“No creemos en el contrato prenupcial: nuestro amor es para toda la vida” – GENTE Online
 

“No creemos en el contrato prenupcial: nuestro amor es para toda la vida”

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Aunque remanido, el dicho cabe a la perfección. Para Mauro Zárate (24) y Natalie Weber (25), la tercera fue la vencida. Ya habían puesto dos fechas de casamiento, pero tuvieron que suspenderlas por diversos motivos. Finalmente, el 1º de julio dieron el “sí” en el Registro Civil de Olivos. La noche anterior, ambos durmieron en las casas de sus padres: ella en Olivos y él en Ramos Mejía. De todos modos, llegaron juntos a la ceremonia. Natalie lució un vestido de Las Oreiro, que tuvo que comprar a medida debido a su pancita de diez semanas; Mauro, en impecable traje de Dolce&Gabbana. Minutos después del mediodía, los novios sellaron su compromiso frente a sus amigos María Sol y Gonzalo, quienes oficiaron de testigos.

Después todos se dirigieron hasta El Clan, el restó top de Puerto Madero, donde degustaron un exquisito menú: de entrada, carpaccio de salmón rosado y lenguado con salsa de ceviche y concasse de tomates o ensalada de jamón de ciervo. Después hubo tres opciones para el primer plato: medallón de lomo con salsa demiglacé de vino tinto; raviolones de ricota con langostinos o salmón rosado. De postre, molleaux de chocolate con trufas de chocolate blanco y helado de crema americana, además de pinchos de frutas de estación bañados en chocolate y mousse de maracuyá. Tras el almuerzo, el primer reportaje de los recién casados. Como corresponde, abre la charla la señora de Zárate.
Natalie: Desde que me propuso casamiento, en Nochebuena, estuve muy ansiosa. Con el embarazo todo se acrecentó. Sólo duermo y como lo que me cocina Mauro, porque en casa el chef es él; si no, estaríamos todo el día a comida rápida.

–¿Es verdad que le pediste a Natalie por teléfono que se case con vos?
Mauro: Sí. Ella había venido a pasar la Navidad a Buenos Aires y me di cuenta de que la extrañaba demasiado. Entonces la llamé y le dije que me quería casar con ella.
Natalie: No fue tan romántico como cuando nos comprometimos, pero igual me emocioné mucho. Estaba con mi mamá. La agarré de la mano y me puse a llorar.

–¿Y cómo fue el compromiso?
Natalie: Habíamos ido a cenar a un restaurante en Cerdeña y él puso el anillo en el postre. Todos los mozos fueron testigos.

–¿Hablaron de firmar un contrato prenupcial?
Mauro: No. A mí me parece que hacer eso con la mujer que te vas a casar significa que estás pensando que la historia tiene fecha de vencimiento.
Natalie: Sí. Para mí, lo que le pasó a Zaira (Nara) fue otra cosa. Hay algo que no se dice o no se puede decir. No creo que se hayan separado por el contrato prematrimonial. Además, para una mujer, firmar un precontrato es una ofensa. Nosotros no creemos en eso, porque apostamos a un amor para toda la vida.

–¿Habrá ceremonia religiosa?
Natalie: Sí. Nos vamos a casar en julio del año que viene en Buenos Aires, cuando nuestro hijo ya tenga seis meses. No quisimos hacer las cosas a las apuradas. Además, Mauro quiere estar en los detalles de la boda y ahora no pudo, porque estuvo muy concentrado en el campeonato.

–¿Ya pensaron adónde van a ir de luna de miel?
Mauro: Por ahora no podemos irnos, porque tengo que volver a jugar. Pero cuando consiga un par de días libres nos vamos a pasear por Mónaco.

–¿Pensaron en los nombres del bebé?
Natalie: Sí, aunque nuestra primera disputa es acerca del sexo. Presiento que va a ser una nena y Mauro cree que será nene.
Mauro: Si es nene quiero que se llame Rocco, y ella, Liam; pero pueden aparecer otros.
Natalie: Si es nena, Lola, Brina o Mia.

–¿Ya tienen la fecha del parto?
Natalie: Sí. Para el 2 de febrero, pero siento que se va a adelantar unos días. Nuestro bebé va a nacer en Roma, porque quiero que Mauro presencie el parto.

–Natalie, ¿cómo vas a seguir con tu carrera?
Natalie: Por ahora paré. Durante el embarazo voy a poner una franquicia de lencería en Roma y trabajarla con una amiga. Después me gustaría volver a hacer teatro.

–¿Y cómo van a hacer si Mauro sigue jugando en Italia y vos querés hacer teatro?
Mauro: Lo primero es la familia, y pienso volver a jugar en la Argentina algún día. Por suerte, Natalie no está todo el tiempo reclamándome que extraña a sus amigas. Es una gran compañera y los dos nos vamos a adaptar para poder crecer juntos.

–Ahora que te casaste, ¿Mauro te va a dejar hacer fotos sexys?
Mauro: No me molesta que pose de manera delicada y sexy, porque sé que es parte de su trabajo.
Natalie: Pero no quiere que haga un desnudo nunca más.

–¿Te hubiese gustado que te convocaran para la Selección?
Mauro: Sí, se ve que tengo que meter más goles. Aunque en los tres años que jugué en Europa tuve la suerte de ganar dos copas y convertir 35 goles.

–¿Y van a ver los partidos de la Copa América?
Mauro: ¡Sí!
Natalie: Hummm... No creo, mi amor... A la noche tenés que jugar un picadito en otra cancha. Desde que Mauro le ofreció casamiento el 24 de diciembre, la ansiedad de ambos fue creciendo. El gran día finalmente llegó: la libreta no miente. Y en enero, un hijo.

Desde que Mauro le ofreció casamiento el 24 de diciembre, la ansiedad de ambos fue creciendo. El gran día finalmente llegó: la libreta no miente. Y en enero, un hijo.

Natalie y Mauro se casaron en el Registro Civil de Olivos, el viernes  1º de julio al mediodía. Después hicieron un almuerzo en el restó El Clan, de Puerto Madero. Uno de los principales invitados fue Tyson, el perro que los acompaña en Italia. ¿Los más divertidos de la fiesta? Rolando, Sergio y Ariel (los hermanos futbolistas de Mauro) y Bryan (hermano de Natalie).

Natalie y Mauro se casaron en el Registro Civil de Olivos, el viernes 1º de julio al mediodía. Después hicieron un almuerzo en el restó El Clan, de Puerto Madero. Uno de los principales invitados fue Tyson, el perro que los acompaña en Italia. ¿Los más divertidos de la fiesta? Rolando, Sergio y Ariel (los hermanos futbolistas de Mauro) y Bryan (hermano de Natalie).

Mauro debe volver a Italia para cumplir con la pretemporada de la Lazio. Sin embargo, ya sueñan con pasar unos románticos días en Mónaco.

Mauro debe volver a Italia para cumplir con la pretemporada de la Lazio. Sin embargo, ya sueñan con pasar unos románticos días en Mónaco.

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