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Quince consejos clave para llegar flaco al verano.

Quince consejos clave para llegar flaco al verano.

Redacción Gente

El momento para empezar la dieta es ya. Primero hay que recordar que adelgazar aumenta la longevidad, porque los órganos descansan. Nunca dejar las cosas para más adelante si se está excedido de peso, porque peligra nuestra salud. Toda adicción, toda dependencia, tiene que ser cortada cuanto antes. No hay que esperar el instante adecuado, porque nunca llega. Es ahora o nunca.

Para el desayuno y la merienda elegir lácteos descremados –son importantes para aumentar el calcio–, como yogures y quesos de bajo contenido graso, licuados con agua y frutas de estación, frutas, ensaladas de frutas frescas sin azúcar, acompañados de infusiones frías o aguas saborizadas acalóricas.

Antes de los almuerzos y las cenas, tomar un caldo o sopa light. Produce gran saciedad, por tratarse de un líquido caliente. Si no nos gustan, podemos optar por dos vasos de agua. Luego, probar con ensaladas de verdura de hoja como la lechuga, apio, escarola, rúcula y tomate; o verduras cocidas como acelga, espinaca, zucchinis, zapallitos. Recordar que cuanto más colorido es el plato, más nos aporta en vitaminas y minerales.

Respetar siempre las cuatro comidas en pequeñas cantidades. La medida es el centro del plato playo o el tamaño de un puño. Incluir alimentos proteicos, como carnes blancas –pollo sin piel, pescados–, carnes rojas sin grasa –cuadril, lomo, peceto–, jamón cocido desgrasado y quesos con bajo contenido de grasa –blancos, frescos y mozzarella–.

Tomar abundante líquido: 3 a 4 litros de agua por día –no menos–: agua mineral, saborizadas acalóricas, gaseosas y jugos light, infusiones de té, té de hierbas, té de frutas, mate, mate cocido, café. Recordar que en verano las altas temperaturas nos hacen transpirar y perdemos gran cantidad de líquido y minerales, que debemos reponer.

Limitar al máximo las harinas refinadas, como fideos, ravioles, capellettis, ñoquis, pan blanco, galletitas de harina de trigo. También los amasados de pastelería, como las facturas, ricos en grasas saturadas y ácidos grasos trans. Producen adicción: a pocas horas de ingerirlas se vuelve a sentir ganas de comer.

Incrementar el consumo de verduras y frutas, ya que contienen gran cantidad de agua y fibras para regularizar el contenido intestinal, vitaminas y minerales. Siempre elegir alimentos frescos de baja densidad energética, es decir, más volumen y menos calorías.

Nada debe consumirse en exceso. La persona gorda es excesiva por naturaleza: tiene el hábito de ingerir más de lo que necesita. Incluso los alimentos bajos en calorías –hojas verdes, gelatina, yogures descremados– deben comerse moderadamente, para mantener la conducta y necesitar cada vez menores cantidades para saciarse.

La gimnasia diaria es el antídoto número 1 contra la obesidad. El 2 es la dieta, es decir, comer la mitad de lo que uno comía cuando estaba gordo. Con eso alcanza. Caminar o agregar deportes a la vida diaria es fundamental para bajar de peso. Ejercitar la relajación, la meditación, el espíritu, la reflexión, la comunicación con los demás, el juego con los hijos, el deporte.

Acordarse de que vivir gordo es hacerlo a medias. No por la estética, sino por la sensación de libertad. Adelgazando, uno se ve y se siente mejor. Aleja enfermedades como diabetes, hipertensión, apnea de sueño, colesterol, triglicéridos, artritis, artrosis, infertilidad, cáncer.

No tener miedo de morir de hambre si se hace una dieta, porque puede morirse de gordo si no la hace. Nuestro método da resultados porque provoca un estado de saciedad e indiferencia ante la comida que favorece el descenso y el no comer en exceso.

Se puede probar de todo: no hay alimentos prohibidos. Lo que sí lo está es comer de más. Es clave recordar el efecto droga de ciertas comidas. Cada uno sabe cuáles son: debe detectarlas y eliminarlas de su dieta.

Si me voy de viaje y tengo tendencia a zafarme, debo llevar la balanza. Para el gordo tiene que ser como lavarse los dientes, las manos o ducharse. La balanza sirve para saber cómo encaro el día, cuánto desayuno, cuánto almuerzo, si tomo un café o un caldo para lograr mayor saciedad.

Para las Fiestas y en las vacaciones, estar atento a las señales del cuerpo cuando nos indica saciedad. Recordar que las raciones que generalmente nos sirven en Navidad o Año Nuevo son descomunales. Comer sólo la parte que nos corresponde.

Elegir siempre alimentos saludables, pero de sabores neutros. Recordemos que aquellos alimentos que nos gustan demasiado estimulan nuestras papilas gustativas y mandan señales para que se sienta más hambre. El médico psicoterapeuta sugiere a sus pacientes no cometer excesos: “La sobrealimentación es una de las principales causas de la epidemia de obesidad en el mundo”.

El médico psicoterapeuta sugiere a sus pacientes no cometer excesos: “La sobrealimentación es una de las principales causas de la epidemia de obesidad en el mundo”.

Máximo Ravenna, rodeado de su staff de profesionales y colaboradores, en su sede central de Zapata 121, en el barrio de Belgrano.

Máximo Ravenna, rodeado de su staff de profesionales y colaboradores, en su sede central de Zapata 121, en el barrio de Belgrano.

Cuatrocientas personas cenaron light y brindaron por los 15 años del Centro Terapéutico en el Espacio Ciudad, barrio de Núñez, con el catering y la organización de Capitana Eventos. El doctor Máximo Ravenna lo vivió emocionado junto a su esposa, la doctora Gilda Alonso, y su hija Lila.

Cuatrocientas personas cenaron light y brindaron por los 15 años del Centro Terapéutico en el Espacio Ciudad, barrio de Núñez, con el catering y la organización de Capitana Eventos. El doctor Máximo Ravenna lo vivió emocionado junto a su esposa, la doctora Gilda Alonso, y su hija Lila.

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