“No planifico mi trabajo ni mi vida amorosa” – GENTE Online
 

“No planifico mi trabajo ni mi vida amorosa”

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Ni Leonor ni Eleonora, tampoco Leonara, como alguna vez la llamaron. “Mi nombre es Leonora y sé que no es muy común. La gente que no me conoce siempre lo dice mal. Estoy acostumbrada a que aparezcan variantes. Pero cuando lo repito cuatro veces y persiste la equivocación, ahí sí me enojo”, advierte. “Para mis íntimos soy Leo o Leíta”, se ríe Leonora Balcarce, 30 años, nacida en la ciudad de Buenos Aires. “Tengo dos apodos más, pero ni loca los digo”. Desde sus inicios como actriz –dice–, siempre ha decidido qué hacer público y qué no. Sin embargo, aprendió que no siempre ocurre lo que la voluntad propone: el último verano, una foto junto a Gustavo Cerati (48) reveló el comienzo de una relación con el músico que ya lleva seis meses. Mucho antes, en 1997, debutó en cine con una única escena en Martín (Hache) de Adolfo Aristarain. Desde aquella experiencia prefiere la pantalla grande sobre la televisión y el teatro. Este año, tres películas la tienen como protagonista. Se la vio en Cordero de Dios y en La ronda, y espera su tercer estreno con La leyenda, dirigida por Sebastián Pivotto. Mientras tanto aceptó la invitación de Personal a Las Leñas y habló con GENTE.

–¿Esquiás?
–¿Debo decir la verdad? Nunca hice deportes en la nieve. El destino habitual para mis vacaciones de invierno era Mar del Plata, así que nada de montañismo en mi historial. De hecho, creo que ésta es mi segunda vez en la montaña. Lo mío es la tierra; hago yoga. Nunca esquié, antes me gustaría aprender snowboard.

–¿Cuándo descubriste que querías ser actriz?
–Nunca me lo propuse. De chica era muy histriónica: me la pasaba intentando hacer reír a los demás. Lo primero que hice fue Montaña rusa, otra vuelta. Pasé cinco castings y cuando me seleccionaron decidí empezar a estudiar teatro.

–¿Cómo llegaste al primer casting?
–Antes de terminar el secundario me había anotado en una agencia. Ellos distribuyeron fotos y me alentaron a presentarme. Tenía diecisiete años. Era un buen comienzo, pero no lo viví como el inicio de una profesión.

–Pero en algún momento lo habrás considerado así...
–Sí, dos años más tarde, en mi primera película. Tuve un papel muy chiquito en Martín (Hache). Para mí no fue nada chiquito. Me encantó hacerlo, y en ese momento pensé: “Ojalá pueda hacer esto muchas veces más”.

–¿Cómo lo lograste?
–Las cosas se acomodaron de tal manera que pude alternar tele (Verano del 98, Enamorarte, Culpable de este amor) con cine. Luego de Aristarain me dirigió Lucrecia Martel en La ciénaga. Seguí estudiando, y desde hace más o menos tres años estoy dedicada sobre todo a filmar. Al hacer cine no hice otras cosas, aunque llegaron ofertas.

–¿Qué proyectás para tu carrera?
–El trabajo de actriz es muy inconstante e inestable. Para mí, hoy es el día a día. No sé qué voy a querer hacer en cuatro o cinco años. Este año ya se estrenaron dos películas y aún falta La leyenda, con Pablo Rago, Benjamín Rojas y Carlos Belloso, sobre TC2000. Estoy ensayando una obra de teatro que se estrena en septiembre en el Konex y en agosto va a salir la campaña publicitaria de primavera-verano de Vitamina, que para mí fue algo muy nuevo: actué de modelo.

–Una agenda de trabajo completa. ¿Y tu vida íntima?
–En un buen momento. Estoy muy enamorada. Con Gustavo estamos juntos desde hace seis meses.

–¿Tienen planes en común?
–Todo es paso a paso. No planifico mi trabajo ni mi vida amorosa.

–Acabás de cumplir 30. ¿Pensaste en ser madre?
–No todavía. La maternidad es muy importante, para toda la vida. Tener un hijo no es una decisión al pasar, y hay que tomarla de a dos. Quisiera criarlo lo mejor posible, saber educarlo... Hoy siento que aún no es para mí.

–Como vos, muchas actrices los prefieren músicos, o viceversa: Julieta Cardinali y Andrés Calamaro, Valeria Bertucelli y Vicentico, Natalia Oreiro y Ricardo Mollo. ¿A qué lo atribuís?
–Estamos en un mismo ambiente y surge. Charly García está en contra de eso y detesta que los músicos salgan con actrices.

–Charly dijo: “Las actrices son las peores: nunca se bajan del escenario. Son ficción en la vida real”.
–No sé (risas). Quizá tenga algo de razón.

–¿En qué?
–A mí me interesa la persona, más allá del oficio. Más que responder a los dichos de Charly, prefiero solidarizarme con él. La industria discográfica debería apoyarlo en vez de bancar a tantas bandas mediocres.

Forma parte de la nueva generación de actrices que prefieren el cine a la tele. Estuvo en Las Leñas invitada por Personal.

Forma parte de la nueva generación de actrices que prefieren el cine a la tele. Estuvo en Las Leñas invitada por Personal.

Después de almorzar en la terraza del hotel Virgo, Leonora probó suerte con el snowboard.

Después de almorzar en la terraza del hotel Virgo, Leonora probó suerte con el snowboard.

“Tener un  hijo no es una decisión al pasar y hay que tomarla de a dos. Quisiera criarlo lo mejor posible, saber educarlo… Hoy siento que todavía no es para mí”

“Tener un hijo no es una decisión al pasar y hay que tomarla de a dos. Quisiera criarlo lo mejor posible, saber educarlo… Hoy siento que todavía no es para mí”

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