«Si mi hija me lo pide, dejo el rugby» – GENTE Online
 

"Si mi hija me lo pide, dejo el rugby"

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Hacía 110 días que no jugaba un partido. Y llevaba más de
nueve meses sin vestir la camiseta de Los Pumas (la última vez, el 23 de
noviembre del 2002, cuando Argentina perdió 16-7 ante Irlanda, en Dublin).
Por eso, para Agustín Pichot (29), este regreso a la selección contra
Los Teros uruguayos –y nada menos que en cancha del CASI, “su”
club– tenía un sabor especial, un sabor a revancha, después
de una severa lesión en el tobillo derecho. Apoyó un try y dejó
la cancha al terminar el primer tiempo. Tres días después también
fue titular en la victoria ante Canadá y se consagró campeón
del Torneo Panamericano. El último test match antes del Mundial.

–¿Cómo vivió su vuelta a Los Pumas, Pichot?
–Muy feliz. Estaba ansioso por volver a ponerme la camiseta argentina después
de tanto tiempo. Necesitaba jugar otra vez con Los Pumas para sumar minutos antes
de viajar a Australia.

–Tras años en el equipo, ¿qué sintió al ver
tantos partidos de Los Pumas por televisión?

–Fue muy duro, porque siempre tengo ganas de jugar. ¡Y de repente me
transformé en un hincha más! Antes de cada partido, llamaba a mis
compañeros para darles aliento. Me llenó de orgullo el partidazo
que le hicieron a Sudáfrica y la forma en que le ganaron la serie a Francia.

–Demostraron también que Los Pumas no son “Pichot-dependientes”…
–Nadie es imprescindible, en ningún equipo. Salvo Maradona en el fútbol
y Michael Jordan en el básquet…

–¿Qué hizo usted mientras tanto?
–Aproveché este tiempo para parar un poco y replantearme mi relación
con el rugby. Y pude estar más cerca de mi novia, Florencia, y de mi hija,
Valentina, de tres años.
(Durante años, la vida privada de Agustín Pichot fue un mundo inexpugnable
para la prensa. Y su estado civil, un verdadero misterio).

–Es la primera vez que habla de su familia…
–Sí, nunca quise exponerlas. Ser una persona conocida implica ciertas
obligaciones que ellas no eligieron… Pero tampoco las oculto: no tengo ningún
problema en hablar de ellas.

–Hábleme de su hija Valentina, entonces.
–Valentina me cambió la vida. Yo siempre fui una persona muy egoísta,
pero el día en que nació ella se me acabó el egoísmo.
Y cuando ella me pida que deje de jugar, cuelgo los botines.

–¿Siente culpa cada vez que la deja para salir de gira?
–Me mata. Trato de llevármela conmigo cada vez que salgo de mi casa.

–¿Cuál es su estado civil actual?
–Soltero en los papeles, pero convivo con mi novia, Florencia, en París.

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Agustín Pichot hoy vive recluido en el Sheraton Hotel de Pilar, sede de
la concentración de Los Pumas. Comparte la habitación 124 con Ignacio
Fernández Lobbe, segunda línea de la selección argentina.

–¿Integrar el plantel de Los Pumas los hace más deseables
ante las miradas femeninas?

–La exposición te hace parecer más simpático, más
lindo. No necesitás tener virtudes extra… En el rugby pasa lo mismo
que en el fútbol: de no ser por la pelota, muchos seguirían vírgenes.

–¿En el rugby rige también la Ley Bilardo, que prohibe hacer
el amor antes de los partidos?

–No, acá cada uno es responsable de sus actos. Pero es cierto, hacer
el amor antes de los partidos te “saca” piernas.

–¿Todas las posiciones tienen el mismo efecto?
–Yo creo que sí. Sobre todo si te gusta estar involucrado en el acto
y pretendés que dure más de quince segundos…
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El primer destino de Agustín Pichot en el rugby profesional fue la liga
de Inglaterra. En julio pasado, luego del descenso con el Bristol, se mudó
junto a su familia a París para integrar el equipo del Stade Français,
último campeón del torneo galo.

–¿Cómo se ve la Argentina a la distancia?
–Ahora, un poco mejor. Lo de diciembre del 2001 fue muy difícil, las
imágenes que se veían en la televisión inglesa parecían
una parodia. Además, los europeos tienen un humor bastante negro con lo
que pasa en el Tercer Mundo y nos destrozaron. Quizá sea lo que nos merecemos,
ya que a nuestros dirigentes los elegimos nosotros…

–¿Votó en las últimas elecciones presidenciales?
–Sí, estaba en Inglaterra y fui a votar a la embajada. Amo a mi país
y, aun a la distancia, trato de estar involucrado en lo que pasa. Sé que
dentro de poco voy a volver para radicarme definitivamente acá.

–¿Fantasea con el retiro en el CASI, su club?
–No lo sé. Yo quiero terminar bien, en un buen nivel. No me gustaría
volver al CASI y que desde la tribuna me griten: “¡Pichot, dejá
de robar!”
.

–¿Ya está trabajando en su futuro lejos del rugby?
–Para nada. Hoy tengo un programa en Fox Sports que se llama Súper
XV, pero no lo hago pensando en dinero. Yo tomo las oportunidades, trato de capitalizar
este momento para hacer las cosas que me gustan. La televisión, actuar…

–¿Actuar? ¿Fantasea con actuar en Resistiré,
por ejemplo?

–No es una idea descabellada. Yo me quiero dar todos los gustos porque sé
que cuando deje el rugby, quizá ni siquiera me pidan un autógrafo.

Ya consagrados campeones panamericanos, Los Pumas tienen la mente puesta en Australia
2003. El 10 de octubre, la selección argentina enfrentará a los
locales en el partido inaugural.

–¿Cuáles son los objetivos de Los Pumas en el Mundial?
–Jugar bien e intentar clasificar para las rondas finales. Australia es el
actual campeón del mundo e Irlanda es la única potencia europea
que está en un nivel ascendente. Ellos son los grandes favoritos dentro
de nuestro grupo, pero vamos a darles pelea. Se puede, estoy convencido.

–El grupo se completa con Namibia y Rumania, dos equipos que parecen “accesibles”…
–En teoría no deberíamos encontrar problemas. Pero tenemos
que sostener el miedo al fracaso, porque hay tres resultados posibles. El deporte
de elite empieza en la cabeza. Los argentinos no somos brillantes técnicamente,
pero tenemos más h… que ningún otro equipo. Por eso no debemos
caer en el error de creernos imbatibles.

por Jorge Martínez Carricart
fotos: Leandro Montini y Maximiliano Didari

"Fue muy duro ver a Los Pumas por televisión. Llevaba diez años en el equipo y, de repente, me convertí en un hincha más", asegura hoy Agustín Pichot.

Agustín volvió a Los Pumas el 27 de agosto, frente a Los Teros uruguayos. Apoyó un try y descargó toda su bronca durante el festejo.

Agustín volvió a Los Pumas el 27 de agosto, frente a Los Teros uruguayos. Apoyó un try y descargó toda su bronca durante el festejo.

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