“No me gustaría que mi hijo estuviera todo el día encerrado con la PlayStation” – GENTE Online
 

“No me gustaría que mi hijo estuviera todo el día encerrado con la PlayStation”

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Una hiena y una leona quedan preñadas al mismo tiempo y unos meses más tarde se reencuentran. En medio de los saludos, la hiena, curiosa, pregunta: “¿Y? ¿Cuántos tuviste?”. Y responde la leona: “Uno”. Entonces, la hiena suelta una carcajada burlona: “¡¿Uno solo?! ¡Yo tuve seis!”. Y la leona, simplemente, sonríe: “Sí. Pero el mío es un león”.

El chiste le cabe perfecto a Magdalena Aicega (35, de profesión nutricionista), de descanso en Pinamar, quien, con pancita de cuatro meses de embarazo, repasa su carrera: “Empecé a jugar a los 7 años en mi club, Belgrano. En la selección debuté a los 16 con los juveniles, a los 19 fue mi primer Mundial Junior y a los 20 ya jugué el Mundial de mayores. Y de ahí en más seguí en la selección hasta los 34, hasta Beijing”.

–¿Sentís que el hockey te privó de algo?
–No, para nada. Si no salía a bailar un viernes era porque quería estar en el partido del sábado a la mañana. Y no fue sacrificio, porque para mí lo más lindo era jugar. Y aunque a lo largo de los años me perdí cosas irrepetibles como casamientos de amigas, lo volvería a hacer. Agradezco haber practicado un deporte en equipo, porque para mí todo lo que hago es así. La familia es un equipo, lo son tus padres, tus amigas, tu profesión… Y cuando te formás así, todo es más fácil.

–¿Y sos la capitana de todos tus equipos?
–No. Porque creo que uno no se hace capitán: nace capitán. Lo fui en la selección y se dio porque soy muy positiva y doy todo, y porque mis compañeras aceptaron que lo fuera. Un grupo es bueno cuando es sano y sus miembros tienen claros los valores fundamentales.

–¿Cuáles son esos valores?
–El respeto por uno mismo y por el otro, la humildad para no enloquecer cuando ganamos y el sacrificio. Todo equipo tiene sus problemas, y son esos valores los que te permiten solucionarlos dentro de él. Más cuando se trata de mujeres, que somos territoriales por naturaleza.

–Siendo la selección de un país que hace un culto de la amistad…
–Exactamente. Había lazos muy fuertes entre algunas de nosotras. Almorzábamos, salíamos a tomar algo, nos íbamos de vacaciones juntas. Me acuerdo que un verano vinimos acá, a Pinamar, con Marianita (González Oliva) y con Lucha (Luciana Aymar). A veces nos decían: “¿Pero no salen con sus amigas?”. Y las tres nos reíamos, porque la gente nos veía solamente como Leonas y no entendían que además éramos amigas. ¿Sabés cuántas veces nos juntamos a tomar mate en alguna habitación de hotel y terminamos hablando de la vida? Lo bueno es que cuando tenés un grupo así, por más que estés lejos y extrañes tu país, se te hace súper llevadero, partiendo de la base de que la cancha es el primer lugar donde nos teníamos que divertir.

–¿Querrías esa vida para Rocco?
–Yo digo como las abuelas: que sea sanito. Pero, por supuesto, me encantaría inculcarle el deporte.

–Y… siendo hijo tuyo y del Gallego (Mariano Lorenzetti, rugbier de Hindú, campeón 2008) suena inevitable.
–(Ríe) Sí. A mi hijo lo quiero dejar elegir, pero la verdad es que no me gustaría que esté todo el día encerrado jugando con la PlayStation. El día de mañana, cuando me diga qué quiere hacer, lo voy a bancar a muerte. Pero no quiero que se pierda de hacer deportes de chico, porque te enriquece muchísimo. Y quiero inculcárselo a Rocco así como quisiera hacerlo con todos los chicos de la Argentina. El deporte te da objetivos que sirven para la vida. ¿Cuántos chicos argentinos hoy no los tienen? Eso los hace salir a afanar, drogarse o quedarse en casa sin hacer nada, simplemente porque no tienen un objetivo. Su físico impecable hace que el embarazo se note muy poco. Pero ya sabe el sexo de su bebé –varón– y el nombre que le pondrá, Rocco.

Su físico impecable hace que el embarazo se note muy poco. Pero ya sabe el sexo de su bebé –varón– y el nombre que le pondrá, Rocco.

Maggie en el balneario Movistar Terraza del Alba, en Pinamar. Veranea junto a su marido, el rugbier de Hindú (campeón esta temporada) Mariano El Gallego Lorenzetti.

Maggie en el balneario Movistar Terraza del Alba, en Pinamar. Veranea junto a su marido, el rugbier de Hindú (campeón esta temporada) Mariano El Gallego Lorenzetti.

Con Las Leonas ganó el último Champions Trophy en Alemania 2008. En la final derrotaron al local. Fue el último oro de Aicega en la selección.

Con Las Leonas ganó el último Champions Trophy en Alemania 2008. En la final derrotaron al local. Fue el último oro de Aicega en la selección.

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