“No votaría a ninguna: Cristina no propuso nada y Lilita tengo miedo que nos abandone” – GENTE Online
 

“No votaría a ninguna: Cristina no propuso nada y Lilita tengo miedo que nos abandone”

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Cuando hizo su primer papel en teatro, apenas tenía 17 años y una sola frase que decir: ‘¡Queremos que venga!’. Se la quitaron porque no se lo oía y tenía mala dicción”. Las primeras líneas del programa Pingo Argentino, sintetizan sólo el comienzo de la historia de Enrique Pinti: 68 años, artista multifacético, quien el 17 de noviembre cumplirá 50 años arriba del escenario. Pero el festejo de sus Bodas de Oro, no lo encontrará trabajando, sino todo lo contrario. El 27 de octubre, cuando finalice la última función en el Teatro Maipo, armará las valijas para disfrutar de dos meses de vacaciones por Madrid, París, Roma, New York, y Los Angeles: “Cuando llega esta época del año estoy muerto. A las funciones que hago desde el mes de enero, le sumo las columnas que escribo en la revista del diario La Nación, y los micros de lunes a viernes en el programa de Magdalena por Radio Continental. Además, en estos días tengo que entregar dos libros: la reedición de Del Cabildo al shopping (Editorial Sudamericana) y otro que recopilará todas mis columnas de los días domingos”, cuenta el actor en la intimidad de su camarín.

Y a pesar de que todas las funciones son a sala llena, Enrique no tiene aires de grandeza. En su diminuto santuario del primer subsuelo, luego de la función número 243 del año (miércoles 17 de octubre), no hay ningún catering especial. Un Gatorade sobre una pequeña mesita, es el único pedido de la estrella. “¡Qué época los noventas, cuando podíamos viajar por todo el mundo! Yo a veces escucho a las viejas paquetas que dicen que quieren que vuelva Menem porque por lo menos con él podían ir a Miami. ¡Qué hijas de mil p…! Se pusieron tanto colágeno en la cara que les apretó el cerebro contra el cráneo y no las deja pensar”, dispara Pinti con su humor marca registrada y da pie para que, a pocos días de las elecciones presidenciales, conozcamos la idea que tiene de cinco presidenciables que el 28 de octubre intentarán quedarse con el sillón de Rivadavia.

–¿Enrique, se anima a darnos su opinión sobre algunos candidatos para estas elecciones?
–Dale, vos tirá nombres que yo respondo.

–Podríamos empezar con la candidata que va primera en todas las encuestas, Cristina Fernández de Kirchner.
–Con Cristina tengo más dudas que certezas. Porque esta mujer, en todo este tiempo de campaña, no ha dicho nada. No habla con ningún medio, no da conferencias de prensa y sólo se ríe delante de las cámaras de CQC. Lo único que le escuché decir fue: “Vamos a salvar el país, vamos a hacer esto, vamos a hacer lo otro. Y si quieren saber cómo, sólo tienen que votarme…”, algo demasiado riesgoso. Después de todo, ella forma parte de este Gobierno. Y ya nadie les cree la mentira esa de que tenemos un 0,8 por ciento de inflación. Siento que nos están tomando de pelo…

–¿Y eso le puede jugar en contra a la Primera Dama?
–Seguro, por eso ahora están desesperados con el tema de los precios. Porque negaron todo y dibujaron los índices del INDEC como más les convenía.

–¿Tiene su teoría de cómo lo hacen?
–Agarran una tablita y dicen: “Es verdad que la leche subió, pero las esmeraldas bajaron mucho más”. De esa manera, ¡hasta a Alfonsín le hubiese dado 0,8 por ciento de inflación!

–¿Alguna vez creyó en este gobierno?
–Sí, de entrada, como muchos argentinos, pero ya no. Porque se le vinieron todos los quilombos de golpe. Primero, el caso Skanska, después el quilombo de la bolsa con plata en el baño de Felisa Miceli, la supuesta corrupción en el manejo de fondos de parte de Romina Picolotti, y el de las valijas con 800 mil dólares, todo muy trucho. Después se la pasaron diciendo que “Macri era igual que Franco, su papá, quien había estafado al estado con los cánones del Correo”. Y sin embargo, a ese supuesto estafador, le dieron la concesión del ferrocarril Belgrano. Entonces, o sos cómplice, o tenés un Alzheimer de la c… de tu madre. Y de ninguna de las dos maneras podés ser Presidente.

–Le cambio la candidata: ¿qué piensa de Lilita?
–Yo a la Carrió la voté siempre, porque tenía un discurso parecido al mío. Pero ahora no sé si es de centro, de izquierda, de Palermo Viejo, de la Boca: ¡no sé dónde m… está parada! Lo que sí quiero decir es que siempre estuve en contra de la campaña sucia que le está haciendo este gobierno. Es inadmisible que le quieran hacer un juicio penal a una persona de la trayectoria de la señora Carrió. Y si alguna vez le llega a pasar algo, voy a salir con una pancarta que diga: “Libertad para Lilita”. ¡Pero que está loca, está loca!

–¿Nota demasiados cambios en su discurso?
–Hay días que digo: “La voto, la voto”. Y después la escucho hablar y pienso: “¡No la voto ni en pedo!”. Creo que esos cambios que tiene son por las dietas para adelgazar. Yo que soy una persona que vive haciendo régimen para perder peso, sé de qué se trata. ¡Te sacan los ravioles y la pizza y te ponés como Lilita! A lo mejor si vuelve a comer, se recompone. Igual tengo miedo, porque pertenece a esa raza de gente pura que de repente dice: “¡Me voy!”, y agarra todo y se va a la m… con su toga y su rosario gigante.

–¿De Roberto Lavagna, qué opina?
–Es un candidato que apareció de la nada, que se auto convocó. Tampoco me cierra lo que dice. Hoy, por ejemplo, escuchaba a su esposa, la belga, hablando en el programa de Mirtha Legrand diciendo: “Los chicos tienen que acostarse más temprano, eso de que vayan a las discotecas a las cuatro de la mañana, provoca que se droguen tanto. En Europa a la once de la noche está todo el mundo en su cama…”. Y yo le digo: ¡Ahí se drogan como la c… de su madre! ¡Menos mal que es psicoanalista!

–Bueno, pero es la esposa, no es Lavagna…
–Sí, pero si va y dice eso en un programa de televisión a pocos días de las elecciones, debe ser algo que también piensa su esposo. Ahora yo me pregunto: ¿Para qué estudiaron tanto? ¿Para decir qué en Europa se drogan menos? ¡Se drogan cincuenta años antes que nosotros y tienen cinco generaciones perdidas por las drogas!

–De los que tienen más posibilidades, me quedan dos candidatos: uno, Ricardo López Murphy.
–Creo que es un tipo honrado, decente y capaz; pero no comparto su política de “el ajuste, el ajuste, el ajuste”. Soy un convencido de que el socialismo fracasó y el comunismo también; pero la economía de mercado ha caído violentamente y está trayendo unos quilombos bárbaros, como el supuesto “milagro chileno”. Sólo aumentó la brecha que hay entre ricos y pobres. El otro discurso que no comparto es el que dice: “Si hay ricos, hay empleo”. ¡Sí, pero por dos mangos y un sandwich de mortadela! Por eso yo a este señor no lo voto ni con los ojos cerrados.

–El último: ¿qué piensa de Alberto Rodríguez Saá?
–Todavía me acuerdo del otro, de Adolfo, su hermano. Ese que se rió toda la semana que estuvo en el poder y que nos hizo pasar un papelón diciendo: “No vamos a pagar la deuda externa, todo me chupa un h…, vamos a cantar la marcha peronista, y vamos a crear un millón de puestos de trabajo”. Pero nunca supimos cómo lo iba a hacer. Y todo el mundo viene y me dice: “No sabés lo bueno que es Alberto en San Luis”. ¡Bueno, entonces que se quede donde está! ¡No vamos a ser tan hijos de p… de sacarle un político tan bueno a una provincia amiga! Que se quede disfrutando el microclima de Merlo y que lo vote mi amiga Esther Goris.

–Al final no le gusta ninguno. ¿A quién le dará su voto?
–No sé, pero no votaría a Cristina, porque no propuso nada y Lilita, tengo miedo que nos abandone como De La Rúa. Cortaré boleta, haré una ensaladera y me meteré adentro…; pero nunca más voy a decir a quién votar. En su momento estaba convencido de la capacidad que tenía Chacho Alvarez. Y decía: “¡Voten a la Alianza, voten a la Alianza!”, y así nos fue, como el oje... Con los políticos que tenemos, no podemos poner las manos en el fuego por nadie. Lo único que me dejaron son los recuerdos candentes de la macana que nos hicieron hace cinco minutos. Pinti dispara: “Cristina era una mujer muy linda, pero con todo lo que se hizo en la cara quedó como un durazno japonés. Lilita va a cambiar su humor cuando vuelva a comer pizzas y ravioles”.

Pinti dispara: “Cristina era una mujer muy linda, pero con todo lo que se hizo en la cara quedó como un durazno japonés. Lilita va a cambiar su humor cuando vuelva a comer pizzas y ravioles”.

“<i>Lavagna  se auto convocó. A López Murphy no lo votaría ni con los ojos cerrados y a Rodríguez Saá le sugiero que se quede en San Luis si allí es tan bueno como dicen</i>”.

Lavagna se auto convocó. A López Murphy no lo votaría ni con los ojos cerrados y a Rodríguez Saá le sugiero que se quede en San Luis si allí es tan bueno como dicen”.

“<i>Nunca más voy a decir a quién votar. En su momento estaba convencido de la capacidad que tenía Chacho Alvarez. Y decía: ‘¡Voten a la Alianza, voten a la Alianza!’, y así nos fue, como el oje...</i>”.

Nunca más voy a decir a quién votar. En su momento estaba convencido de la capacidad que tenía Chacho Alvarez. Y decía: ‘¡Voten a la Alianza, voten a la Alianza!’, y así nos fue, como el oje...”.

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