«Si un delincuente viola a mi hija, lo mato» – GENTE Online
 

"Si un delincuente viola a mi hija, lo mato"

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Cambia, todo cambia…
Carlos Salvador Bilardo está embalado con la charla. Son las cinco de la tarde y el juvenil juega la semifinal mundialista frente a Paraguay. Había prometido estar en la cancha de Vélez viendo a los pibes de Pekerman, invitado por la
FIFA, pero sigue hablando con GENTE. No mira la hora, ni siquiera enciende el televisor de su oficina, un piso 20 en Corrientes al 800 con vista al Obelisco. Increíble. El presente de este hombre, hace 15 años campeón mundial en México 86, pasa hoy por otro lado.


-Tiene un pasado con mucha gloria como técnico, ¿por qué se metió en política?

-Mirá, durante mucho tiempo creí en los gobernantes. Decían que todo andaba bien, me pedían que diera charlas, hice los Juegos Juveniles Bonaerenses para Duhalde… Hasta que llegó un momento en que me di cuenta de lo que hacían. Amigos que tenían fábricas hoy están fundidos. Y políticos que eran amigos y estaban muy mal, hoy están muy bien, y la plata no la hicieron trabajando…

-Epa, Bilardo, ¿quiénes son? ¿Por qué no da los nombres?

-Un montón… Cuando me agarre el ataque, los nombro. Hoy estoy tranquilo (se ríe).


-¿Con qué se encontró ahora que se metió en el baile?

-Con muchos que me vienen a hablar, me dicen que quieren ser punteros. ¡Qué punteros! Punteros había en el fútbol. Los corro, porque no tengo un peso para gastar en ellos. Para mí la política no es un hobby. Por eso, si quieren ayudar, bien, y si no, chau.


-¿Cómo olfatea si alguien quiere colaborar en serio o quiere sacar tajada?

-Y, de tanto estar en el fútbol. El fútbol te aviva enseguida. Acá vienen muchos que me quieren bancar la campaña, y sé que buscan un puesto después. Les digo que no.


-¿Qué hace si se entera de que un partidario suyo mete la mano en la lata?

-Se va, y lo denuncio. Yo soy así: o sos amigo mío, o para mí no existís. No aguanto cuando hablan de la gente honesta como una gran cosa. Ser honesto es ser normal, no es nada del otro mundo. El otro día me pararon 20 pibes, me decían: "Bilardo, nosotros lo vamos a apoyar". Les pregunté adónde iban. "A jugar al fútbol", me dijeron. Y son ellos los que tienen que meterse. Yo ya viví, que no me vengan a llorar. Estoy harto de escuchar que echaron gente de todos lados. ¡Reaccionen, digo yo!


-¿Qué reacción?

-Participar. A los políticos ya los dejamos hacer, y no supieron sacarnos adelante. Con lo que pasa acá, ¿quién va a venir a invertir? ¿Quién va a poner una moneda? Tiene que estar loco el tipo…

-¿Y por qué se cortó solo con su propuesta? Si quisiera, podría estar en algún partido tradicional, ser diputado y pelear desde ahí…

-Nooo, diputado noooo… ahí adentro me dan vuelta como a una media. Quiero un cargo ejecutivo, ser presidente en el 2003, y si no, nada. Además, no existen más ni el peronismo ni el radicalismo. Por eso en el 99 voté en blanco.


-¿Su fuerza política, el Partido de la Unidad, se va a presentar en las próximas elecciones parlamentarias?

-A mí no me gusta. Estamos discutiéndolo. ¿Qué puedo meter? ¿Un senador, cinco diputados? Me los barren… Con el Congreso que hay ahora no se puede vivir. Hay que tenerlo, sí, pero no con esa cantidad de diputados y senadores.


-Le planteo la polémica del momento: ¿De la Rúa se debe ir?

-Para mí, no. Tiene que cumplir su mandato. Fue elegido por el pueblo, guste o no. Mal estuvo lo que hizo Chacho Alvarez, que se fue. ¿Qué quieren, sacar presidentes cada cuatro meses y votar uno nuevo? No puede ser…


-Usted es médico. A simple vista, ¿el Presidente está aterosclerótico, como dijo Lombardo?

-Eso es parte del secreto médico. Si no lo dijo el médico de De la Rúa, a Lombardo no le creo. Si tengo un funcionario así, lo echo. Porque hizo correr mucho riesgo al país. La gente no sabe qué es la aterosclerosis, y lo dice en chiste para hablar de alguien que no se acuerda de algo… Pero es algo normal en todas las personas.

-Hablando de chistes, ¿qué opina de la tinellización y las bromas al Presidente?

-Mirá, a mí me mataron con los chistes. Hay que tener la personalidad suficiente para no darles bolilla y trabajar. 


-¿Está bien que De la Rúa diga que no le alcanza la plata?

-A veces, 3500 pesos, como los que gana, es caro, y otras, un millón es barato. Depende del rendimiento. Porque un médico gana 800 pesos y salva vidas. Un taxista gana 18 por día y por ahí trabaja 18 horas. Un jubilado escucha eso y tiene ganas de matarlo.

-¿Si fuera presidente, qué sueldo se pondría?

-Como está todo, no tendría sueldo; 3500 pesos no me ayudarían.


-¿Para usted, Bilardo, cuál es el gran problema argentino?

-La educación, la moral. Pero si no hay para comer, qué se puede esperar.


-Habló del problema moral. Este Gobierno subió con la bandera de la transparencia, ¿y…?

-No. Subió para ganar las elecciones. Por ambición. Ahora que están ahí no saben qué hacer. Por eso llaman a uno, a otro, a Cavallo. Pero Cavallo no puede hacer nada. Mirá: ni el PJ ni el Frepaso van a querer que Cavallo triunfe. Los políticos casi nunca dan una mano con sinceridad. Los legisladores le votaron los poderes para que no les peguen de nuevo. Si estuvieran limpios, sanos, le hubieran dicho que no. Para mí, Cavallo se va a cansar y se va a ir.


-Ahora bien, ¿por qué creer en usted, en que va a unir al país, si ni siquiera es capaz de sentarse a hablar con Menotti?

-No. Como te dije antes, tengo amigos y los demás no existen. El me hizo mal, y yo lo borré. Chau. Y no quiero hablar de él, es una persona negativa para el país…


-Siempre dijo que le gustan los Wawancó, ¿escuchó la cumbia villera?

-Escuché una sola, dice que están de fiesta porque salieron de la cárcel, o algo así… A mí no me gustan esas letras, lo veo mal.


-Los delincuentes son cada vez más jóvenes. ¿Qué habría que hacer para que no entraran por una puerta de la comisaría y salieran por otra?

-El problema es que no hay una justicia independiente. Hace 15 años que lo vengo diciendo. Pero, ojo, hay jueces que me dicen: "Bilardo, ¿qué quiere que haga si no hay leyes?". El gran problema está en las penas. Yo soy concreto: aquel que usa un revólver, darle 30, 40 años. El que roba armado, de 40 para arriba. Si mata, 50 años en adelante…

-Perdón, pero ¿acaso usted no anda armado? 

-No. Después de una vez que me quisieron robar en el 88, que me tiraron al auto, me compré una escopeta para tener en la quinta. Revólver no tengo porque hay que tirar desde ocho metros, y por ahí le erro y los tengo cerca.


-¿Tiene miedo de vivir en la Argentina?

-Mucho miedo. Salgo de casa y no sé si vuelvo. Me mudé hace cuatro meses. Puse mi casa en venta y alquilo un departamento con seguridad. Por eso justifico a la gente que anda armada por defensa. Si yo supiera que no me van a matar, no tendría un arma. ¡Cómo voy a dejar que me maten!


-¿La usaría?

-Vos formás una familia, la ves crecer, educás a tus hijos, trabajás. Y de pronto viene alguien y ¡pum! termina con todo eso. ¿Qué hacés? Si me vienen a robar y un delincuente viola a mi hija, yo lo mato, ahí me juego la vida. Claro, después uno se calma, y piensa que hay una ley. Pero esa ley le tendría que dar 300 años de cárcel.


-Pena de muerte, ¿sí o no?

-No. Pero sí quiero que los violadores y asesinos no salgan de la cárcel mientras vivan. Y la cárcel… los presos se lo pasan haciendo planes para robar cuando salgan. Lo que tienen que hacer ahí es trabajar, pagarse la estadía.


-¿Qué siente cuando ve que matan a un policía casi todos los días?

-Que va a llegar un momento en el que no habrá más policías. Es terrible. Porque pasaría cualquier cosa.


-¿Y cuando el muerto es un delincuente?

-Te cuento: a veces quieren justificar a un tipo que mata diciendo que tiene problemas psicológicos. Es fácil, hay que ponerlo en una celda con un plato de ravioles de un lado y uno de vidrio del otro. Si se come el de vidrio, hay que perdonarlo. Te contesto: si el tipo estaba robando un auto con una ganzúa, hay que estudiarlo, porque es un ladrón. Si estaba armado, no siento nada. Porque es un asesino.

Hugo Martin
hmartin@atlantida.com.ar
fotos: Christian Beliera, Fernando Arias, Carlos Alfano y archivo Atlántida
Las tres primeras cosas que haría serían: garantizar una justicia independiente, dar trabajo y dar educación. Si este país estuviera más o menos bien, empezaría por la educación. Pero hoy comenzaría así". ">

"Las tres primeras cosas que haría serían: garantizar una justicia independiente, dar trabajo y dar educación. Si este país estuviera más o menos bien, empezaría por la educación. Pero hoy comenzaría así".

Bilardo en su oficina, en pleno centro porteño.

Bilardo en su oficina, en pleno centro porteño.

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