“Quiero estar bien, por mí y por mi familia” – GENTE Online
 

“Quiero estar bien, por mí y por mi familia”

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La piña del Turco Nasif (Joaquín Furriel) impacta como un mazazo sobre el mentón del Pibe Dos Santos, su contrincante, que cae desvanecido en la lona. Oscar Oso Villar (Gabriel Goity) sube al cuadrilátero e intenta que su pupilo se recupere: “¡Volvé pibe, volvé!”, grita hasta quedar afónico. La escena se completa con Ringo (Luciano Castro) y Alejo (Gonzalo Valenzuela) arrodillados junto a su amigo que agoniza. Ahí, cuando todo es adrenalina, Camila (Celeste Cid) se abre paso. “Soy doctora”, dice con su voz angelical, y el aire se impregna de olor a jazmín. Pantalón azul, remera negra, campera a rayas y zapatos con plataforma: es el vestuario de una Celeste que mantiene intactas su frescura, belleza y sensualidad. A diez años de su primer protagónico, la actriz de 28 años, mamá de André (7, de su relación con el músico Emmanuel Horvilleur, 37), vuelve al ruedo con una tira semanal. Sos mi hombre, la nueva ficción de Pol-ka, se estrenará en agosto en el prime time de El Trece. Suar la quiso antes como la heroína de Lobo, la novela que finalizó en mayo, pero ella necesitaba más tiempo. Ahora sí dice que está lista para enfrentar el desafío.

SUDOR Y LAGRIMAS. La historia de Sos mi hombre gira en torno a Ringo, un boxeador retirado que además es bombero voluntario y tiene que darle pelea a su penosa situación económica y sentimental. En su camino se cruza Camila Garay, una médica de buena posición que trabaja como residente en un hospital público y colabora en un comedor comunitario. “El guión me atrapó. Me dieron 15 capítulos para leer y no veo la hora de que llegue el resto. Es la típica novela que me sentaría a ver en casa con un balde de pochoclo”, confiesa en plena producción de fotos en el Museo Pueyrredón, donde juega a ser una heroína al estilo shakesperiano. De esa ingenuidad romántica está cargado el mundo de Celeste Cid.

Fueron tiempos difíciles los que pasaron. A los cinco meses de internación en una comunidad terapéutica, se sumaron los problemas de salud de su padre (Anibal, que sufrió un ACV a fines de mayo), de su madre (Nora, a quien le detectaron un tumor), y de su hermano Lucas (a quien también operaron de un tumor), un tema del que ella prefiere no hablar. Pero hoy su horizonte se presenta diáfano, y esta actriz tan frágil como sensual vuelve a ser noticia por lo que más le gusta: su trabajo. Y aunque prefiere no ahondar en detalles, acepta una charla franca y reflexiva.

–Papel protagónico en una nueva tira después de diez años. ¿Qué sentís?
–Vértigo, sobre todo porque no es algo que puedo decir “lo hago de taquito”. Estoy descubriendo a mi personaje.

–¿Es diferente del ritmo de grabación de Resistiré?
–No me acuerdo mucho de esa época. Era más chica y mi vida era entera para mí. Hoy, mi tiempo es mi hijo, mi casa... Tengo otra estructura.

–Camila, tu personaje, es una doctora que además de trabajar en un hospital público, colabora con un comedor comunitario. ¿Tenés un costado social?
–No abriría un comedor, es un compromiso que no podría sostener. Sí colaboro con distintas instituciones. Cada tanto, con André elegimos un lugar y llevamos donaciones de ropa, juguetes y alimentos. Lo lindo es que mi hijo ya tiene esa iniciativa incorporada. Cuando ve que tiene muchos juguetes me dice: “Mamá, vamos a donarlos”.

–Cuando de chica te preguntaban qué te gustaría ser, ¿qué contestabas?
–Decía que quería ser maestra, nunca doctora... Eso es lo que me cuenta mi mamá.

–¿Y si hoy te hicieran esa pregunta?
–Siento que estoy haciendo lo que tengo que hacer (carcajadas). También me gustaría ser una pianista virtuosa, aunque lo logre a los 40 o los 50...

–¿Tenés piano en tu casa?
–Sí, desde hace muchos años. Toco todos los días. Si pasás por casa a la noche, me vas a escuchar.

–¿Tenías heroínas de chica?
–Llegaron en la adolescencia, cuando empecé a leer mucho: Frida Kahlo, Marguerite Duras, Yoko Ono, Martha Argerich, Alfonsina Storni, mujeres que admiro porque dejaron una huella.

Leé la nota completa en la edición 2454 de Revista Gente. Después de la tormenta, Celeste rechaza la actitud de víctima. “Me parece una mierda, la detesto y no sirve”, dice frontal. Sobre su recuperación, la talentosa actriz reconoce: “Ojo, nada es mágico; hay que poner mucha voluntad”.

Después de la tormenta, Celeste rechaza la actitud de víctima. “Me parece una mierda, la detesto y no sirve”, dice frontal. Sobre su recuperación, la talentosa actriz reconoce: “Ojo, nada es mágico; hay que poner mucha voluntad”.

“La vida se cuenta según dónde plantás la cámara y ponés la mirada. Hay un lugar cómodo, donde te quedás con lo malo. Pero está el otro, donde te tenés que hacer cargo y asumir responsabilidades”

“La vida se cuenta según dónde plantás la cámara y ponés la mirada. Hay un lugar cómodo, donde te quedás con lo malo. Pero está el otro, donde te tenés que hacer cargo y asumir responsabilidades”

En Sos mi hombre, que El Trece emitirá desde agosto, Celeste enamorará a Luciano Castro, un boxeador retirado con el que promete sacarse chispas.

En Sos mi hombre, que El Trece emitirá desde agosto, Celeste enamorará a Luciano Castro, un boxeador retirado con el que promete sacarse chispas.

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