“Podría enamorarme de un futbolista” – GENTE Online
 

“Podría enamorarme de un futbolista”

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Rojo. Color primario, imposible de generarse de la combinación de otros tonos. Es, también, el color de la pasión. Pues bien: todo lo que se revelará en esta entrevista obliga a decir que Isabel Macedo (34, celebrity de la agencia Multitalent), la chica del lunar, es una diosa al rojo vivo. Y no sólo tiene que ver con el cambio de look, que hoy la muestra con un flamante rojo borgoña (de la nueva línea Rojos Supremos, de Excellence Crème, de L’Oréal) sino con su encendido presente.

Repasemos la última entrega de los premios Martín Fierro en el Sheraton. Isabel, que estaba nominada como Mejor Actriz de Novela por Don Juan y su bella dama, llegó enfundada en un vestido carmín, que le quedaba como un guante, by Las Oreiro, y capturó los suspiros más ardientes.

En dos semanas se convertirá en una de las protagonistas de Botineras (ya empezaron las grabaciones), la nueva ficción de Sebastián Ortega, donde será la novia de Nicolás Cabré, una gran estrella en el firmamento del fútbol.

Está enamorada –aunque algo esquiva para hablar de su candidato– y a los 34 años, más filosa que nunca. “Sola-sola nunca estoy… Se dicen muchas cosas, pero con Simón (Brochard, 25 años, empresario restauranteur) seguimos juntos. Estoy muy bien, muy tranquila”.

–¿Cómo seduce Isabel Macedo?
–Tiene mucho que ver con cómo me siento. No seduzco con mis curvas ni con mi porte. Seduzco con la onda. Soy una mina alegre, sumamente positiva, y eso gusta. La depresión y el pesimismo no te dejan avanzar, y yo soy avance, muy hacia adelante. Lo que sucede, conviene. Lo que tengo ahora está buenísimo, porque es mi momento. Y lo que sigue será todavía mejor. Así soy yo.

–Pasaste la barrera de los treinta. ¿Eso te trajo muchos cambios?
–(Piensa) A ver, a ver… Yo estuve mucho tiempo en pareja (N. de la R: Su noviazgo con Facundo Arana superó los siete años de duración), así que está muy buena esta nueva etapa en mi vida. Ojo, no la vivo alocadamente, pero significó un reencuentro conmigo. A veces, sin querer, cuando estás mucho con alguien, te terminás mimetizando, o te convertís un poco en lo que el otro necesita que seas. Ahora no. Todo depende de mí, y me alucina este estado.

–Recién hablábamos de los cambios. El rojo está muy ligado a la sensualidad. ¿Te sentís sexy, Isabel?
–Y… ¡sí! (ríe a carcajadas). Hablando en serio, siento que la sensualidad es un condimento fuerte en mí. Me gusta quien soy. Estoy contenta con lo que me devuelven mi imagen y mi personalidad. Me siento una mina segura, fuerte. ¿Viste cuando te probás unos zapatos que te quedan cómodos? Bueno, tengo esa sensación. Estoy en unos zapatos que me van perfectos. Y se vino el rojo a mi vida, ja ja...

–El rojo y el mundo de las botineras…
–Sí, estoy poniéndome en tema. Me leí todos los chismes, y hasta festejé mi cumple en Esperanto, el boliche adonde –según dicen– van todos los futbolistas. La torta tenía una vela con forma de botín… Divertidísimo.

–¿Les ves el lado seductor a los futbolistas?
–¡Obvio! Es más: yo podría salir con un futbolista. No los subestimaría: hasta me podría enamorar de uno. Me gustan sus piernas, los gemelos marcados…

–En la Argentina, son target de modelos y vedettes. ¿Por qué las actrices no les dan bola a los futbolistas?
–¡Simplemente por una cuestión de horarios, ja ja! Creo que tiene que ver con que las actrices trabajan mucho y cuesta que se animen a seguir a un futbolista por el mundo. Eso significa mucha renuncia. Yo lo podría hacer sólo si mi corazón se rompe de amor, si tuviera la sensación de que sin él no puedo vivir.

–¿Nunca se te acercó un jugador?
–Creo que no… o justo los que me llamaron no me gustaban.

–En términos futboleros, cuando un hombre te avanza, ¿cabeceás, parás de pechito o la dejás pasar?
–¡La paro de pechito, sin dudarlo! Y pienso… Me hago cargo del balón, pero veo muy bien cuáles son las intenciones de la jugada. Cuando un hombre tiene la valentía de acercarse, lo valoro mucho. Casi siempre te mandan mensajitos, y eso no va conmigo. Mensajes de texto, ¡no way, señores! Aprovecho y lo aclaro: con el mensaje de texto no voy a ningún lado. Será halagador, pero siempre voy a contestar con un “gracias, no me escribas más”. Soy así de directa. Me pasó mil veces. Tampoco me conquista el que manda a un amigo a preguntar... ¡No sé qué pasa en este mundo! No tengo facebook ni messenger. Conmigo riiiiiiiing, y aló: me gusta que me llamen por teléfono.

–Entonces, le huís a las nuevas tecnologías para la conquista…
–Absolutamente. En ese sentido, soy super tradicional. Apoyo la moción antigua, cuando te llamaban a la casa de tus papás, y hasta se tenían que presentar con la familia. Con los mensajes de texto, ahora hay demasiada cobardía.

–¿Y en el amor sos ofensiva o defensiva?
–Depende con quién…

–¿Amás o dejas que te amen?
–Hummm… ¡Qué pregunta! Yo soy difícil, es cierto. Pero tampoco tuve taaantas relaciones. Me gusta que me mimen, soy una malcriada. Y me gustan los hombres bien hombres. El que te llama por teléfono, te invita, te abre la puerta, te espera afuera del auto hasta que entres… ¡Y el que te toca el timbre!

–¿…?
–Ahora mandan un mensajito de texto –“¡Bajá!” o “Ya estoy en la puerta”– y punto. No sé quién inventó eso, pero... ¡es un horror! Y no me importa si llueve, si vino en taxi o si cae granizo. Es un signo de caballerosidad bajar del auto y venir por una, como en los viejos tiempos…

–¿Hay hombres que cumplen ese requisito?
–Sí que hay… Ya encontré a uno así, pero no me hagas hablar.

–¿Tenés ganas de ser mamá?
–En este momento no. Tuve el deseo de ser madre durante muchos años, y seguramente me volverá. Ojalá. Pero ahora no.

–¿Serías madre soltera?
–No: yo creo mucho más en elegir un compañero con quien pasar un largo tiempo de tu vida… Imagino a los hijos, fruto del amor, de una historia de vida. No tendría hijos porque sí, o sin conocer al padre.

–¿Te molesta que contínuamente te asocien a tu historia pasada con Facundo Arana?
–No, es una parte de mi vida.

–¿Se puede ser amiga de un ex?
–No creo. Podés tener un buen recuerdo, nada más.

–¿Los hombres de tu vida te cambiaron como mujer?
–Sí, cada hombre te hace vivir cosas. Y sería genial que eso te permitiera crecer como persona. Yo hoy tengo claro qué es lo que quiero que me vuelva a pasar en mi vida, y qué no. A los veinte uno cree en muchas más cosas: todo parece maravilloso, el otro siempre es genial. Pero pasados los treinta, primero estoy yo. Y miro la esencia del hombre, realmente quién es, y que me ofrezca su amor, claro. Eso tampoco tiene que ver con la edad: fijate que Simón cumplió veinticinco… Tiene que ver con dónde estamos parados y qué queremos realmente. Me podré equivocar, pero en estos momentos tengo la mirada mucho más afilada. Isabel volvió a ser elegida por L’Oréal Paris en la presentación de su nueva línea de tinturas, Rojos Supremos. “Amo el tono borgoña. Estoy segura de que marcará tendencia”, se ríe.

Isabel volvió a ser elegida por L’Oréal Paris en la presentación de su nueva línea de tinturas, Rojos Supremos. “Amo el tono borgoña. Estoy segura de que marcará tendencia”, se ríe.

“Facundo Arana fue una parte de mi vida. ¿Si se puede ser amiga de un ex? No creo. Podés tener un buen recuerdo, nada más”

“Facundo Arana fue una parte de mi vida. ¿Si se puede ser amiga de un ex? No creo. Podés tener un buen recuerdo, nada más”

Desde el otoño, la Chava está saliendo con Simón Brochard, empresario gourmet, nueve años menor que ella. “No me hagas hablar de él”, dijo en la suite presidencial de La Mansión, donde posó para las fotos.

Desde el otoño, la Chava está saliendo con Simón Brochard, empresario gourmet, nueve años menor que ella. “No me hagas hablar de él”, dijo en la suite presidencial de La Mansión, donde posó para las fotos.

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