“Siempre busqué ser diferente a los demás” – GENTE Online
 

“Siempre busqué ser diferente a los demás”

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"Poné: Pettinato disfruta de unas merecidas vacaciones de veinticuatro horas en Bariloche”, propone el propio Roberto Pettinato, 50 años, conductor estrella de lo que le den a conducir. “Y, por favor, apurémonos con las fotos, que me vine sin los calzoncillos largos”, implora. Está en la orillita del Nahuel Huapi, pleno invierno patagónico, y el chiflete del lago no es broma… “¿Alguien puede pensar en serio que yo vengo a esquiar como Repetto, que se pasa la mitad del año en cuero, andando en cuatriciclo en la playa, y la otra mitad arriba de sus esquíes?”, pregunta, esperando una respuesta que no llega.

Hace veintiún horas que el conductor de Duro de domar llegó a Bariloche para ponerle su cara y su locura a la inauguración del 100 Bar Bariloche, que la FM 100 –radio en la que cada mañana, con su programa El show de la noticia, mide más que nadie entre las 6 y las 9– instaló para la temporada invernal en la base del Cerro Catedral. En la tardecita del viernes, Petti fue el invitado de lujo en el show con el que Iván Noble dio por inaugurado el lugar y la temporada. “Yo soy músico, porque cuando era chico había una banda que se llamaba Sumo. Y uno de sus integrantes era un tipo raro que se vestía con un overol naranja y se llamaba Roberto Pettinato. Y hoy está acá, de azul, y me va a acompañar con su saxo soprano”, lo presentó el ex Caballeros de la Quema. Y se pusieron a tocar Heroin, uno de los clásicos del grupo que inmortalizó Luca Prodan más allá de su propia muerte. Afuera, algunos esquiadores recién bajados de la montaña corean el estribillo enarbolando sus chops de cerveza.

Y ahora, sábado a la tarde, tres horas antes de que un avión lo devolviera a Buenos Aires, se hace de unos minutos para GENTE. “En vez de mostrar que estoy bárbaro como las modelos, quiero que sepan que me estoy c… de frío”, dice. Entonces, a cada disparo de la cámara, Pettinato se transforma en el personaje-Pettinato que se ríe de cualquier protocolo mediático.

–¿Cómo te definirías?
–Es difícil. Mirá, yo siempre busqué ser diferente a los demás, ya en el colegio. Fui medio aislado, ponderé el aislamiento. A mí no me gusta hablar con todo el mundo, no me importa. Siempre elegí estar un poquito fuera del rebaño. Ya de chiquito pensaba que todos estábamos controlados por un sistema, que todos nos íbamos pareciendo a todos. Siempre me gustó molestar.

–Eso, justo, te convirtió en figura.

–Yo siempre me di cuenta de que mis ideas, mis chistes y mis programas eran más raros que el argentino que estaba copado con Tinelli. Pero… ¿qué hago? ¿Trato de convertirme en VideoMatch? No puedo, no me sale.

–¿Cuánto le cuesta a tu persona manejar a tu personaje?
–En la radio soy un tipo absolutamente común y corriente, soy Pettinato, como ahora con vos, charlando, un tipo normal. Y en la tele soy más un personaje inalcanzable, onda Elvis. Me disfrazo a propósito, digo: “¡Que nadie me toque!” y juego a la estrella de televisión inabordable. Y la gente después dice: “Loco, yo lo vi a Pettinato. Fui a la tribuna y lo vi…” (se ríe).

–Después sale en las revistas que te separás, que te vas de tu casa, que te mudás…
–Sí, pero el tema fue que los de la mudadora llamaron a una revista diciendo esa mentira. Y en realidad era que estaba mudando mi estudio, desde el garaje de mi casa a un departamentito. Ahora, en vez de ser un sótano sin luz todo desordenado, es un cuarto con ventana todo desordenado… La verdad era bastante más aburrida, ¿no?

–Pero el personaje igualmente se impuso.

–Bueno, pero me llevó doce años. Fue como con Sumo. Mientras pasaban todos, yo seguía siendo el pibe que limpiaba los inodoros. Yo vi pasar a Tinelli, vi Sábado Bus con Repetto, vi Badía & Cía., lo que quieras. Todos eran más grandes que yo. La gente miraba a esos tipos, yo no existía. Les parecía, no sé, un freak, un tipo incomprensible.

–¿Y cómo hiciste para que te entendieran? En la radio sos el que más mide a la mañana. Duro de domar es un éxito…
–Mirá, el personaje no cambió mucho… Yo fui siempre el mismo. Es como siempre digo: “Ustedes ya no me interesan, ahora voy por vuestros hijos”. Mi generación nunca me entendió, pero hoy, a los 50, logré apoderarme de sus hijos. El público de Duro de domar es super joven, toda una paradoja.

–¿Para dónde vas como conductor?
–Estoy llevando el programa a un formato freak. Yo quiero convertirlo en una especie de viaje lisérgico para octubre… (risas). Una cosa que digan: “Qué locura que tiene esta gente”. Porque cuanto más inalcanzable y hermético es algo, la gente más se quiere meter. Ah, y hablando del programa, ahora que terminó el Mundial, ¿vos tenés idea de cuándo piensa volver de Alemania el Chavo Fucks?

Petti, su temblor, el lago Nahuel Huapi y un textual: “<i>¿Me quieren decir cómo hacen las modelos para posar tan desnudas y sonrientes en la nieve? Yo voy a tiritar. Que sepan que me estoy c… de frío</i>”.

Petti, su temblor, el lago Nahuel Huapi y un textual: “¿Me quieren decir cómo hacen las modelos para posar tan desnudas y sonrientes en la nieve? Yo voy a tiritar. Que sepan que me estoy c… de frío”.

Iván Noble en guitarra y Roberto Pettinato en el saxo soprano, en la inauguración del 100 Bar Bariloche, el bar que FM 100 montó en la base del Catedral.

Iván Noble en guitarra y Roberto Pettinato en el saxo soprano, en la inauguración del 100 Bar Bariloche, el bar que FM 100 montó en la base del Catedral.

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