“Ojalá el 2006 no hubiera terminado nunca” – GENTE Online
 

“Ojalá el 2006 no hubiera terminado nunca”

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Fue un gran año. Después de un comienzo difícil para el siempre imbatible ShowMatch, en el que muchos quisieron ver la caída de un imperio, llegó Bailando por un sueño. Y con sus peleas y escándalos hizo que Marcelo Hugo Tinelli y su varieté televisivo se impusieran una vez más como el máximo entretenimiento nacional, reinando en el prime time. Fueron, a lo largo del año, 167 emisiones, con un rating promedio de 25,5 puntos. El caballito de batalla de Ideas del Sur se convirtió pronto en el fenómeno que comentaban todos: desde los programas de la tarde hasta los noticieros más circunspectos. Un misil televisivo que tuvo un final de temporada explosivo, y que en las instancias decisivas de su tercera edición, con Carla Conte y María Vázquez disputándose la corona, casi paralizó el país y llegó a 33 puntos de rating en la noche final, con picos de 37,7. Y que el pope de tamaño suceso, es decir Marcelo, reflejó en pocas palabras: “Ojalá el 2006 no hubiera terminado nunca; fue el año del baile, el año del canto, y ShowMatch terminó siendo el programa de más rating. ¿Qué más puedo pedir?”.

Entonces, como el 2007 promete ser tan competitivo como el 2006, antes de fin de año Marcelo y su familia decidieron refugiarse en la tranquilidad esteña. Tras abrir los regalitos de Navidad en Buenos Aires, hicieron los bolsos y el jueves 28 por la noche, en vuelo privado, partieron rumbo al Uruguay. Llegaron a las once menos cuarto y enseguida se instalaron en la chacra marítima que tienen en la zona de La Boyita, a cinco kilómetros de José Ignacio, donde pueden disfrutar de una gigantesca piscina y hasta de dos hoyos de golf.

El viernes por la mañana las obligaciones no existían, ni el reloj despertador iba a sonar. Después de un largo desayuno a media mañana, Marcelo y Paula salieron a correr por la ruta que bordea su casa hasta el Club de Polo del Medellín. Al mediodía almorzaron todos en familia. A la tarde, los cuatro chicos de la casa –Micaela, Candelaria, Juanita y Francisco– bajaron a la playa en dos cuatriciclos, y al rato se les sumaron Paula y Marcelo, también montados en un fourtrax. Y, mientras las chicas de la familia se dedicaron a tomar sol, los hombres se metieron al agua.

Al anochecer, en su Hummer, el conductor volvió a la casa para ultimar los detalles del viaje que realizarán a partir del 2 de enero a Saint Barth. Porque de lo otro, del programa y de la fiebre por el rating que va a recomenzar en el 2007, ya se están ocupando los productores. “Ahora voy a descansar, pero la producción, sin perder un segundo, está preparando todo para que la temporada 2007 sea tan exitosa como la pasada. Ya tengo algunas de las famosas que van a participar en Patinando por un sueño: van a ser Jessica Cirio, Claudia Albertario, Eliana Guercio, Ximena Capristo, Evangelina Anderson, Victoria Vanucci y Claudia Fernández. Y, además, habrá una pista de hielo de 300 metros cuadrados dentro del estudio de ShowMatch”, contó Marcelo hace poco.

Eso para empezar. Después, las planillas de rating dirán qué más habrá que sacar de la galera. Pero para eso falta. Por ahora, ya ven, alcanza con tirarse al sol y darse un chapuzón entre las olas…

Marcelo, en el agua con su hija Juanita. El conductor terminó un año brillante: empezó peleando desde abajo y al finalizar diciembre se coronó como el rey indiscutido de la pantalla.

Marcelo, en el agua con su hija Juanita. El conductor terminó un año brillante: empezó peleando desde abajo y al finalizar diciembre se coronó como el rey indiscutido de la pantalla.

Con una camiseta de la Roma, Tinelli no se olvidó de mantenerse en forma. Y salió a correr por los alrededores de La Boyita, donde tiene su chacra. Con él, siempre –y flaquísima– su mujer, Paula Robles.

Con una camiseta de la Roma, Tinelli no se olvidó de mantenerse en forma. Y salió a correr por los alrededores de La Boyita, donde tiene su chacra. Con él, siempre –y flaquísima– su mujer, Paula Robles.

Toda la familia a bordo del cuatriciclo. Para Marcelo, éstos fueron días de verdadero relax. Y apenas un anticipo de las vacaciones de enero en Saint Barth, pleno Caribe. Es que el 2007, con Patinando por un sueño, promete ser duro. Y no admitirá resbalones.

Toda la familia a bordo del cuatriciclo. Para Marcelo, éstos fueron días de verdadero relax. Y apenas un anticipo de las vacaciones de enero en Saint Barth, pleno Caribe. Es que el 2007, con Patinando por un sueño, promete ser duro. Y no admitirá resbalones.

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