«Necesitaba un tiempo para estar sola» – GENTE Online
 

"Necesitaba un tiempo para estar sola"

Actualidad
Actualidad

Después del año más intenso de su vida, María Vázquez (27; 1,68; 89-90-89) decidió "bajar un cambio". En los primeros días de enero armó las valijas y dejó solo en Buenos Aires a Adolfito Cambiaso, su marido, quizá el mejor polista del mundo. Instalada en la casa de su manager Ricardo Piñeiro, se dedicó a mirar e l horizonte del mar para "reordenar mi cabeza". Sentada en el suelo, tomando té, en jeans y zapatillas, María -diosa, puro glamour y fuerza- descubre su informalidad y sus inseguridades.

-María, ¿es cierto que se vino sola o tiene escondido a su marido en la habitación?
-(Risas). Ni ahí. Quise tomar distancia. Necesitaba tiempo para estar sola. Tuve un año bueno, pero difícil, en el que atravesé muchos cambios. Me casé, arranqué con todo en la televisión... ni siquiera tuve tiempo de asentarme. A los cinco días de dar el sí, Adolfito se fue de viaje a Inglaterra por dos meses y yo sólo pude acompañarlo 12 días. Después voló a los Estados Unidos, por dos meses y medio, y yo pude ir apenas un fin de semana. Agotador. Además, en Cañuelas, donde vivimos, todavía no pude crear mi espacio, lo sigo sintiendo como un lugar de él. Necesitaba estar sola para ordenar mi cabeza.

-¿Se trata entonces de una crisis?
-Simplemente nos estamos replanteando bastantes cosas como pareja. Básicamente: ¿qué es lo que queremos? ¿Cómo lograr un equilibrio para que las profesiones de cada uno empiecen a coincidir? Por suerte hasta el momento hubo más diálogo que peleas.

-¿Qué cosas cambiaron con el matrimonio?
-No tantas. Las parejas cambian más con los hijos que con una boda. Adolfito y yo siempre estuvimos como casados. La distancia hace que nuestra pareja sea distinta del resto. Las peleas y los buenos momentos se viven con mayor intensidad. Todo es al extremo.

-Bien, y después de tanto pensar, porque mañana ya vuelve a la Argentina, ¿a qué conclusión llegó?
-Debo bajar un cambio. No me arrepiento de haberme casado como me casé (N. de la R.: en secreto, en Cañuelas, por Civil, sin pasar por la Iglesia), pero tal vez si lo planeaba terminábamos haciéndolo de otra manera. Ahora es momento de ordenarme y volver a establecer prioridades.

-¿Por ejemplo tener hijos?
-Pero hoy todavía no tengo la necesidad de un hijo. Hace dos años andaba con muchas ganas. Después deposité todas mis energías en el trabajo. El día que tenga hijos quiero ser una madre presente. Además, con la profesión de Adolfito deberíamos acompañarlo en familia. Quiero un hijo con padre y madre cerca. Así que por ahora lo postergamos un poco.

-¿Cuáles son entonces sus próximos desafíos?
-Quiero crecer en la tele. Terminé El rayo y decidí tomarme vacaciones, porque desde 2000 que no paro. Con la crisis del país, aún no sé qué va a pasar. Hay propuestas de Cuatrocabezas, con quienes me encantaría seguir. Pero si aparece otra idea interesante, la haría. Mental y físicamente, me animo a cualquier desafío.

-Buena afirmación para una chica de 27. ¿No le teme al paso del tiempo?
-No. Al contrario, estoy mejor que a los 18. Me cambió el físico. Hace dos años empecé a entrenar, y en los últimos meses más que nunca. Antes, por ejemplo, no hacía gimnasia durante el verano. Ahora tomo clases con Pablo Benadiba. No soy de hacer dietas, pero me cuido la piel. Soy consciente de qué cosas quiero hacer y cuáles no en este trabajo. Sin dudas me siento mejor que antes.

-¿Y más exigida?
-Son modas. Ahora, para tener éxito debés ser voluptuosa, con un cuerpo marcado, fibrosa. Las modelos se volvieron más mediáticas, personajes y protagonistas. Hay quienes hacen ruido un verano y desaparecen. Todo se volvió más competitivo. Es difícil llegar, pero más difícil es mantenerse.

-¿Usted cómo lo logra?
-Respeto mis tiempos. Cuando dejé de trabajar un año para acompañar a Adolfito por el mundo, lo hice convencida. La mejor manera de cuidar el lugar que se ha ganado es elegir bien y no quemarse.

-¿Cuánto calcula, entonces, que le quedaría de vida útil como modelo, eligiendo bien y no quemándose?
-No lo pienso. Me daré cuenta solita cuando llegue ese momento. Todavía siento que hay un montón de cosas que me gustaría hacer, y no hablo de dinero, eh, sino de experiencias.

-¿Junto a Adolfito y el polo?
-Por supuesto. Ya encontraremos el equilibrio. Pasa que, además, el ambiente de él y el mío son distintos. Los polistas todavía no son mediáticos. Yo me reconozco un bicho de ciudad: me gusta ir al cine, salir con amigos, ir a un buen restaurante. Si hubiese tenido que elegir, habría optado por vivir en Buenos Aires antes que en el campo. En cuanto al polo, me gusta acompañar a Adolfo, pero no opino. Todavía no terminé de entender las reglas del juego... En realidad, son muchas las reglas que todavía no terminé de entender.

por María Noel Alvarez
fotos: Santiago Turienzo
producción: Sofía Delger
peinó: Juan Manuel, para Roberto Giordano
(agradecemos a Class Life y Lucrecia Gamundi, para Aristocracia).

A los 27 años, María posee uno de los cuerpos más sensuales de la Argentina. Estoy mejor que a los 18", asegura. Y nadie es capaz de discutirle.">

A los 27 años, María posee uno de los cuerpos más sensuales de la Argentina. "Estoy mejor que a los 18", asegura. Y nadie es capaz de discutirle.

Ahora, para tener éxito debes ser voluptuosa, con un cuerpo marcado, fibrosa. Todo se volvió más competitivo. Es difícil llegar, pero mas difícil es mantenerse"">

"Ahora, para tener éxito debes ser voluptuosa, con un cuerpo marcado, fibrosa. Todo se volvió más competitivo. Es difícil llegar, pero mas difícil es mantenerse"

Comentarios

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig