“Quería pasar el Día del Padre junto a Dieguito Fernando” – GENTE Online
 

“Quería pasar el Día del Padre junto a Dieguito Fernando”

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Quiero llevar a Dieguito Fernando a todos los partidos del Mundial, para que me enfoquen las cámaras y todos me vean en la cancha abrazando a mi hijo”. La frase pertenece al ex futbolista y data de meses atrás. Es más, cuando la pronunció, aún no había firmado su contrato con Telesur –donde el Diez conduce De zurda junto a Víctor Hugo Morales–y así se lo prometió a la madre de su último hijo varón, la mujer que lo acompañó durante ocho años. Es que Diego Armando Maradona (53) y Verónica Ojeda (36) nunca perdieron contacto. Ni siquiera en los tiempos en que Rocío Oliva reinaba en los dominios maradonianos de Dubai. Pero el mayor acercamiento se produjo a fines de marzo pasado. ¿El punto de quiebre? “Cuando Vero perdió su último embarazo, Diego se conmovió mucho y volvió a acercarse a ella, a llamarla todos los días para ver cómo estaba”, cuentan allegados de ambos. Poco antes, él la había plantado en Dubai, pero aquel hecho traumático cambió todo. “Cuando perdí a nuestro bebé, volvió a ser el Diego cariñoso de siempre”, confiesa Ojeda entre sus íntimos. “Nunca dudó de que era su hijo”, sigue, aunque el ADN que confirmó su paternidad fue un cimbronazo para Diego: “A partir de entonces hablamos todo el tiempo”. También fue por aquellos dolorosos días que el Diez reafirmó aquella idea de presentar oficialmente a su hijo en sociedad: “No estés triste. Te prometo que voy a mandarlos a buscar y van a venir a Brasil conmigo. Quiero que el mundo conozca a mi hijo. Estoy orgulloso de ser el padre de Dieguito Fernando”.

ENCUENTRO INTIMO, PROMESAS CUMPLIDAS. El jueves 12, Maradona llamó al celular de Ojeda. “Me gustaría pasar el Día del Padre con Dieguito”, le expresó, y le dio el contacto de un taxi aéreo. “Llamá a esta gente de mi parte y deciles que pagó a acá, en Río. Te venís en avión privado y te va a buscar Sergio (Garmendia, su histórico asistente personal). Yo no puedo ir, porque tengo el programa de tevé, pero termino y nos vemos. Eso sí: cuando te vea, te parto la boca de un beso”, prometió.

El vuelo que trajo al hijo y a la madre –junto a su prima Raquel, que la acompañó– a Río de Janeiro tocó el suelo carioca a las ocho y cuarenta de la noche del sábado 14. Ni bien llegaron, Vero y Dieguito se movieron hacia el International Broadcasting Center (IBC), desde donde transmiten el programa De zurda para toda Latinoamérica, a través de la cadena Telesur y la TV Pública argentina. Ni bien lo vio, el nene le dijo: “¡Papá!”. Diego no lo podía creer. ¿Cómo fue el reencuentro después de seis meses sin verse cara a cara con Ojeda? El Diez cumplió su promesa y, en tierra brasileña, la besó con amor. “Mami, necesito que me cuides, que me arregles las uñas de los pies y de las manos”, le dijo como si nunca se hubieran separado. En la cena de esa noche, luego de hacerla bailar a la vista de todo el restaurante del Radisson la canción Escapémonos, de Marc Anthony (todos sus temas son música de la pareja), redoblaría la apuesta. En la mesa levantó la copa y dijo: “Quiero brindar porque soy feliz, por esta mujer que convivió conmigo ocho años y me dio un hijo. Y por esta mujer que a partir de ahora... brindo por todo”.

DIEGUITO JUNIOR PARA EL MUNDO. Finalmente, la presentación oficial –y mundial, podríamos decir– de Diego Fernando Maradona se dio este domingo 15, Día del Padre y del debut triunfal de Argentina frente a Bosnia. El ex futbolista y actual conductor televisivo fue con Dieguito al IBC. El Diez había grabado la noche anterior un clip junto a su hijo para homenajear a los padres en su día. El nene vestía la 10 de la Selección (esa que su padre se puso en 91 ocasiones y con la que convirtió 34 goles), aunque con el nombre de Messi. “Quería hacerles un homenaje a todos por el Día del Padre. Y también a Lio”, contó. La anécdota con esa camiseta es la siguiente: Verónica la había llevado desde Buenos Aires, pero no había tenido tiempo de estamparle el nombre. Era la primera vez que Maradona iba a ponerle una casaca de fútbol a su hijo, con toda la emoción que eso significa para el ídolo. “No pude ponerle ‘Maradona’”, le dijo ella. “No importa. Quiero que le pongas ‘Messi’”, respondió el Diez. Fue Sergio, su asistente, quien tuvo que dibujar el nombre del 10 del Seleccionado con un marcador, porque a esa hora no encontraron quién pudiera estamparle el nombre.

Después, tomó en brazos a su hijo y le mostró una imagen de la Copa FIFA: “Esta, papá la tuvo en la mano”, tiró. Y segundos más tarde le pidió: “Decile ‘vení para la Argentina’”, apuntando al preciado trofeo que obtuvo hace 28 años. “Como estuve trabajando, no lo vi por un tiempo. Dieguito está hecho un monstruo. Me dejó los brazos cansados de llevarlo de acá para allá. De la combi al hotel, del hotel a la cancha... Pero es buenito, es buenito”, definió a su heredero varón. “Es derecho y usa la Diez, pero la de Messi”, siguió.

Esa tarde, Diego, Verónica y Dieguito fueron al Maracaná a ver el debut de la Selección, pero no pudieron ingresar y terminaron viendo el partido en la habitación 501 del Radisson de Barra de Tijuca. Estaban presentes su asistente, Sergio Garmendia, Alejo Clérici, la prima de Ojeda y dos amigos, Walter y el Tano Stéfano. Se tiró al suelo con su hijito y aprovechó para retratarse jugando con él. Por la noche cenaron junto a Verónica, el bebé y un grupo de amigos. Después de la comida, Maradona le ofreció una entrevista al periodista Martín Arévalo, donde habló de la Selección, contó por qué no pudo ingresar a la cancha y reafirmó su cariño por Leonel Messi: “Por todo el quilombo que había, no pude llevar a Dieguito al Maracaná. Esta –la de Messi– es la primera camiseta que le pongo a Dieguito. Para los que dicen que en off lo envidio... están lejos de conocerme. Esta camiseta es para honrarlo”, agregó acerca del mejor jugador de fútbol del post-dieguismo.

¿RECONCILIACION? “Hoy no puedo pensar en otra cosa que en este momento de felicidad que vivimos los tres. No sé qué va a pasar entre nosotros, pero yo siempre sueño con formar una familia”, confiesa Verónica Ojeda a sus íntimos.

Lo cierto es que por estos días hacen vida de familia: Vero y Dieguito se instalaron junto a Maradona en el departamento 501 del Radisson de Tijuca. Durmieron los tres en la misma cama king size –no pidieron cuna–; desayunaron juntos –huevos, croissants y café con leche–; almorzaron –carnes, pescados y verduras–; y por la noche fueron hasta el IBC y esperaron que Diego termine su programa. Juntos, y sin plantearlo abiertamente, decidieron no hablar de nada que les produjera tristeza. Y nunca mencionaron a Rocío Oliva. “Este momento es nuestro, éste es nuestro mundo y no entra nadie. Esa mujer no existe en el mundo de los tres”, le dijo Verónica a su prima Raquel.

El lunes por la tarde, la prima de Ojeda bajó al lobby del hotel a jugar con Dieguito. Estuvo tres horas con el nene, paseando y divirtiéndose. Sus padres estuvieron a solas en la habitación. “Hubo amor”, confiesan los más cercanos. Si bien no quieren hablar públicamente de reconciliación, agregan. “Todas las noches pasó lo que tenía que pasar”. “Diego no paró de decirme que me ama”, le confió Vero a una amiga. “Ama a su hijo y Dieguito no se separa del padre. Es una química natural. Es lo que siempre soñé. Por eso no me quiero apurar a nada”, repite Ojeda en la intimidad.

Domingo 15 por la noche. El ex futbolista cena junto a Verónica y el hijo de ambos, de un año y cuatro meses. Se dio el gusto de estar con él mientras comenta los partidos del Mundial.

Domingo 15 por la noche. El ex futbolista cena junto a Verónica y el hijo de ambos, de un año y cuatro meses. Se dio el gusto de estar con él mientras comenta los partidos del Mundial.

Diego, Verónica y Dieguito cenaron en el Radisson junto a un grupo de amigos. Ella se disculpó con el padre porque no llegó a comprar el regalo, y él le contestó: <i>“El mejor regalo es Dieguito”</i>. La noche anterior, en el mismo lugar, el Diez la invitó a bailar Escapémonos, de Marc Anthony, y la besó en la boca delante de todo el mundo.

Diego, Verónica y Dieguito cenaron en el Radisson junto a un grupo de amigos. Ella se disculpó con el padre porque no llegó a comprar el regalo, y él le contestó: “El mejor regalo es Dieguito”. La noche anterior, en el mismo lugar, el Diez la invitó a bailar Escapémonos, de Marc Anthony, y la besó en la boca delante de todo el mundo.

Diego Maradona y su hijo, Diego Fernando, en la intimidad de la suite que el ex futbolista ocupará durante todo el Mundial. Diego estaba emocionado porque era la primera vez que iba a ponerle una camiseta de futbol a su hijo.

Diego Maradona y su hijo, Diego Fernando, en la intimidad de la suite que el ex futbolista ocupará durante todo el Mundial. Diego estaba emocionado porque era la primera vez que iba a ponerle una camiseta de futbol a su hijo.

<i>“No llegué a estamparle</i> ‘Maradona’”, le dijo Verónica. <i>“Quiero que diga</i> ‘Messi’”, respondió el ídolo. Su asistente, Sergio Garmendia, fue quien dibujó el nombre, ya que no consiguieron quien pudiera estamparlo esa noche. <i>“Es un homenaje para Lio, porque lo quiero y nunca hablé mal de él”</i>, dijo el Diez. Todavía no se animó a cambiarle los pañales, pero durante las tres noches que compartió con Dieguito, Maradona se levantó a ponerle el chupete cuando el nene se despertaba. Para dormirlo le cantó la canción del Sapo Pepe, su preferida.

“No llegué a estamparle ‘Maradona’”, le dijo Verónica. “Quiero que diga ‘Messi’”, respondió el ídolo. Su asistente, Sergio Garmendia, fue quien dibujó el nombre, ya que no consiguieron quien pudiera estamparlo esa noche. “Es un homenaje para Lio, porque lo quiero y nunca hablé mal de él”, dijo el Diez. Todavía no se animó a cambiarle los pañales, pero durante las tres noches que compartió con Dieguito, Maradona se levantó a ponerle el chupete cuando el nene se despertaba. Para dormirlo le cantó la canción del Sapo Pepe, su preferida.

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