«Nos enamoramos sin darnos cuenta» – GENTE Online
 

"Nos enamoramos sin darnos cuenta"

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Miradas que se buscan. La excusa de "voy para ese lado" para compartir un viaje en auto. Sonrisas detrás de
cámara. El pretexto de relajarse con un partido de pool después del trabajo. Masajes en la espalda entre toma y toma. Almuerzos a solas. Bromas cómplices y en público… Así empezó todo. 

Hoy Mariano Martínez y Marcela Kloosterboer -pareja en la ficción de Son amores- son los protagonistas de una nueva historia; de una historia real y tan apasionada como la de tevé. 

- "De mi vida privada no hablo. Preferiría que no me hicieran preguntas sobre lo que siento". (Ella).
- "Dije que me separé de Lola, ¿no es suficiente? No quiero hablar ahora de lo que siento". (El).

Ellos lo siguen negando. Pero ya hay testigos dispuestos a dar letra para que se puedan escribir las primeras páginas de este mediático romance. Y los primeros en hablar son sus mejores amigos, que intentan cuidar la relación contando la verdad y solo la verdad de cómo empezó esta historia de amor. Según ellos, todo fue casual. Ninguno de los dos lo buscó. "Nos enamoramos sin darnos cuenta, se fue dando", le confesó Kloosterboer a una de sus íntimas. "Llegó sin que la buscáramos", dijo Martínez por su lado. 


TESTIGO I: JUEGOS PELIGROSOS.
Barman de un pool de Palermo. "El martes 27 vinieron con un grupo de amigos. Jugaron unos partidos, se pidieron unas cervezas y a las dos horas se fueron. ¿Besos entre ellos? No vi, pero coquetearon durante todas las jugadas".

El primer beso se lo dieron hace cinco años y frente a cámaras. Marcela tenía apenas 14, Mariano 18. Después de ese encuentro en Mi familia es un dibujo dejaron de verse. El 2002 los volvió a reunir, ahora en los estudios de Pol-ka, para interpretar otro romance: el de Martín Marquesi y María. En mayo, el éxito de Son amores (con mas de 30 puntos de rating) superaba todas las expectativas y ellos eran (son) una de las parejas hot de la tira. Entonces, los dos, frente al grabador de GENTE, decían:


Marcela:
-Ahora las chicas me ruegan: "Mientras grabás con él, besalo fuerte por mí". También me han amenazado: "Guacha, no te lo merecés". En serio, el pibe mata.

Mariano:
-¿Y a vos? Varios chabones me vienen pidiendo tus datos…

No pasaba nada, todavía. Pero los dos confirmaban su condición de seductores. De hecho, el futbolista Hernán Crespo hizo público su amor por la actriz. Y de hecho, las encuestas femeninas aseguraban (aún hoy aseguran) que Martínez es el
sex symbol del momento.


TESTIGO II: VIDEOS PROHIBIDOS.
Empleado del Blockbuster de Federico Lacroze y Cabildo: "Mariano es socio y el miércoles 28 de agosto por la tarde vino con la Kloosterboer a buscar una película. Se llevaron
Mi nombre es Sam, la de Sean Penn y Michelle Pfeiffer".

El de ellos no fue un amor a primera vista. El tenía una novia, aunque a la distancia: Lola Ponce (cantante y actriz que llevaba seis meses viviendo en Italia). De ella, hace unos meses, Martínez decía: "¿Cómo controlo los instintos cuando hace tantos meses que no veo a mi pareja? Si te sentís comprometido, aguantás". Pero no pudo. En ocho meses, la vio sólo dos veces, el resto del tiempo mantuvo la relación gracias a los mails y el teléfono. "Mucha fama, mucha mina atrás, mucho éxito, pero cuando llego a casa me siento solo como un perro", se quejaba Mariano en los últimos tiempos. 

Marcela también tenía lo suyo, pero mejor guardado: "Con mi novio verdadero nos parecemos en edad, hace bastante que salimos, cocina bárbaro y aún no pensamos en compartir techo", decía en mayo. Por entonces, nadie -ni ellos- sospechaba que le pondrían fin a esos amores para comenzar uno nuevo. 

El primero en cortar fue Martínez. En una de las tantas llamadas a Italia, le dijo a su chica que ya no sabía cómo manejar el tema de la distancia y que para él era mejor terminar la relación (aunque sea) por un tiempo. Después, sonó la voz de Kloosterboer. Fue cuando le confirmó a Inés -su íntima amiga- que "su
chi
co" (saxofonista él) había pasado a ser "su ex". Todavía hoy, Lola Ponce llama desde Roma con la idea de reconciliarse y con la firme promesa de que no bien pueda regresará a Buenos Aires para hablar personalmente con su (ex) pareja. Todavía hoy, el joven que enamoró a Kloosterboer hace ya tres años guarda la esperanza de reconquistar a su chica con cartas, flores y otros trucos "a la
antig
ua".


TESTIGO III: AMOR A ESCONDIDAS.
Taxista con parada en la puerta del teatro Opera: "El viernes 30 vi salir del garaje que está junto al teatro a Marcela Kloosterboer, aparentemente sola, manejando su auto. Yo justo levanté un pasajero y a las dos cuadras, donde me paró un semáforo, la vuelvo a encontrar. Entonces, noto que Martínez se estaba pasando del asiento trasero al del acompañante. Se acomodó a su lado, le pasó el brazo por el cuello y la besó".

¿De quién se ocultan? ¿Por qué se esconden? A la hora de responder, todos coinciden en lo mismo: "Están esperando afianzar la relación. ¿Qué pueden decir ahora si recién empiezan a salir?".

El último fin de semana lo pasaron juntos: se vieron dentro y fuera del trabajo tanto el sábado como el domingo. El lunes, sí, regresaron a las grabaciones por separado. "No quieren que los enganche la prensa, son jóvenes y ninguno sabe todavía qué pasará", aseguran. Lo cierto es que cada vez que abandonan el teatro Opera, escapan en el mismo auto. A la hora de conducir, se turnan: uno va al volante, el otro recostado en el asiento de atrás. Después, a refugiarse en la casa que el actor tiene en el barrio de Colegiales. Ser hincha de Boca Juniors, adorar los animales y cocinar (él se especializa en aves, ella en tacos mejicanos) son algunas de las pasiones que hoy comparten cuando consiguen ese momento de intimidad. 

Mientras tanto, negarlo todo y apretar el acelerador a fondo para que no queden pruebas de lo que les está pasando es la fórmula que decidieron aplicar. Pero… ya hay testigos.

Una vestuarista de Pol-ka, feliz de que los chicos se quieran, le confió a GENTE: "Lamentablemente para sus fanáticas, Mariano no está solterito: le dedica el poco tiempo libre que le dejan las grabaciones de la tira y las funciones del teatro a su 'osito', como le dice a Marcela en la ficción y en la vida".

por Pablo Procopio
fotos: Santiago Turienzo, Alejandro Carra, Matías Campaya, 
Maximiliano Vernazza y Leandro Montini

Mariano Martínez (23) y Marcela Kloosterboer (19) ya no pueden ocultarlo más: se gustan y se aman en la ficción, y ahora también en la realidad. Les confesaron a sus íntimos que no buscaron esta relación: Se fue dando", dice ella. "Llegó sin que la buscáramos", asegura él. Habrá que creerles.">

Mariano Martínez (23) y Marcela Kloosterboer (19) ya no pueden ocultarlo más: se gustan y se aman en la ficción, y ahora también en la realidad. Les confesaron a sus íntimos que no buscaron esta relación: "Se fue dando", dice ella. "Llegó sin que la buscáramos", asegura él. Habrá que creerles.

Bromas, miradas cómplices, masajes entre escenas. Así empezaron, casi sin darse cuenta. Hoy, alquilar videos y verlos en la casa que el actor tiene en el barrio de Colegiales es lo que más les divierte.

Bromas, miradas cómplices, masajes entre escenas. Así empezaron, casi sin darse cuenta. Hoy, alquilar videos y verlos en la casa que el actor tiene en el barrio de Colegiales es lo que más les divierte.

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