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En plena pugna por la vuelta a clases, Soledad Acuña sostiene: “La virtualidad no reemplaza el trabajo en equipo, el contacto con los pares”

En plena pugna por la vuelta a clases, Soledad Acuña sostiene: “La virtualidad no reemplaza el trabajo en equipo, el contacto con los pares”

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Mientras el Gobierno nacional posterga el regreso a las aulas basándose en las recomendaciones de su equipo de asesores en infectología, la Ciudad de Buenos Aires insiste en la aplicación de protocolos que permitan reabrir las escuelas.

Si bien en marzo, cuando se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, el Gobierno nacional y el de la Ciudad de Buenos Aires se mostraron alineados, el paso del tiempo fue marcando diferencias políticas. No sólo respecto a las aperturas de comercios o permisos de circulación para los ciudadanos, sino también en el ámbito educativo.

Soledad Acuña (45), ministra de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, encabeza una cartera empeñada en que los alumnos puedan volver a las aulas. Como instancia intermedia, teniendo en cuenta la realidad epidemiológica de la Ciudad, el Ministerio propone “aulas digitales” y regreso escalonado en las escuelas ubicadas en las villas.

En ese contexto, la ministra reflexionó sobre el impacto de la pandemia y el aislamiento en los niños, niñas y adolescentes en edad escolar. “Cerca de 1.600 millones de estudiantes de todas las edades y de todos los países se han visto afectados por el cierre de escuelas, con repercusiones inmediatas y de largo plazo, dice Acuña.

Nuestra obligación como Estado es garantizar la igualdad de oportunidades para todos los chicos

Soledad Acuña

Es la mayor paralización de la educación en la Historia, en la que 24 millones de alumnos de todos los niveles en el mundo podrían abandonar el sistema educativo de manera definitiva“, aseguró, manifestando su preocupación por el desgranamiento que –según el ministro Nicolás Trotta– ocurrirá en todos los niveles educativos luego de la pandemia.

Asimismo, citó un estudio que enfatiza el impacto de estos meses de aislamiento en los individuos: “Según un relevamiento realizado por INECO a familias de estudiantes de escuelas de gestión estatal de la Ciudad, el comportamiento de los chicos y chicas registró cambios durante el aislamiento. Se evidenció un aumento en la hiperactividad, en la distracción y una tendencia a asustarse con mayor facilidad“.

Según ese análisis, el 82% de las personas consultadas considera que los chicos se sienten más infelices y un 78%, más preocupados. El análisis también apunta que aumentaron en un 62% las dolencias físicas como náuseas y dolores de cabeza y de estómago. Y que los individuos están más nerviosos, enojados y perciben alteraciones del sueño. 

Hoy se cumplen 100 días de clases virtuales para los chicos y chicas de primaria. La escuela se mudó a nuestras casas (…) Sabemos lo difícil que es estudiar a distancia y el desafío que implicó que cada estudiante tuviera la autonomía para sostener la rutina de estudiar y hacer las tareas. Durante estos 100 días los chicos/as siguieron aprendiendo, pero nada reemplaza la presencialidad, porque la escuela es mucho más que un lugar donde aprenden los contenidos curriculares.

Nuestro principal objetivo es que los chicos y chicas conserven su vínculo con la escuela, incluso en un momento tan difícil como el que estamos viviendo. La educación es sinónimo de posibilidades y de un mejor futuro“, afirma Acuña, que desde 2011 se desempeña en el Ministerio de Educación de la Ciudad.

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Detalla a grandes rasgos puntos que fueron troncales en estos casi seis meses de aislamiento. “Desde el inicio de la pandemia, en la Ciudad ya distribuimos más de 13 mil computadoras, más de un millón y medio de cuadernillos impresos con actividades y aseguramos el desayuno, almuerzo y/o merienda a más de 286 mil chicos“, enumeró. 

Los docentes hicieron un enorme esfuerzo todos estos meses para dar continuidad a las trayectorias educativas, y les agradecemos profundamente”, sentenció antes de explicar por qué siente la urgencia de reabrir las escuelas. “Nuestra obligación como Estado es garantizar la igualdad de oportunidades para todos los chicos. La virtualidad no reemplaza la situación de aprendizaje, el trabajo en equipo, el contacto con los pares. Es mucho más que una buena conectividad o un dispositivo”.

En este sentido, la ministra Acuña enfatizó la importancia de la escuela como espacio de encuentro y desarrollo. “La escuela cumple un rol fundamental en la socialización, en los vínculos, en aprender a trabajar nuestras emociones, en la adquisición de habilidades que impactan positivamente en el desarrollo de las potencialidades de los estudiantes“, aseguró.

“La escuela no es sólo un espacio físico, un aula con pupitres. Es un lugar de encuentro, de referencia comunitaria y de contención fundamental en muchos aspectos. Hoy hay muchos chicos, chicas y sus familias que están alejados de esa contención. Tenemos que recuperarla, de a poco y con los cuidados necesarios. Todavía estamos a tiempo, concluyó la ministra.

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