“Siempre me derrito por el hombre que me gusta” – GENTE Online
 

“Siempre me derrito por el hombre que me gusta”

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Así, de una, del teatro al prime time de tevé, sin ningún tipo de escalas, contratiempos, o cosas que se le parezcan. El jefe Suar es bastante visionario. Y a Griselda –de 27, en pareja con el músico y director de coros Mariano Moruja y bastante fan del rock nacional, tipo Charly o Spinetta–, esta le salió redonda. La historia es más o menos así: en Revista Nacional, el musical que Adrián Suar producía en la calle Corrientes hace un tiempo, hacía de secretaria. Y para Sin código, la comedia policial que su jefe protagoniza como el detective Gabriel Nielsen (lunes a viernes, 21 horas, Canal 13), le ofrecieron el mismo puesto: esta vez, su secretaria se llama Flor. Griselda no sabía mucho qué hacer: es una bailarina hecha y derecha, egresada de la Escuela Nacional de Danza, que por estos días se luce sobre las tablas de El Rebenque en el hotel de Alan Faena. Ahora, se le viene Hermosura, del grupo El Descueve, muy hot por cierto. Pero antes de Sin código, de tele nada. Ni medio casting.

–Bueno, Griselda, ¡fue suerte!
–¡Ja, ja, ja! Qué sé yo. Es rarísimo. No lo busqué. Me pasó. Y lo tomo como una gran oportunidad. Todo lo que no buscás mucho te sale naturalmente. Sentí que saltar de Revista Nacional a Sin código fue parte de un mismo proceso.

–El proceso Suar.
–Exacto. El me preguntó si había hecho tele. Aunque yo hubiera hecho mil programas, él podía perfectamente no conocerme. Y de tele… ¡nunca hice nada! ¡Nunca me interesó! ¡En serio! No era mi proyecto. Siempre estuve ocupada en lo mío, la danza. Y ahora estoy en esto. Es un flash. Yo siempre fui super espectadora de tele, y encima, tiras de Pol-ka. La tele es otro mundo, otro lenguaje expresivo. Por suerte me tocó laburar con un personaje divino.

–¿Y el elenco…?
–Digamos que no tiene nada de…

–¿Líos de camarín?
–Exacto. No hay nada de eso. Me llegan historias de otra gente, de otras series, donde las cosas eran medio un desastre. Y acá, nada. Mis escenas son principalmente con Nancy y Adrián. Al resto del elenco, por ejemplo a Nico Cabré, rara vez los veo. Nancy es la estrella de la tira junto a Adrián, y es una santa, una mina con una generosidad absoluta. Me ayuda muchísimo. Y nos divertimos un montón.

–¿Y el jefe?
–En el estudio no parece el jefe de nadie. Cualquiera que vaya a mirar no se va a dar cuenta. Tiene claramente el protagonismo, eso sí. Tampoco me puedo olvidar de que es el jefe. Pero nada de mandonear o ponerte los puntos de mala manera. Lo suyo es casi una militancia de todo lo contrario. Es muy relajado. Se mata de risa laburando. No hay solemnidad.

–Debut en tevé, y rodeada de pesos pesados. ¿Te da una cierta presión?
–Son todos capos, es cierto. Pero no me siento super presionada, estresada. Desde la técnica y la actuación no tengo ningún miedo.

–Ahora, Flor, tu personaje. Analicémoslo.
–Está muerta con Nielsen. Y es una incondicional. No tiene otros conflictos en la vida. Lo único que quiere es a ese hombre. No se rinde. Es el modelo de mujer que les vendría bárbaro a todos los hombres: ¡sin histeria! Y yo tengo bastante de eso. Como Flor, me derrito por el hombre que me gusta.

Flor, digamos, no es una pionera en su rubro. Hay que reconocerlo. Primero estuvo Moneypenny, la frágil y enamoradiza secretaria de las películas de James Bond, medio simple de pinta, típica secretaria de oficina. OK, hubo muchos Bond, y muchas Moneypenny, pero el amor fue siempre el mismo. Ahora, una salvedad es necesaria.

–Bueno, como dirían en el barrio, Moneypenny nunca estuvo tan fuerte.
–Ay… ¡gracias! Digamos que me cuesta estar así. Morfo como una bestia. Soy muy fan de las milanesas y los dulces. Pero me cuido desde que empecé a estudiar danza.

–Claro, el famoso físico de bailarina.
–Y, cuando bailo tengo que estar ligerita de ropas. Así, sexy, no creo que nadie me reconozca. Igual, me copa esa onda loser que tiene Flor.

–¿Y vivir a la espera de un hombre, como ella? ¿Te lo bancarías?
–No, la verdad que no. Eso de vivir atrás de un tipo nunca me pasó. Y tampoco me lo aguantaría. Siempre tuve que hacer pocas maniobras para conquistar a un hombre.

–Volviendo a la tele, me imagino que querrás seguir.
–De hecho sigo. El año que viene voy a hacer de la prima de Facundo Arana en Sos mi vida. Una chica medio loca, rockera, que toma pastillas. Va a estar bueno.

–¡Epa! Nada mal. Siguen los éxitos.
–¿Viste? Ojalá.

Griselda, en plan reunión de directorio. Dice que todo esto de Sin código le parece “<i>una gran oportunidad</i>.” ¿Próxima escala de tevé? Sos mi vida, con Facundo Arana y Natalia Oreiro.

Griselda, en plan reunión de directorio. Dice que todo esto de Sin código le parece “una gran oportunidad.” ¿Próxima escala de tevé? Sos mi vida, con Facundo Arana y Natalia Oreiro.

Egresada de la Escuela Nacional de Danza, y con piernas totalmente aptas para su gremio. Aunque le cuesta un cierto sacrificio: “<i>Las milanesas son mi perdición</i>”, confía.

Egresada de la Escuela Nacional de Danza, y con piernas totalmente aptas para su gremio. Aunque le cuesta un cierto sacrificio: “Las milanesas son mi perdición”, confía.

Dice Griselda de su personaje: “<i>No se rinde. Es el modelo de mujer que les vendría bárbaro a todos los hombres: ¡sin histeria! Y yo tengo bastante de eso</i>”. ¿Lo conquistará a Nielsen? Veremos…

Dice Griselda de su personaje: “No se rinde. Es el modelo de mujer que les vendría bárbaro a todos los hombres: ¡sin histeria! Y yo tengo bastante de eso”. ¿Lo conquistará a Nielsen? Veremos…

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