“Rodrigo está destruido; la chica que murió se llamaba igual que nuestra hija” – GENTE Online
 

“Rodrigo está destruido; la chica que murió se llamaba igual que nuestra hija”

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En la Unidad 44, alcaidía de Batán, está Rodrigo La Hiena Barrios (33). En un pabellón de máxima seguridad comparte su encierro con una docena delincuentes nuevos, “primerizos”. Su causa, en trámite ante el Juzgado de Garantías Nº 3 Departamental, lleva el número 17.115. Y su carátula es contundente: “Barrios, Jorge Rodrigo s/homicidio culposo y lesiones culposas agravadas en concurso ideal”. Refiere, por supuesto, al accidente que el ex campeón del mundo protagonizó el domingo 24 de enero en Mar del Plata.

Refresquemos la historia. El ex campeón mundial circulaba por la avenida Independencia y, en el cruce con la calle Ayacucho, embistió a un Fiat 147 celeste detenido frente a un semáforo. El auto salió despedido con violencia y, con el impulso, arrastró a una familia completa. En el accidente murió Yamila González (20), embarazada de cinco meses. Otras seis personas fueron a parar al hospital. ¿A qué velocidad iba Rodrigo Barrios en el momento del choque? Todavía no fue determinado por la Policía. ¿Estaba intoxicado? Al cierre de esta edición aún no estaban los resultados de las pericias toxicológicas. Hay una sola pregunta que difícilmente encuentre explicación: ¿por qué huyó La Hiena del lugar del accidente?

Su mujer, Laura Arredondo (26), dirá más adelante: “Temía que lo linchasen. Rodrigo siempre les tuvo miedo a las multitudes”. De acuerdo con su declaración ante la Justicia, el boxeador se dio a la fuga sin saber que había heridos en el accidente. Pero es justamente esa huida la que hoy lo condena al encierro. En su argumentación para negar su excarcelación, la jueza Lucrecia Bustos dice: “En primer término, debe ponderarse la actitud asumida por Barrios al momento de la comisión del hecho, intentando escapar y ocultarse del evento que lo incrimina”. El doctor José Vera, abogado del boxeador, responde: “También hay que tener en cuenta que Barrios se entregó a la Justicia”.

La disputa legal está en trámite. Ahora el proceso de excarcelación quedó bajo análisis de la Cámara de Apelaciones. Mientras tanto, Jorge Rodrigo Barrios sigue preso en Batán. Laura Arredondo abrió a GENTE las puertas de su intimidad. En el chalet que alquilaron en Punta Mogotes para pasar sus vacaciones, abatida, habla de su marido. “En pocos días cumplimos 9 años juntos”, dice.

–¿Hacia dónde iba Rodrigo cuando se produjo el accidente?
–Tenía una reunión con gente que lo llama para hacer actos de presencia. El siempre está buscando laburo. Si le sale una exhibición, él va. Desgraciadamente, esa tarde pasó lo que pasó.

–¿Había dormido?
–Claro que sí. Ahora hablan muchos... Dicen que se fue de la fiesta a las diez de la mañana. Eso no es cierto. Los que estaban en la casa de Alejo Clérici esa noche lo saben bien.

–¿A qué hora se fue Rodrigo de la fiesta?
–A las seis y media de la mañana. Nos fuimos juntos; él manejó la camioneta. Vinimos derecho a casa, a dormir.

–En su declaración, Rodrigo reconoce haber tomado calmantes. ¿Tomó pastillas para dormir esa noche?
–No conozco su declaración. Pero no me sorprende, es algo normal en Rodrigo. El doctor le da remedios, pero yo no estoy pendiente de si los tomó o no. ¿Qué más te puedo decir? Si tenía alcohol en la sangre, no lo sé. Quizá de la noche anterior... Eso está en manos de la Justicia y pronto se va a saber con certeza, cuando estén los resultados de los análisis. Porque, es justo decirlo, Rodrigo se prestó para todos los exámenes que le pidieron. Nunca intentó obstruir la investigación. Esto fue un accidente. Los que manejamos sabemos que le podría haber pasado a cualquiera.

–Lo que no tiene justificativo es su reacción: darse a la fuga.
–Es algo difícil de entender, lo sé... Pero Rodrigo se fue porque se asustó mucho: tenía miedo de que lo linchasen. El choca el 147, pero nunca vio a la chica... ¡Justo bajaba el cordón! Lo que pasó fue una tragedia enorme.

–¿Se comunicaron con los familiares de Yamila González?
–Nuestro abogado, el doctor Vera, habló con la madre. Rodrigo se la pasó llorando. El no quiere que diga que llora, pero está destruido. Todo el tiempo repite el nombre de Yamila, que tenía 20 años, que estaba embarazada... “Se llamaba igual que mi hija de 7 años”, dice. Tiene un dolor tremendo en el alma. “Quiero ver a su familia. Quiero hablar con la madre. Cuando salga me voy a acercar a la familia”, insiste. El otro día me dijo que les va a pedir perdón de rodillas, que se va a tirar al piso... “Si quieren mátenme, péguenme, hagan conmigo lo que quieran”, les va a decir.

–¿Cómo es el lugar donde está detenido?
–Está limpio. Comparte el lugar con otros chicos. En su pabellón de máxima seguridad son todos primerizos. No recibe trato vip, ni está en un lugar apartado, como se dijo. Y las visitas son compartidas.

–Dicen que por su condición de famoso tiene algunos beneficios.
–Dijeron tantas cosas... Esta vez la fama le jugó en contra. Si me hubiese pasado a mí ya estaría libre. Porque es un delito excarcelable. Eso no le quita el dolor a esta tragedia, pero es lo que marca la ley. Pero con toda la prensa, con todo lo que se habló... Fue un accidente.

–¿Cómo pasa Rodrigo sus horas de encierro?
–Está muy mal. Primero, por todo lo que vivió esta chica. Nosotros rezamos de rodillas por ella y por su familia. Pero estamos viviendo nuestro propio infierno. Rodrigo es muy depresivo. Se pasa el día pensando en todo lo que pasó. Se entera de todo lo que pasa afuera, de los que salen a hablar, de los que no salieron... Sabe todo. En televisión dicen cualquier cosa. Hay mucha gente que se decía amiga que, en lugar de ayudarlo, lo embarró. Rodrigo es una persona de buen corazón que tuvo un accidente muy grave.

–¿Quiénes fueron a visitarlo?
–La familia y los amigos del barrio.

–¿Qué pasó con quienes compartieron con Rodrigo la noche anterior?
–No apareció ninguno. En realidad, el único que lo visitó fue el dueño de casa donde se hizo la fiesta, Alejo Clérici. Le llevó un ventilador, porque hace muchísimo calor dentro de la celda.

–¿Cómo le explicaste a tu hija la situación de su padre?
–Yami sabe que papá chocó. Y que está detenido porque creen que papá es malo. Tratamos de mantenerla alejada del televisor, pero algo vio. Ayer le escribió una cartita a su papá. Eso fue muy importante para Rodrigo.

–Tenías previsto regresar a tu casa en Tigre dos días después del accidente. ¿Hasta cuándo te quedás en Mar del Plata?
–Estamos viviendo una pesadilla. Vinimos a pasar unas vacaciones y terminamos con todo esto... No puedo entender lo que estamos pasando. Uno nunca está preparado para vivir algo así. ¡Se murió una chica de 20 años, embarazada! No va a ser fácil para Rodrigo superar todo esto. Tengo mucho miedo por él, por lo que le pueda hacer, por lo que le pueda pasar... Yo voy a estar cerca suyo, como siempre desde que tengo 16 años. No lo voy a dejar solo. Este dolor, esta tragedia, la vamos a atravesar juntos, en familia. No me voy a ir de Mar del Plata sin mi marido. “<i>Rodrigo dice que les va a pedir perdón de rodillas, que se va a tirar al piso</i>. ‘Mátenme, péguenme. Hagan conmigo lo que quieran’,</i> les va a decir</i>”, cuenta Laura.

Rodrigo dice que les va a pedir perdón de rodillas, que se va a tirar al piso. ‘Mátenme, péguenme. Hagan conmigo lo que quieran’, les va a decir”, cuenta Laura.

El domingo 24, seis horas después del accidente, Rodrigo Barrios se presentó en la Comisaría Nº 1 de Mar del Plata. Allí pasó sus primeras horas detenido.

El domingo 24, seis horas después del accidente, Rodrigo Barrios se presentó en la Comisaría Nº 1 de Mar del Plata. Allí pasó sus primeras horas detenido.

La camioneta del boxeador, con su frente destruido, luego de un segundo choque protagonizado en su huida.

La camioneta del boxeador, con su frente destruido, luego de un segundo choque protagonizado en su huida.

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