Habla la ex mujer del ex chef de Macri, denunciado por violencia de género: «Sigo temiendo por mi vida» – GENTE Online
 

Habla la ex mujer del ex chef de Macri, denunciado por violencia de género: "Sigo temiendo por mi vida"

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Tras una relación de 12 años con Dante Liporace, su hijo de seis años la alentó "a decir 'basta'". En diálogo con GENTE, Angélica Bellani cuenta su angustiante periplo de "violencia física y emocional, que pasó a ser 360".

Dante Liporace, ex chef de Mauricio Macri –ya denunciado anteriormente por sus empleados por maltrato, tras la viralización de una serie de audios–, fue denunciado por violencia de género por su ex mujer, la periodista Angélica Noemí Bellani. Quien la animó a hablar, cuenta, es nada menos que su hijo de seis años.

Trabajé para él 12 años, desde 2008. Fue una relación de un enganche muy rápido. Dejé todo para subirme a su barco, cuenta Angélica, quien considera que con su ex, uno de los chefs más importantes del país, conformaba "un equipo". En privado y después de las declaraciones que hizo en diálogo con la TV Pública el jueves pasado, habla con GENTE y revela el oscuro círculo de violencia que aún la sigue atormentando.

"Lo conocí en 2008, cuando me encargué de hacerlo famoso, en un momento en que la llamada cocina tecnoemocional o molecular no era conocida en el país", comienza su relato la periodista –que trabajó con Horacio Verbitsky, luchó por los derechos humanos e hizo documentales periodísticos en países como Alemania–. La tortura en la que se vio sumida comenzó "apenas comenzamos una historia de amor". A los pocos días, convertida en su compañera y jefa de prensa, sufrió "primero violencia física y después, violencia emocional. Desde vigilar qué me ponía a llamarme sesenta veces por día para ver con quién estaba y que me dijera que estaba mintiendo".

"Cuando no diste el portazo con el conviviente ya estás atrapada en la violencia de género. Ya no tenés la fuerza para salir", reflexiona y elige resaltar que "ser víctima de violencia no es, en absoluto una condición social". Según relata, pasaron "de los viajes divinos y las carteras y los zapatos a bestialidades y malos tratos que nunca había escuchado en mi vida. Ningún novio me había dicho ni 'tonta'". La violencia recrudece cuando, embarazada de su hijo, estaba viendo una tablet y encuentra fotos de su marido, que estaba de viaje, con una mujer. "Lo llamo, le digo de todo y viene de Bahía Blanca, que es donde él nació, y en lugar de un perdón tenemos una discusión mosntruosa y me empuja en la cocina. Yo soy muy creyente y tengo el destino de que caigo sobre unos bolsos de viaje, sostenida con las manos y no le pasa nada al bebé", cuenta Angie, que trabajaba entonces en prensa con Sofía Neiman, quien la sostuvo y cuidó unos días en su casa de José Ignacio.

Angélica y su agresor, Dante Liporace, a quien denunció por violencia de género después de doce años.

"En ese momento él me negó lo sucedido y siguió sin pedirme disculpas. Y ahí me amenazó: 'Te voy a sacar al bebé, no me importa lo que decís'". Así recuerda la periodista los hechos relatados en sus denuncias radicadas en la Oficina de Violencia Doméstica. A continuación, Angie regresa a Buenos Aires y tiene un ataque de hipertensión, con riesgo de perder el embarazo: "Llaman a mi obstetra, me medican y él como si nada. Yo sólo me aferraba al gran amor que tenía por mi bebé. Ignoraba por completo que él tenía una doble vida". Según relata Angie –quien aclara que al día de la fecha le siguen pasando nombres "de todas las mujeres con las que estuvo en paralelo"–, el daño persistió hasta los dos años de su hijo.

"Me hostigaba. Me insultaba por la ropa que me ponía y además me pegó varias veces", cuenta la periodista, que detalla que terminó haciendo "todo lo que él quiso a todo nivel". Respecto a la violencia que describe "de tipo 360", insiste, se refiere "tanto a física como a emocional". Tal como cuenta Angélica, durante más de diez años de relación, el cocinero jamás dejó de ocultar su maltrato. Hoy, el ex chef de Macri se enfrentaría a más de cinco denuncias en su contra: entre ellas una por robo, otra por rompimiento de la perimetral impuesta y por violencia psíquica y agresiones físicas.

"El femicidio no es solamente el horror a que el agresor te apuñale. También es una cuestión sistemática que afecta a todos. Por eso me preocupa mi hijo"

La violencia ejercida por Liporace deterioró la salud de Angélica, quien estuvo internada cinco días en el Fernández hasta el domingo pasado, debido a una infección, con baja de glóbulos blancos y 40 grados de fiebre. "El femicidio no es solamente el horror a que el agresor te apuñale. También es una cuestión sistemática que afecta a todos. Por eso me preocupa mi hijo", señala la víctima, quien dice haber sufrido "doce años de violencia sistemática".

"Cuando vivís violencia de género es como que te pongan una bala todos los días en el cerebro, hasta que tu cuerpo explota. Por eso me tengo que cuidar mucho por mi hijo, porque él es mi vida", cuenta Angie, quien incluso recibe amenazas del entorno de su ex.

"Su violencia fue terrible. Yo estaba amamantando, él entraba y ni saludaba. Creía que no había violencia económica, pero sí la hubo. Yo trabajaba con él para que fuera famoso. Desde que nos conocimos el plan fue formar una familia, y mi aporte fue invaluable. Le traje la BBC de Londres, fuimos al NY Times, le filmaba programas piloto antes de que existiera el formato de MasterChef", narra Bellani, quien dice que su ex es "un psicótico, que cada vez fue más violento".

El círculo de violencia continúa cuando, al segundo mes de nacido su hijo, Liporace le plantea "que se quería alquilar un escritorio, porque llegaba muy tarde y me aseguraba que yo iba a descansar mejor". Según consta en las denuncias, él negó que fuera una separación: "Él entraba y salía cuando quería. Venía a ver todos los días al nene, seguimos teniendo relaciones, me llevaba a ver casas para mudarnos, pasábamos fechas juntos y cada vez viajaba más". Ahí fue cuando el cocinero –que viajaba cuatro meses al año– comenzó a excluirla de sus viajes por el mundo, que hacía contratado por empresas o políticos, "agravando la violencia psicológica".

El final de su relación con Liporace se dio aproximadamente en abril de este año cuando, ya arrancada la pandemia, Liporace "empezó a hacer una doble vida". Angélica le pidió las llaves al descubrir que su por entonces pareja les decía a algunos amigos que estaban separados, y cuando se reveló el vínculo con otra mujer. "Cuando volvemos de vacaciones, un día por error me envía un audio que era para su psiquiatra, en el que decía que lo único que le importaba era gar... con otra mujer. 'Total Angie lo cuida a mi hijo'", cuenta la mujer, quien continúa con botón antipánico.

"Después de pedirle las llaves casi me rompe la puerta a las ocho de la mañana, porque no lo atendía. Cuando le abro me dice 'con qué tipo estás' y entra al cuarto para ver si mi hijito es un tipo. Le dije 'te vas ya o llamo a la Policía y huyó. Ahí llamo a la Policía y es cuando comienza mi periplo angustiante de denuncias", cuenta Angie, quien señala que "seguimos manteniendo relaciones hasta hace dos meses". Y continúa: "Él en lugar de pedir disculpas decía que estábamos mal por la pandemia. Además, dejó de pagar el 80 por ciento de los gastos".

"Dante es mil veces peor de lo que se cree públicamente", dice acerca de su ex, quien es dueño del Mercado de Liniers. En la Justicia están presentadas capturas de chat y audios en los que el cocinero confesaría su violencia contra Angélica.

"Él un día se lleva a mi hijo y empieza a violentarme por teléfono. Pasaba de decirme 'qué hermosa' a 'te voy a matar'. Me decía: 'Con todo el poder y los contactos que tengo, yo con vos voy a hacer lo que quiero'. Yo ahí corto todo diálogo, llamo a mi abogado y decidí no hablar nunca más con él. Me fui corriendo a la OVD y ya sabía que todo iba a tardar, pero temía por mi vida y necesitaba contar todo", cuenta Angie, a quien tras la denuncia le dieron un botón antipánico y una perimetral.

"Inmediatamente le prohíben por poco mandarme una paloma mensajera ni contactarme por terceros, pero rompe la perimetral enviándome una carta documento en la que me intimaba a hacer lo que él dijera y me decía que no podía interferir con las visitas de mi hijo. Ahí toco el botón antipánico, llega la Policía, que lee ese contenido intimidatorio con el que desoyó al juez. Entonces radico otra denuncia por rompimiento de la perimetral", señala Angie quien, tras la primera mediación, que "fue muy violenta", sufrió una baja de glóbulos blancos y resistió varios dís con cuarenta grados de fiebre, hasta que le descubrieron una infección.

"Siempre luché a nivel periodístico por los derechos humanos, por las mujeres golpeadas y violadas y hoy lucho por la única verdad. Le decía al padre de mi hijo '¿Por qué me hacés esto?'. Hasta en su peor momento lo cuidé, por mi hijo. Hoy sigo recibiendo llamados de gente que me dice que trataba de avisarme de lo mal que me trataba en público", finaliza Bellani, quien respecto a la denuncia que le hizo por robo detalla: "Vació nuestra caja de seguridad, que estaba a nombre de ambos".

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