“Somos las únicas que pueden sobrevivir a todo lo que nos dijimos” – GENTE Online
 

“Somos las únicas que pueden sobrevivir a todo lo que nos dijimos”

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La escena está registrada por una cámara. Muestra el diálogo de dos mujeres que llegaron a lo más alto del showbizz, dos divas que se odian pero deciden trabajar juntas para no perder su lugar en el mundo del espectáculo.

–Podríamos ganar una fortuna. Pensalo. Nuestras caras en las portadas de todos los diarios y revistas, los nombres en lo más alto de la marquesina...
–¿Quién encabezaría?
–No sé, pero deberíamos trabajar juntas.
–Olvidate, no trabajaría nunca con vos.
–¿Por qué?
–Porque te odio.
–¿Y qué importa? Este es el único negocio en el mundo donde los problemas personales no cuentan. ................................................................................................

El diálogo bien podría haber transcurrido en la esquina marplatense de Corrientes y Luro, pero en verdad forma parte de la anteúltima escena de Chicago, donde Catherine Zeta Jones (Velma Kelly) y Renée Zellweger (Roxie Hart) deciden unirse en las tablas para formar una dupla de antología. La escena tiene ribetes más que parecidos con la historia vivida por Moria Casán (66) y Carmen Barbieri (57). Hace poco más de un año, las dos divas se declaraban una guerra con balas de munición gruesa: "Es un mamut". "Parece Patoruzú". "Gorda ridícula". "Es una persona siniestra". Y la batalla fue tan lejos que todo terminó con bozal legal o pacto de no agresión, como prefiera llamárselo. Pero después de levantar la bandera blanca por un par de meses, la realidad imitó a aquel momento de la película que le diera el Oscar a Catherine Zeta Jones. "Moria y Carmen juntas en Mar del Plata", rezaba la noticia. Como en el tema de Queen, "the show must go on". Y sí: el espectáculo debe continuar. Ahora son las siete y media de la tarde/ noche del viernes 30 de noviembre. Faltan poco más de 24 horas para el estreno de Escandalosas, y las 700 butacas del teatro Atlas están vacías. Afuera brilla el cartel de la obra sólo con la foto de sus dos grandes figuras –sin necesidad de presentación alguna– vestidas de boxeadoras. "La marquesina no tiene nombres... ¿Quién se puede dar ese lujo?", pregunta Casán. ¿Cómo solucionaron las ubicaciones? "Moria estuvo genial, muy generosa, cuando dijo: 'Nunca compartí nada, pero esta vez comparto todo'. Yo le preguntaba: '¿Querés entrar primero? ¿Qué lado te gusta más?'. Y ella decidió que nos destaquemos a la par. Trabajamos en equipo, es la mejor forma", explica Carmen.

–¿Pensaban hace un año que llegarían a trabajar juntas, con esta química y sin agredirse?
Carmen: Vos vas a decir que estoy loca, pero yo siempre soñé estar codo a codo con ella... ¡incluso cuando estábamos peleadas!
Moria: La última vez que hicimos algo en conjunto, estuvimos los cuatro: Barbieri-Bal/ Casán-Castiglione.

–¿Tuvieron que hablar para limar asperezas?
Moria: Nada. Lo único que hubo que limar fueron las uñas. ¡Estamos limadas! Aquella pelea terminó en un juzgado: borrón y cuenta nueva. Nosotras vivimos cosas importantes... Yo te dije que estabas embarazada.
Carmen: Es cierto. Yo no lo podía creer. Vos me anticipaste que estaba embarazada de Fede. Por eso, las peleas fueron parte de la vida y se arreglaron ahí. No hizo falta que nos pusiéramos a hablar, ni nada.

–¿Qué fue lo más original que se dijeron?
Carmen: Ella es increíble, muy ocurrente. Una vez me dijo "¡andá, cara de pato!". Y es cierto: ¡tengo esa cara!
Moria: Una tarde iba por la costa hacia el Sur y veo un pato en un cartel: "Es igual a la Barbieri; cuando pueda se lo tiro". Después ella me retrucó que parecía Patoruzú...
Carmen: ...porque tenías una vincha y una plumita. ¡Parecías un indio! ¡Ja, ja!
Moria: (Ríe también) Nunca se me ocurrió sentarme con Carmen y decir: "Che, ¿qué pasó entre nosotras?". Jamás. Lo que pasó, pasó, y ya se dirimió.

–¿Carmen sufría más con las peleas?
Carmen: Y sí, un poco. A mí me afectan más las cosas. Ella es admirable, no se enrosca con nada.
Moria: Cuando fuimos a lo de Mirtha le dije: "Como artista te respeto, pero como persona no existís". En el corte nos reíamos de las barbaridades que decíamos. Después le dije a la señora que nos midiéramos la cadera las tres y no quiso.

–Moria quería sumar a Santiago Bal a la obra.
Carmen: Sí, pero el productor no quiso. Y la verdad que fue un acierto, porque estaba todo muy fresco. La gente se iba a creer que había sido todo una joda.

–Moria: ¿Elegiste a Fede Bal por encima de Beto César?
Moria: En un momento vino Faroni y le dijo a Carmen: "Parece que Beto César quiere renunciar si entra tu hijo". Y todos votamos para que Fede se quedara en el show.

SEGUNDOS AFUERA. El 30 de agosto de 2011, las dos divas se encontraron en un anexo de los Tribunales, sobre la calle Paraguay, para una mediación. "¿Estás nerviosa, Moria?", preguntó Carmen. "Lo único que tengo nervioso es el clítoris", respondió Casán. "El mediador se había quedado duro", se ríen ahora. "A partir de ese día no tuvimos más problemas. Hoy me parece que pasó muchísimo tiempo de aquella pelea", explica Barbieri en el camarín de Moria. Afuera, la coreógrafa Bárbara Rubio acomoda los últimos cuadros. Y el manager de Carmen, Fernando Castro, reclama los últimos trajes elegidos por Barbieri y la vestuarista Gaby Girls en Nueva York. En 24 horas estrenan y los productores (Javier Faroni y el dueño del teatro, Carlos Rottemberg) se frotan las manos.

–¿Sienten que este verano no tienen contra?
Carmen: Nunca podés subestimar a nadie. Todos los espectáculos son importantes, por más chicos que parezcan.
Moria: Lo más difìcil de un teatro es llenarlo. Igual, creo que vamos a poner el cartelito de "Localidades agotadas", como lo hice toda mi vida. El teatro es un ritual, una entrega absoluta: es como ir a la iglesia, porque la gente te elige.

–¿Quién es la que vende más localidades?
Carmen: ¡Somos las dos figuras que más entradas cortan! Y al estar juntas, no hay otra revista en nuestro país.
Moria: Nosotras somos únicas, en todo sentido. Somos las únicas capocómicas y esta es la única revista de la Argentina. Y otra cosa: nadie entiende la pelea mediática. Otras no habrían sobrevivido.

Sábado, 20.45. Carmen y Moria en camarines, a punto de salir a escena. La gente que arrasó con las localidades augura una buena temporada.

Sábado, 20.45. Carmen y Moria en camarines, a punto de salir a escena. La gente que arrasó con las localidades augura una buena temporada.

Moria y Carmen son las cabezas de Escandalosas. Aparecen en escena escoltadas por más de 25 artistas. Después de años de peleas, dejaron las diferencias de lado y se lucen por igual sobre las tablas.

Moria y Carmen son las cabezas de Escandalosas. Aparecen en escena escoltadas por más de 25 artistas. Después de años de peleas, dejaron las diferencias de lado y se lucen por igual sobre las tablas.

En su show, Carmen y Moria se ríen de las situaciones personales que atravesaron en sus vidas. “Si no sabemos bien por qué nos peleamos, no habrá sido por algo importante”, concluyen.

En su show, Carmen y Moria se ríen de las situaciones personales que atravesaron en sus vidas. “Si no sabemos bien por qué nos peleamos, no habrá sido por algo importante”, concluyen.

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