“Somos unos vascos cabeza dura… ¡pero también lloramos de emoción!” – GENTE Online
 

“Somos unos vascos cabeza dura... ¡pero también lloramos de emoción!”

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Nadie se reprocha nada. Y, esto, en la historia de las dinámicas familiares, es bastante inédito. Restaurante en Costa Salguero, muy década del 50, algo así tipo la fuente de sodas de Archie. Violeta Urtizberea –22 años, hija, nieta, actriz, ex Magazine For Fai, que lideraba papá, y hoy en teatro con Reproches constantes en el Abasto Social Club, o en cine, con Una novia errante, dirigida por Ana Katz, que acaba de estrenar–, y que en dos meses deja la casa paterna rumbo a departamento en Villa Crespo, llega primero.

Un cafecito, y a esperar. Al rato, Mex –o Ignacio, 46, humorista, músico, columnista en La Nación, y en radio, Lo que el aire se llevó, por Mitre, junto a su papá, Raúl–, que hoy mezcla caos y delirio muy propio de él con información matutina sin fobia al rating en Mañana vemos, lunes a viernes de 10 a 13, Canal 7, y le sale completamente bien. Raúl –78, que jamás acomodó a Mex en ningún empleo y una vida de periodista, con GENTE en su primera hora, El abogado del Diablo en tevé, siete hijos, diez nietos– que no se fija mucho y se pasa con el taxi, hasta que aparece. Un milkshake para tres. Y la vida entera.

–Mex, ¿cómo es meter caos y anarquía a las 10 de la mañana en la televisión pública?
Mex: Se dieron las condiciones y lo hicimos. Pudimos armar algo atípico, sin miedo al rating o al hachazo. No pasa nada. Trabajo en total libertad.
Raúl: Claro. No te exigen ni las colas ni los caños de Tinelli.

–Violeta, por primera vez en tu carrera no estás en un programa de tu papá.
Violeta: Es que se fue dando naturalmente. Fui haciendo otras cosas, un camino propio. Igual, si tengo que volver a la casita de papá, ¡volveré!
Raúl: En realidad, Mex no admitió que su propia hija lo superara.

–Bien, ¿cómo es un almuerzo de Día del Padre en familia?
Mex: El viejo se fue a Miami por un tiempo largo, así que recién ahora retomamos.

–¿Y qué fue a hacer usted, Raúl?
Raúl: ¡Eso me pregunto yo! Estuve cinco años dando clases, en el Master de Periodismo Escrito de la Saint Thomas University. En cuanto al Día del Padre... Tengo siete hijos, imaginate. Se juntan todos y demás deudos en lo de una de mis hijas, Soledad. Su marido es el que se ocupa de cocinar.
Mex: Hay siempre un regalo para papá, pagado por todos, haciendo vaquita.
Violeta: Por lo general, yo me uno a la reunión familiar. Y me encanta escuchar a mi abuelo. Es como una enciclopedia.

–Sos hija única…
Mex: Si lo festejáramos los dos solos, sería de lo más aburrido… ¡Tendríamos que llamar extras!
Violeta: Además, mi papá siempre se ocupó de marcarme que no creyera en fechas de este tipo, así que me libera de regalarle algo.

–¿Algún reproche?
Mex: Raúl fue muy buen padre. Me apoyó en todo lo que quise hacer de adolescente. Hay pocos reproches.
Raúl: ¡Ya vas a escuchar de la Justicia!
Mex: Claro, por pedido legal, ¡no puedo hablar del tema! ¿Y vos, tenés algún reproche que hacerme como hija?
Violeta: No, ninguno. Siempre estuviste muy presente.
Mex: ¡A mi manera!
Violeta: No, de verdad. Fuiste muy cuidadoso de que fuera una chica educada, hasta un poco malcriada… Siempre estuviste muy pendiente de mí…

–¿Y qué pasó la primera vez que llegaste de bailar a las nueve de la mañana?
Violeta: Ni eso. La verdad, nunca le generé problemas. Y él tiene mucha confianza en mí.
Mex: Se trata de respeto mutuo. Además, mientras viva en casa, tiene que respetar las reglas.
Raúl: Violeta es de la generación de la cual yo espero el cambio. La infinidad de prejuicios que atormentan la existencia de los argentinos, la rivalidad, el destruirse mutuamente, ella y los chicos de su edad no los tienen.

–En dos meses, Violeta se va a vivir sola…
Mex: Que se vaya me da alegría. Ella tiene una personalidad maravillosa, muy fuerte. Le va a ir bien, y yo pienso acompañarla, pero hasta ahí. Igual, va a estar viviendo cerca.
Violeta: Y está bueno para mí; es positivo. Es una elección y la disfruto, aunque me da miedo.
Raúl: Yo espero el primer bisnieto.
Violeta: ¡Yo no!

–Raúl, ¿cómo fue cuando Mex dejó la casa paterna?
Raúl: Bueno, primero se fueron mis hijas mujeres, Carmita y Soledad, que se casaron casi al mismo tiempo. Yo tenía mi estudio, mi lugar de trabajo, y soñaba con ampliarlo. Abrí la puerta de sus cuartos, ¡y rompí llorando! En una época en que los hombres no lloraban, lógico. Además, Mex, fijate qué hacés con el cuarto de Violeta.
Violeta: Claro… ¡se lo alquilás a un extranjero!

–Mex, Raúl, ustedes hicieron Lo que el aire se llevó el año pasado en Radio Mitre. ¿Cómo resultó?
Raúl: ¡Creo que salió bien!
Mex: El otro día estaba orinando, y me puse a hablar con un tipo, en una típica charla de baño, y me decía que le encantaba el programa, de cuánto lo disfrutaba. Todo, ¡mientras hacía pis!
Raúl: Además, había un programa dentro del programa… que era yo mismo.

–¿Nunca lo acomodó a su hijo en algún trabajo?
Mex: Porque no se dio, tal vez… Eso, ¿por qué nunca me acomodaste?
Raúl: ¡Es que yo no sé pedir ni para mí! Soy el peor gestor de la Argentina, un país de gestores y falsos influyentes.

–Mex, todo lo que hiciste en tu carrera es fiel a tu estilo. Todos tus productos huelen a vos. ¿Cómo hacer eso y sobrevivir en el intento?
Mex: ¡No sé! Mi papá me decía: “No cambies nunca”.
Raúl: ¡Claro! ¡Por su espíritu revolucionario!
Mex: Es que yo siempre tuve esa cosa de hacer lo que me gusta, y me salió. No soy un intérprete.

–Y vos, Violeta, saliste intérprete.
Violeta: Es una elección. Me gusta interpretar, entrar en comunión y ponerle un sello al personaje, ver cómo piensa cada director...

–Entonces, ¿qué define a los Urtizberea?
Mex: Que somos unos vascos cabeza dura.
Violeta: ¡Pero también lloramos mucho de emoción!
Mex: Cierto. A mí me cuesta llorar de tristeza. Lloro más fácil de emoción.

Un clásico milkshake, y sorbetes para todos. Para Raúl, Mex y Violeta, compartir no es un problema.

Un clásico milkshake, y sorbetes para todos. Para Raúl, Mex y Violeta, compartir no es un problema.

Violeta: Actriz en busca de su camino e hija única (22), hoy se luce en teatro y cine. En dos meses deja la casa de papá. Mex: Humorista y papá (46), por primera vez en diez años hace un programa sin su hija. Jamás fue acomodado por su padre en ningún empleo. Raúl: A los 78, siete hijos, diez nietos y toda una vida de periodista, hoy en Radio Colonia. Espera su primer bisnieto… que por el momento Violeta no piensa darle.

Violeta: Actriz en busca de su camino e hija única (22), hoy se luce en teatro y cine. En dos meses deja la casa de papá. Mex: Humorista y papá (46), por primera vez en diez años hace un programa sin su hija. Jamás fue acomodado por su padre en ningún empleo. Raúl: A los 78, siete hijos, diez nietos y toda una vida de periodista, hoy en Radio Colonia. Espera su primer bisnieto… que por el momento Violeta no piensa darle.

¡Estás igual! Mex, hace treinta años (izquierda, él de remera), desafío de metegol con su papá y hermanos en la casa familiar de San Isidro. Hoy, por Canal 7, sigue a pleno con su humor ultra absurdo en Mañana vemos.

¡Estás igual! Mex, hace treinta años (izquierda, él de remera), desafío de metegol con su papá y hermanos en la casa familiar de San Isidro. Hoy, por Canal 7, sigue a pleno con su humor ultra absurdo en Mañana vemos.

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