“Para el matrimonio y los hijos, la misma fórmula: dedicación y cariño” – GENTE Online
 

“Para el matrimonio y los hijos, la misma fórmula: dedicación y cariño”

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Hace muchos años que Valeria (37) y su familia eligen el mismo destino. “Ni Aspen, ni los Alpes: Bariloche. ¡Hay que defender lo nuestro!”, dice Alejandro Gravier (45), marido y padre de los herederos Mazza. Ahí también están los pequeños –más pequeños que nunca–: Balthazar (10), Tiziano (8) y Benicio (5), dispersos por la montaña mágica y haciendo lo que más les gusta. Mientras tanto, la princesa Taína (1) descansa –en los brazos de su niñera– en la casa que alquilaron en el country Arelauquen. “La beba es muy chiquita para subirla, pero ya la voy a traer”, dice la madre. Aquí no hay gripe ni mal tiempo que los detenga. Se vino el invierno, pero con buena cara...

–¿Cómo organizan el día?
–Desayunamos a eso de las ocho, y a las 9.15 ya estamos dispersos por la nieve. Al mediodía hacemos un stop para comer algo en la montaña, y a las cinco nos volvemos a casa. Este año hay que hacer la tarea, porque estamos en un receso escolar (N. de R: los chicos van al colegio Northlands).

–¿Cómo se llevan los chicos con Taína?
–Muy bien. Ella los espera ansiosos. ¡No sabés la alegría cuando llegan los hermanos de la montaña...! Con tantos hombres, Taína es más amiga de la pelota que de las muñecas.

–¿Quién es el que reta: el padre o la madre?
–Yo soy más hincha. Estoy en el detalle: “Ponete, sacate, apurate”. Pero cuando la cosa viene seria: “¡Andá a hablar con tu padre!”. La educación es un tema de equipo, que nos lleva largas charlas.

–Con tantos hijos, ¿cómo cuidan la relación de pareja?
–Para el matrimonio y los hijos, la misma fórmula: tiempo, dedicación y cariño.

–¿Proyectos en vista?
–La semana que viene viajo a Chile, para hacer la nueva campaña de Falabella. Además, estoy en un momento creativo muy fecundo como diseñadora de moda. Ya hice una colección de ropa para Basement, una de las marcas de Falabella.

Valeria improvisa unas clases con su tercer hijo, Benicio, que esquía por segundo año consecutivo. “Desde las nueve hasta las cinco de la tarde aprovechamos la nieve a full”, dice  Mazza.

Valeria improvisa unas clases con su tercer hijo, Benicio, que esquía por segundo año consecutivo. “Desde las nueve hasta las cinco de la tarde aprovechamos la nieve a full”, dice Mazza.

Después del esquí –y los besos a Benicio–, Valeria y ale se reúnen con los chicos en La Roca.

Después del esquí –y los besos a Benicio–, Valeria y ale se reúnen con los chicos en La Roca.

En La Roca toman chocolate, cuentan sus proezas sobre la montaña y llaman por teléfono a la casa que alquilaron en Arelauquen, donde quedó Taína a cargo de la niñera.

En La Roca toman chocolate, cuentan sus proezas sobre la montaña y llaman por teléfono a la casa que alquilaron en Arelauquen, donde quedó Taína a cargo de la niñera.

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