“No soy capaz de matar ni a una mosca” – GENTE Online
 

“No soy capaz de matar ni a una mosca”

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Dicen los que saben –o los que dicen o parecen saber– que es la mejor actuación de su carrera. Por un lado, así opinan las decenas de críticos que vieron su último filme y quedaron impactados. Por el otro, acaba de confirmarlo el jurado del 64º Festival de Venecia, entregándole la Copa Volpi al Mejor Actor. En tercer término, lo demuestra la ansiedad de su ex esposa, Jennifer Aniston, a quien se la descubrió, recién estrenada la película en cuestión, entrando a una sala del complejo Landmark, de Los Angeles, oculta tras una gorra de béisbol…

–¿Coincide con la marea de opiniones y suposiciones? A partir de El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford varios desean, a puro fervor, candidatearlo para el próximo Oscar.
–(Ríe sacudiendo los anteojos Ray Ban que le esconden los ojos celeste cielo) Todavía no aprendí a medir los ánimos exteriores (suspira, y deja correr su voz grave). Confieso que me sorprendió triunfar en Italia. No lo esperaba. Tampoco sé medir la relevancia de los premios. Recibí un Globo de Oro hace tiempo (1995) y no me he vuelto a preocupar por el tema. Doy lo mejor de mí y, admito, me divierto al observar lo nerviosos que se ponen mis amigos respecto a la posibilidad de que obtenga reconocimientos.

Ha crecido William Bradley Pitt (18/12/63; hermano mayor de los tres herederos de Jane, maestra, y Bill, gerente de una empresa de camiones). Y no nos referimos a su tamaño exterior (que ha oscilado, según las crónicas, entre 1,78 y 1,83, deteniéndose en el real 1,82), sino a su profundidad interior. Claro, ocurre que el caballero más sexy de la Tierra (según las encuestas mediáticas y las caseras), transitó en los últimos dos años cambios que no dejan de bendecir los editores del mismo planeta: se separó de Aniston (luego de un lustro y pico), entabló romance con Angelina Jolie (durante Sr. y Sra. Smith), se ganó el cetro de ídolo en la consideración masculina (redactor de GENTE incluido), formó una familia de cuatro hijos (tres adoptados, Maddox, Zahara y Pax; uno biológico, Shiloh) y, ya sólido y convencido, ahora hasta se anima a advertir… “Sigue sin interesarme hablar de mí. Sin embargo, en la última época aprendí que, como resulta inverosímil escapar de los flashes y micrófonos, debo conducir la atención en la dirección adecuada. Por ejemplo, nunca dejaré de repetir que los países poderosos tienen que dejar de saquear los recursos de las naciones pobres”, lanza.

–¿Una de cal, una de arena, en síntesis?
–Exacto. Sé el camino que he hecho y lo que significa la fama, y entiendo que es un toma y daca. Tú me consultarás sobre lo que te interese y yo intentaré agregar algo que me interese a mí. Pecaré de sincero, generoso e inocente, pero aún creo que puedo ayudar a cambiar el mundo.

–Casualidad o no, su nuevo trabajo manifiesta los problemas de ser una celebridad y, a la vez, una especie de Robin Hood.
–Cierto. Sobre Jesse James existe la leyenda de que les robaba a los bancos y a los dueños del ferrocarril que explotaban a los granjeros. Hay cosas ciertas y otras que inflaron la prensa y los escritores de novelas, alimentando las narraciones de sus atracos y crímenes y enfatizando la audacia y el carisma de James, con la intención de conquistar a un público hambriento de aventuras. Inventos al margen, Jesse, el gran ladrón de las últimas décadas del siglo XIX, el asesino imposible de atrapar en diez estados, consiguió convertirse en un símbolo de libertad y en la primera auténtica estrella de América.

–Habla de estrella, igual que usted. Sólo que en su caso, sin rifle ni revólver.
–Aguarda, que no soy capaz de matar ni a una mosca (emite una sonora carcajada). Aunque en escena utilicé una pistola Schofield Modelo 3 similar a la que usaba mi forajido. Respecto a tu pregunta, me fascina el cine, adoro la interpretación y me esfuerzo por adaptarme a lo que suele generarse alrededor de mi profesión. Lo de estrella complica un tanto. Solemos viajar seguido con mi mujer y los chicos y en ocasiones aparecen fotógrafos de la nada, me invade el mal humor y mi cara enojada termina en las portadas. Cuando decidí dedicarme a actuar, no conocía qué significaba la fama. Te atrapa, no logras escaparle.

–¿Y por qué un joven de Shawnee, Oklahoma, tan alejado del ruido, resolvió dedicarse justamente a la actuación?
–¡Para rodar en 2007 El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford! Me crié en Springfield, Missouri, a menos de 200 millas (322 kilómetros) de donde nació él. Parte de mis parientes continúan afincados allí. Siempre que les llevamos nuestros hijos a los abuelos la pasamos genial. Se trata de un sitio dulce, agradable… Retomo tu consulta. Estudié Periodismo en la Universidad de Columbia. Me quedaban dos semanas para recibirme y entendí no encontrarme preparado para entrar a una empresa. Abandoné sin rendir los exámenes ni graduarme (no recibí la matrícula, tal cual leí en una revista). Pronto enfilé hacia California. El resto, a partir de Golpe al sueño americano (1987), se difundió bastante.

–Treinta y cinco largometrajes (y ocho por estrenar), millonario (no menos de 20 millones de dólares por protagónico ni menos de 150 en su cuenta), una empresa exitosa (Plan B, productora de Troya, Los infiltrados, Charlie y la fábrica de chocolate, etcétera). ¿Olvidamos detalles relevantes?
–Ni Hollywood ni el dinero: los afectos encabezan mis prioridades.

–¿Seguro? ¿Hasta qué punto?
–Hoy con Angelina pretendemos hallar un lugar tranquilo para establecernos los seis, y cuantos niños lleguen. Apostaremos por una verdadera calidad de vida, lejos de Beverly Hills. Las opciones, al momento, se llaman España, Francia e Italia. Tú lo has mencionado: una de cal y una de arena. “<i>Desde mi modesto rincón de persona popular lucho por la igualdad. No puedo asimilar que si Paris Hilton olvida su bombacha en un hotel, esa noticia tenga más despliegue que cuestionar la guerra de Irak</i>”.

Desde mi modesto rincón de persona popular lucho por la igualdad. No puedo asimilar que si Paris Hilton olvida su bombacha en un hotel, esa noticia tenga más despliegue que cuestionar la guerra de Irak”.

“<i>Ahora, con Angelina pretendemos hallar un lugar tranquilo para establecernos en familia. Apostaremos por una verdadera calidad de vida, lejos de Beverly Hills. Las opciones, al momento, España, Francia e Italia</i>”.

Ahora, con Angelina pretendemos hallar un lugar tranquilo para establecernos en familia. Apostaremos por una verdadera calidad de vida, lejos de Beverly Hills. Las opciones, al momento, España, Francia e Italia”.

En la piel del legendario bandido Jesse James. Basada en la novela de Ron Hansen y protagonizada y financiada en parte por Brad, escribió y dirigió la película Andrew Dominik, y la actúa entre otros, Casey Affleck, como Robert Ford, el integrante de la banda que asesina a su admirado jefe por la espalda.

En la piel del legendario bandido Jesse James. Basada en la novela de Ron Hansen y protagonizada y financiada en parte por Brad, escribió y dirigió la película Andrew Dominik, y la actúa entre otros, Casey Affleck, como Robert Ford, el integrante de la banda que asesina a su admirado jefe por la espalda.

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