvieron una audiencia y yo ni sabía; ni hablamos del tema. Yo no provoqué eso y él tampoco. El abogado de Antonio dijo que él estaba con ánimo de conciliar, que me respetaba, lo sentía y me admiraba muchísimo.

–¿A qué otro divo o diva reconoce, además de Susana?
–No admiro a nadie, ni de acá ni de afuera. Tengo empatía por algunos. Mis máximos ídolos son la Madre Teresa de Calcuta y Jesucristo. Después, nada.

–¿Cómo está su relación con Mirtha Legrand y Gerardo Sofovich?
–Cero. La verdad es que no pienso en ellos. Ya pasó. Prefiero soñar con Helenita, que representa el futuro de lo más querido: mi familia. Rodeada por sus abogados,  Ana Rosenfeld e Ignacio Irurzun  –acompañado por su esposa, Mercedes–, Aníbal Pachano, el RRPP Marcelo Dipablo y el inefable Horacio Pagani, Moria sopló las velitas.

Rodeada por sus abogados, Ana Rosenfeld e Ignacio Irurzun –acompañado por su esposa, Mercedes–, Aníbal Pachano, el RRPP Marcelo Dipablo y el inefable Horacio Pagani, Moria sopló las velitas.

Moria bailó y se divirtió con todos sus invitados. Hasta pidió una tregua para poder comer y tomar algo.

Moria bailó y se divirtió con todos sus invitados. Hasta pidió una tregua para poder comer y tomar algo.

Juan Acosta le dedica un poema, mientras Aníbal Pachano, Cecilia Milone, Belén Francese, Vanesa Show y el coreógrafo Charly G, posan para la foto.

Juan Acosta le dedica un poema, mientras Aníbal Pachano, Cecilia Milone, Belén Francese, Vanesa Show y el coreógrafo Charly G, posan para la foto.

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