“¿Para qué casarnos si hace nueve años que estamos de luna de miel?” – GENTE Online
 

“¿Para qué casarnos si hace nueve años que estamos de luna de miel?”

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Confiesen: ¿quién de los dos es el peor esquiador?
Andrea Bonelli: ¡Yo, por supuesto!, pero me encanta. Hacía mucho tiempo que no me subía a las tablas y este viaje fue como un volver a empezar. Igual, enseguida recuperé la memoria y agarré ritmo: esquiar es como caminar o andar en bicicleta, una vez que aprendiste a hacerlo no te lo olvidás jamás. Debo confesar que me falta algo de estilo. Y que me di un par de porrazos. Nada grave, por suerte.
Nacho Gadano: Es que yo corro con ventaja: nací en General Roca (Río Negro), y aprendí a esquiar antes que a gatear...

–¿Entonces no piensan competir en la montaña?
Nacho: Nunca competimos. Somos muy compañeros. A tal punto, que recién acompañé a Andrea a esquiar por esos caminitos insoportables que hacen todos los novatos.
Andrea: A cambio, yo después me tiré con él en la pista de expertos. Y, por su culpa, me pegué unos golpes (risas).

Vinieron al Cerro Chapelco por un fin de semana. Y ellos, que están siempre listos a la hora de armar las valijas, ni lo dudaron.
Porque, dirán, nada los apasiona más que la aventura, la ruta y la sensación de libertad. Hace nueve años ya que están juntos y (jurarán) han recorrido el país entero: desde La Quiaca a Ushuaia y desde los Andes al Atlántico. Tienen otras cosas en común, claro: el amor por la actuación. También, unas cuantas diferencias: ella tiene 40 años, es escorpiana, hija única y mamá de Lucio (el hijo que tuvo con el actor Gerardo Romano 20 veranos atrás).

El cumplió 42, es geminiano, tiene tres hermanos y ningún heredero (…por ahora…). ¿Una frase en común? “Somos una pareja cero estructurada, amamos la aventura. Enseguida armamos los bolsos, tiramos las cosas en el auto y partimos. Nada nos gusta más que la ruta: recorrimos muchas provincias de la Argentina, es un país increíble para descubrir y disfrutar”.

Ahora nomás, antes de calzarse las tablas, cuentan que no todo es diversión, porque en Buenos Aires los esperan mil proyectos: Andrea está ensayando a full para el estrenar un unipersonal sobre Mariquita Sánchez de Thompson. Y Nacho, que además es abogado, deberá reempacar las maletas para volar a Santiago de Chile, donde representará a un gángster que se enamora de Valeria Lynch en la obra Víctor Victoria.

–¿Ya pensaron en el próximo destino juntos?
Nacho: Claro. Queremos ir a México, al sur de Chile y a Perú para recorrrer el Machu Picchu. La idea es conocer más Latinoamérica, aunque todo depende del trabajo que tengamos.
Andrea: Sí, porque en noviembre arranco con la filmación de una película, algo que me tiene muy entusiasmada.
Nacho: Y yo también estoy trabajando en unos cuantos proyectos junto a un dramaturgo que se llama Marcelo Bertucho. Con Andrea vamos a hacer un dúo, al mejor estilo Pimpinela, pero de tango. También queremos representar la obra El señor Bergman y Dios. Y, para el verano, quizá haga en teatro una obra experimental que se llama Lapsus. Además, hago tele: tengo un personaje en Amas de casas desesperadas, la versión que está haciendo Pol-ka para distintos países…

–¿Cómo lograron llegar a los nueve años juntos y escapar a los escándalos?
Andrea: No hay ningún secreto: todo reside en la persona con la que estoy. Los dos somos muy relajados.
Nacho: El amor, ésa es la clave. Igual, ella aporta mucho por la clase de chica que es. En Andrea encuentro todos los aspectos que una mujer requiere: una personalidad fuerte, ideas claras, pura ternura.

–¿Vos, Andrea, qué podrías decir de Ignacio?
–Me divierto mucho con él, me siento contenida y acompañada. Además, ¡es lindo! (risas). Yo lo admiro y lo amo.

–¿Piensan en el casamiento?
Andrea: ¿Para qué casarnos si hace nueve años que estamos de luna de miel…? Personalmente nunca tuve la necesidad de cumplir con la institución matrimonial, es algo que nunca pensé...
Nacho: En realidad ya superamos esa etapa. Igual creo que casarse debe ser algo muy lindo, y esa posibilidad siempre estará latente.

–¿Y en agrandar la familia?
Nacho: En principio no, así estamos bien. A veces decimos: “Tengamos un hijo ahora, porque si no, no lo vamos a tener más”. Pero por la manera de ser que tenemos los dos y por nuestro trabajo, probablemente nos quedemos así.
Andrea: Es verdad, vamos a ver qué pasa… Como dice Nacho, a veces nos dan ganas y lo hablamos, pero tampoco es algo que estamos buscando. Pero estaría muy bueno. Andrea e Ignacio, felices en una de las pistas del Cerro Chapelco.  Así pasaron un fin de semana a puro esquí y algunos porrazos.

Andrea e Ignacio, felices en una de las pistas del Cerro Chapelco. Así pasaron un fin de semana a puro esquí y algunos porrazos.

“Somos una pareja cero estructurada, amamos la aventura. Enseguida armamos los bolsos, tiramos las cosas en el auto y partimos”.

“Somos una pareja cero estructurada, amamos la aventura. Enseguida armamos los bolsos, tiramos las cosas en el auto y partimos”.

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