“Ni a un empresario ni a un arquero… Mi corazón hoy le pertenece a Luca” – GENTE Online
 

“Ni a un empresario ni a un arquero... Mi corazón hoy le pertenece a Luca”

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No hay hinchas de Boca alrededor. O si los hay, caminan ensimismados, tratando de evitar levantar la perdiz, como quienes lograron entrar a una fiesta sin invitación. Y si efectivamente los hay, avanzan esquivando a los punteros de cinco agrupaciones distintas que no paran de entregar folletos partidarios, y a las decenas de personas que acampan en los márgenes de Figueroa Alcorta al 7500 luciendo camisetas, gorros, llaveros, vinchas, vasitos, ¿calzoncillos? y cuanto al lector se le ocurra, teñidos de los colores rojo y blanco. Porque, recordémoslo, es sábado 5 de diciembre, pisamos las 13.30, se desarrollan a pleno las elecciones en el Club Atlético River Plate y Zulema María Eva Menem nos recibe justo allí enfrente, en Núñez Autos S.A., su agencia Toyota. “Hola, muchachos. ¿Toman algo calentito?”, lanza la mujer de la semana, quien llega puntual acompañada de su hijo Luca, su madre Zulema y un par de rumores que deja en evidencia apenas apoya en su escritorio las últimas ediciones de la revista GENTE y el diario Perfil.

–Pensamos que nos iba a costar convencerla de abordar la cuestión. Pero parece que decidió facilitárnoslo...
–Jeje. A veces te enterás por la prensa de detalles sobre tu vida que desconocías (ironiza).

–Interesante. ¿Lo menciona debido a lo que publicamos nosotros, que sale con el empresario Matías Garfunkel (38); o lo que publicó el periódico, que anda con el portero Nicolás Navarro (24)?
–Ambos.

–¿Sale con ambos?
–(Resopla) Ambos la pifiaron. No obstante dividiría los “rumores” en dos.

–¿Dos?
–Exacto. Que me hayan vinculado a Nico puede resultar, si querés, hasta lógico. Somos amigos. Nos presentó nuestro abogado, Ignacio Irurzun. Incluso hemos navegado en grupo, rodeados de familiares, salimos a comer. Nada que ocultar. De ahí a noviar, existe una larga distancia.

–Antes de avanzar, ¿por qué equipo simpatiza?
–Simpatizo por el equipo millonario.

–Perdón, pero los viejos archivos la definen como fanática de Boca Juniors.
–...

–¿Cambió? ¡¿Por Navarro?!
–Cambié por mi hijo. Lo que no logró mi padre, lo logró mi enano. No soy una botinera. Tampoco lo fui cuando salí con Diego (Latorre). Las botineras suelen perseguir, según entiendo, el conocimiento público y la acomodada situación económica de los futbolistas, y a mí nada me faltó en aquella época, ni me falta ahora. ¿En cuanto a Garfunkel?

–Continúe. En cuanto al heredero de la firma tecnológica BGH, ¿qué?
–Todo me resultó raro. Y no me refiero a que ustedes lo hayan difundido –apuesto que chequearon la información–, sino a cómo nació el chimento. El martes de la otra semana, mis primos Adrián y Martín me invitaron a una cena de trabajo en el restó Osaka, de Soler al 5608. Pronto me llamó Garfunkel. Iba a formar parte de dicha mesa y quería buscarme. Okay. Llegamos a la puerta, y de entrada me sorprendió la cantidad de fotógrafos. Tanto que al ratito, sin siquiera comer, decidí partir. Terminé cenando en Ruffino, de Sucre 646. No acuso a nadie, pero parecía algo armado, y no por los medios.

–¿Conocía a Garfunkel?
–Vi a Garfunkel tiempo atrás, en Fisher Island, cuando asistimos al cumple de un conocido. En la actualidad llevamos a nuestros hijos al mismo colegio. Me incomoda cruzarme con sus chicos, a su mujer. ¡Recién me enteré por ustedes que se habían separado! Todo me pareció extraño, repito. Y ojo, que me considero una dama intuitiva. Aparte de una dama que se hace cargo de sus relaciones. Desde 2008, que Federico (Sobisch, el hijo del anterior gobernador de Neuquén) y yo rompimos, ando sola.

–¿Entonces?
–Mi corazón hoy le pertenece a Luca, no a un empresario ni a un arquero.

–¿Cuántas veces le perteneció a un hombre?
–Ehhhhhh, una. Cuando me casé enamorada.

–¿Suelen verse con su ex (Paolo Bertoldi, 48)? ¿Lo visita a Luca?
–Poco. En junio viajamos a Miami y lo contacté vía mail. Al final, no pudo visitarnos. Un par de semanas atrás llamó. Luca suele preguntar, yo le contesto. Me gusta que rece por el papá.

–¿Respecto a la relación de Luca y Máximo (el hijo de su padre, Carlos, y Cecilia Bolocco), cuatro meses y pico mayor, qué puede comentarnos?
–Siempre los juntamos. Se llevan bárbaro. La cosa se complica un tanto cuando se ponen a calcular. Por ejemplo, el otro día Luca me preguntó: “Mamá, ¿Máximo está del coco?”. “¿Del coco?”, me sorprendió. “¿No ves que llama ‘papá’ al abuelo?”. O viene Máximo y me manda: “Zu, ¿vos sos mi tía o mi hermana?”. Pobres, ya habrá tiempo de explicarles bien.

–¿Usted se ve con Bolocco?
–Nos cruzamos, obvio, y le guardo el respeto que merece por ser la madre de mi hermano.

–Saltemos de tema. El 25 de diciembre comenzará a rozar los 40, Zulemita. Cumplirá 39. ¿Cómo es su vida a los 38, casi 39?
–Tranquila. En 2009 nos mudamos solos con Luca, cerquita de lo de mamá, que nos cocina y mima a full. Arrancamos tipo 6.30 AM. Desayunamos. A las 7.15 lo recoge el micro. Yo me conecto al trabajo, contesto pedidos y demás. Me llevo bárbaro con el Facebook y las herramientas laborales. Aunque abuso del Blackberry. Almuerzo. Tal vez se aparezca Carlitos Nair y nos tomemos unos mates. Sigo con diversos encargos, diligencias y trámites. Retiro a Luca y lo traigo a la oficina. Volvemos al departamento. Le pongo Discovery Kids (no veo programas de aire), cenamos, y a las 20 lo acuesto. Los fines de semana vamos un día a lo de papi y el otro quizá a navegar.

–¿Le costó elegir escuela para su hijo?
–Bastante. Hasta que la encontré. Elegí una de La Lucila, a la que asisten un montón de extranjeros. Pretendía una en la que no lo juzguen por su apellido, sino por su persona. Luca Bertoldi Menem ahí es un alumno. Si bien, señalan las maestras, posee características de líder. “Este chico va a llegar a ser presidente”, me afirman. En lo físico se parece al padre. En su mirada, a Carlitos junior.

–Habla del físico... ¿Zulemita se operó la cara?
–¡¿Yo?! Observá (nos muestra unas arruguitas que rodean sus ojos castaños). Noooo. De animarme a una nueva cirugía, ¡hubiese pedido que me achiquen la boca! (risas). Desde que operé mis lolas en los 90’ no me someto a cirugías estéticas. Mérito de Carlos Pisanú y Cristina Zeaiter y sus tratamientos de belleza. Igual, no exagero. Voy al gimnasio para poder comer rico. Conozco mi altura, 1,70 metro, y mis kilos, 55, no mis contornos. Me siento mejor que a los 25 años. Tal vez menos dura de cuerpo, pero más madura de cabeza.

–¿Y del lado izquierdo del pecho?
–Crecés y llegan las mañas de la edad. Aprendí que la felicidad no sólo se encuentra en la pareja. Los hijos te generan felicidad, disfrutar de tus padres representa felicidad. ¿Sabés que cuando estaban separados, yo pasaba la medianoche del 24 y del 31 de diciembre en avenida Lugones, camino a la casa de uno y otro, tratando de no ser injusto con ninguno? Bueno, ahora disfrutaré las Fiestas a su lado, en La Rioja. Las mujeres deseamos encontrar contención en un hombre, ¿verdad? Bueno, yo ya me siento contenida entre mis afectos, así que...

–¿Así que nada de salir a buscar un caballero?
–Nada. Soy chapada a la antigua, de esperar. Y también soy de las que creen en el destino. Rodeada por los cascos, la foto y el masbaha (una especie de rosario musulmán) que le perteneciera a Carlitos, Zulemita nos presenta “al hombre de mi vida, Luca Bertoldi Menem (5)”.

Rodeada por los cascos, la foto y el masbaha (una especie de rosario musulmán) que le perteneciera a Carlitos, Zulemita nos presenta “al hombre de mi vida, Luca Bertoldi Menem (5)”.

Figueroa Alcorta 7576, Núñez Autos, la agencia de la riojana, frente al estadio de River. “Una de las dos que más vehículos Toyota venden en Buenos Aires”, advierte quien tiene a cargo 50 empleados.

Figueroa Alcorta 7576, Núñez Autos, la agencia de la riojana, frente al estadio de River. “Una de las dos que más vehículos Toyota venden en Buenos Aires”, advierte quien tiene a cargo 50 empleados.

“Los tres lucimos el mismo colgante. Regalo de mi mamá. Significa ‘Dios’ en árabe”, apunta Zule jr. “Aprendí  –agrega– que la felicidad no sólo se encuentra en la pareja.  Los hijos y disfrutar de tus padres también  te la generan”.

“Los tres lucimos el mismo colgante. Regalo de mi mamá. Significa ‘Dios’ en árabe”, apunta Zule jr. “Aprendí –agrega– que la felicidad no sólo se encuentra en la pareja. Los hijos y disfrutar de tus padres también te la generan”.

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