“Ser mamá me transformó en una mujer más sensible y valiente” – GENTE Online
 

“Ser mamá me transformó en una mujer más sensible y valiente”

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Esta es una manera de presentar al Hospital Austral, una entidad sin fines de lucro que ayuda a muchos. Porque allí se atienden muchas personas del interior del país que llegan con enfermedades complejas y sin el dinero suficiente para afrontar una situación tan delicada”, explica Valeria Mazza (35), madrina del piso pediátrico del Hospital Universitario Austral (ubicado en Pilar). Las cifras son frescas: el 25% de sus 85.000 historias clínicas pediátricas corresponden a chicos sin cobertura médica. Los motivos que los llevan a concurrir desde cualquier punto de la Argentina hasta la sala infantil son de alta complejidad: transplantes de médula, transplantes de hígado, embarazos de alto riesgo, cardiopatías… algo que la modelo traduce en “Paloma Parrales, Micaela Brandan, Juan Pablo Puglisi… historias que pelean por sus vidas”. Desde la inauguración del sector –cuya construcción costó dos millones de dólares–, más de mil chicos fueron atendidos: 684 en el área general, 169 en Terapia Intensiva Neonatal y 150 en Terapia Intensiva Pediátrica.
Por eso, por segundo año consecutivo, se realizó una nueva gala a beneficio en el Palacio Duhau/Hyatt para recaudar fondos y completar el equipamiento del piso de internación, la guardia de emergencias pediátricas, el hospital de día para pacientes oncológicos, y otras causas imperiosas. Con la ayuda de Bárbara Diez en la organización, y un salón decorado con el sello de Martín Roig, la cena comenzó bajo la conducción de Oscar González Oro. Entre las veinte mesas estuvieron: Mauricio Macri –futuro jefe de Gobierno–, María Laura Leguizamón –senadora–, Florencio Randazzo –ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires–, Cristiano Rattazzi, Martín Cabrales, Nuria Quintela, Teresa Calandra, Benito Fernández, Nancy Pazos, Evangelina Bomparola, Paul García Navarro y su esposa, Pía Slapka, Horacio Rodríguez Larreta y Cecilia Zuberbuhler.

Yo no sólo tengo palabras de agradecimiento hacia la gente que participó, sino también para el personal del hospital. Siempre que los visito me reciben con una sonrisa. Ellos te dan la energía suficiente para luchar. Cuando terminó la cena estaban todos felices, más allá del tema económico, logramos unir a doscientas personas por una misma causa: ayudar al otro. Este año, con el remate, las bolsas, las donaciones, quisimos agotar todas las posibilidades que tenía la gente para participar. Lo importante es que sumamos personas a esta cruzada por la salud. Lo digo siempre: hay varias maneras de ayudar”, cuenta la top model, quien durante el año golpeó miles de puertas para reunir prendas y objetos a rematar. “La búsqueda fue agotadora. Recorrí varios países. Cuando volvimos a Buenos Aires con Alejandro tuvimos que despachar 15 valijas. Una de ellas se nos perdió tres veces y milagrosamente la pudimos recuperar”, agrega.

Con la anécdota superada, los beneficios llegaron en forma de cataratas. Una remera de San Antonio Spurs, firmada por Manu Ginóbili, alcanzó los 30.000 pesos –comprada por Santiago Seeber del Grupo Macro–. Le siguió la remera del seleccionado argentino con la firma de los jugadores a un valor de 20.000 pesos. Luego, Mauricio Macri se adueñó de una remera del Pato Cabrera –la misma que usó cuando ganó el US Open de Golf, en junio de este año– a 7.000 pesos. También se remató una chaqueta Belstaff de edición limitada de la colección Che Guevara a 4.000 pesos –más tarde donada para un nuevo remate–, un chal de Uma Thurman a 6.000 pesos, un reloj Jean Pierre en 3.000 pesos, un saco de mujer de Versace en 6.000 pesos, una cartera Pili y Mili en 5.000 pesos y otra de Valentino a 9.000 pesos, entre otros objetos. También durante la cena se podían comprar bolsas a 100 pesos con productos Bagó y premios sorpresa. “Lo que más trabajo me llevó fue el armado de las 300 bolsitas que se iban a vender durante la noche. El valor era significativo porque los premios superaban el precio. Con la sorpresa podían llevarse desde una cartera de Valentino hasta un viaje”, explica Mazza.

El resultado: 430 mil pesos, una recaudación récord. “Me emociona haber movilizado a tanta gente por los chicos. Ser mamá me transformó en una mujer más sensible y valiente. Además, si algo no me avergüenza, es pedir para los demás. Cuando acepté este proyecto, asumí un compromiso. Y acá estamos: creciendo cada día más. Cuando el hospital necesita algo, yo lo hago con gusto. Sé que para algunas personas es duro ver esas realidades, pero a mi me llenan de valor. El cuerpo médico es maravilloso. Si no fuera así, el doctor Manuel Rocca no sería el pediatra de mis hijos. Cuando hay algo que no te gusta, no hay que mirar para el otro lado, porque no se revierte nada. Los chicos del hospital te enseñan que siempre hay que luchar por la vida. Eso me hace rezarle a Dios, algo que es maravilloso”, relata Valeria, quien también participa y colabora en las Nuevas Olimpiadas Especiales. El director del Hospital, José Luis Puiggari, también agradeció la ayuda de la top model: “Ella es increíble. Desde el primer día se comprometió con el trabajo. No para de sorprendernos”.

El vestido Versace que llevaba Valeria dejaba ver su pancita de tres meses, razón por la cual era felicitada con su marido, Alejandro Gravier, de forma doble: el éxito por lo recaudado y el embarazo. “Me siento pésimo, ya me había olvidado de los síntomas del embarazo. ¡Me duermo en todas partes! Pero la verdad es que estamos muy felices con la noticia”, cuenta. Y, más tarde, recuerda: “Cuando el test dio positivo estaba sorprendida. Incluso no le había dicho nada a Ale por las dudas. ¡Parecía una adolescente! Me reía y buscaba la manera de darle la noticia… hasta que se los dije rapidito: ‘Estoy embarazada’. Los chicos están súper ansiosos… Es más, ya se pusieron a buscar nombres”, cuenta la mamá de Balthazar (8), Tiziano (5) y Benicio (2), quien exclama, “Yo lo único que pido es que… ¡esta vez sea nena!”.

Además de amadrinar las Olimpíadas Especiales, la top model se comprometió con el sector de pediatría del Hospital Austral y, desde entonces, no para. Si algo no la avergüenza, dice, es pedir para los demás.

Además de amadrinar las Olimpíadas Especiales, la top model se comprometió con el sector de pediatría del Hospital Austral y, desde entonces, no para. Si algo no la avergüenza, dice, es pedir para los demás.

El año pasado, Valeria organizó la primera gala a beneficio y logró finalizar parte de la obra del Hospital Austral. Esta vez, invitó a 200 personas al Palacio Duhau y puso a remate trajes de diseño. “<i>Con este dinero queremos completar el piso de internación, mejorar la guardia de emergencias y conseguir equipamiento para atender a los enfermos oncológicos</i>”, cuenta la top.

El año pasado, Valeria organizó la primera gala a beneficio y logró finalizar parte de la obra del Hospital Austral. Esta vez, invitó a 200 personas al Palacio Duhau y puso a remate trajes de diseño. “Con este dinero queremos completar el piso de internación, mejorar la guardia de emergencias y conseguir equipamiento para atender a los enfermos oncológicos”, cuenta la top.

Entre los doscientos invitados, muchos vips colaboraron con el Hospital Austral. 1. Mauricio Macri y su novia, Malala Groba, dieron el presente. El futuro jefe de Gobierno participó del remate y se llevó una remera del Pato Cabrera a 7.000 pesos.

Entre los doscientos invitados, muchos vips colaboraron con el Hospital Austral. 1. Mauricio Macri y su novia, Malala Groba, dieron el presente. El futuro jefe de Gobierno participó del remate y se llevó una remera del Pato Cabrera a 7.000 pesos.

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