No estoy pensando en tener un hijo, pero la maternidad es algo que se da, ¿no?". "Ricardo cocina más y mejor que yo". Y confesó que siente que esta relación es para toda la vida." /> «Ricardo me hizo creer en el amor» – GENTE Online
 

"Ricardo me hizo creer en el amor"

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Tan supersecreto como su casamiento, continúa siendo la vida de casados entre Natalia Oreiro (24) -diva del pop- y Ricardo Mollo (44) -emblema del rock-. Bueno, hasta hoy, que algunos detalles bien íntimos comienzan a trascender después de la exclusiva boda de aquel 31 de diciembre a bordo de un pequeño barco a 340 kilómetros de la
costa de Brasil. "En ella encontré todo", arriesga Ricky cada vez que le preguntan por Nati. Sus amigos aseguran que nunca lo vieron tan enamorado, y que por eso ya sueña con tener un hijo. Aseguran que le encantaría que ella un día lo despertara al amanecer y le confesara que está embarazada:

"Como todo hombre, es machista en el buen sentido. Pero la quiere tanto que piensa que de esa forma la tendría más cerca y con menos compromisos", afirman los mismos testigos cercanos.

Natalia también se siente deslumbrada por él. "Estoy enamorada del hombre más hermoso de la tierra", dispara ante cada micrófono que se le cruza en el camino. Pero todavía prefiere esperar para un bebé.


-¿Está pensando en la maternidad?
-le preguntó GENTE en Chile, a poco de comenzar el festival de Viña del Mar. 
-Por ahora, no. He luchado mucho para conseguir llegar a donde estoy y no quiero detenerme. Ricardo también lo entiende y en eso estamos de acuerdo. Me encantan los chicos y llegarán cuando tengan que llegar. Ese será el mejor momento. La vida te va planteando desafíos y creo que hay momentos para todo. La maternidad es algo que nomás se da…

-¿Y si nomás se da?

-…

Quienes la conocen aseguran que su nuevo estado civil la ha cambiado. Ella sólo se ríe y afirma que maduró. "Estoy más madura, más vieja, diría yo", comenta hoy, menos acelerada que poco tiempo atrás. Por lo menos la prensa transandina se lo hizo saber cuando le recordó algunas travesuras que protagonizó el año anterior. "Lo que pasa es que me cuido más, porque cuando digo o hago algo, Ricardo lo ve a través de la prensa y después me arrepiento. Si piensan que estoy más tranquila les confieso que es verdad: este año no caminé por los techos del hotel saludando a las chicas del fans club, ni me lancé a la pileta. Pero sólo es por amor. Y para que mi amorcito no se enoje".


-¿Se considera una esposa supermoderna o más bien una tradicional y algo anticuada?

-No soy de esas esposas cocineras fanáticas que hacen de todo, pero sí disfruto cada momento que estoy con él. Te confieso que Ricardo cocina más y mejor que yo. La verdad es que no sé hacer muchas cosas. En cambio él cada plato que prepara es una delicia. Aunque muchos piensan lo contrario, disfrutamos todo el tiempo de cosas cotidianas. En eso somos algo anticuados, y nos encanta.


-¿Cómo es su vida de casada? ¿Se ven poco? Porque viven repartidos entre su casa y la de él.

-Yo vivo muy feliz. Cuando estamos juntos aprovechamos al ciento por ciento los momentos. Compartimos bastante más de lo que la gente cree. Y aunque no parezca, no nos separamos casi nunca. Yo siempre lo acompaño en sus cosas y él lo hace cuando puede. Esta vez a Viña no vino porque tocó en
El Teatro, en Federico Lacroze y Alvarez Thomas. Su carrera es un éxito.

Con su llegada a Viña del Mar, la Oreiro provocó gran conmoción. Decenas de adolescentes la esperaron fuera del hotel O'Higgins para adorarla. El sábado cantó ocho temas, pero no logró calentar al máximo, como dicen los chilenos, a parte del público. Eso sí, su sensual traje de charol, mezcla de Gatúbela y Cindy Lauper, distrajo a más de un espectador.

El domingo le tocó conducir el show. Si bien estaba preciosa con un traje de terciopelo colorado diseñado por ella misma, cierto sector del público -a quien se apoda "el monstruo", por como presiona a los cantantes- intentó en un principio apludirla con tibieza. Ella lo supo sobrellevar sin problema. 

Poco a poco, Natalia se acostumbra al rol de señora de un rockero. Por eso hoy prefiere cenar en casa con amigos, ir al cine o visitar lugares tranquilos fuera de la Argentina. Mollo -de muy bajo perfil- soporta salir con una mujer tan famosa y tan distinta al estilo del ambiente en que él siempre se movió, sencillamente porque el corazón tiene razones que la razón no comprende. "Estoy mejor que nunca. (sonríe pícara Natalia).
Siento que Ricardo me hizo creer en el amor. Esta vez seguro es para toda la vida".

por Miguel Braillard
informe: Laura Landaeta
fotos: Richard Salgado (Las Ultimas Noticias de Chile)

En Viña del Mar, Natalia Oreiro lució infartante con un traje de vinilo negro hipersexy, botas y portaligas.

En Viña del Mar, Natalia Oreiro lució infartante con un traje de vinilo negro hipersexy, botas y portaligas.

Sus íntimos dicen que Natalia se acostumbró a su rol de señora de rockero. Le encanta quedarse en su casa y compartir una comida íntima con su marido.

Sus íntimos dicen que Natalia se acostumbró a su rol de señora de rockero. Le encanta quedarse en su casa y compartir una comida íntima con su marido.

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