«Mi hijo escucha a Charly García» – GENTE Online
 

"Mi hijo escucha a Charly García"

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-Me apagás el pucho?


Descalzo, el muchacho rosarino de 38, flaquísimo, alto, educado, entrador y recién duchado, le pide al periodista que pise el Marlboro agotado, mientras posa en flor de loto y enciende otro rubio. "En loto y con este pucho en la mano, más que un yogui parezco el Oso Yogui", bromea cuando el periodista se debate sobre si debe llevarse o no de souvenir el valioso cigarrillo aplastado. Rodolfo Páez ("Soy Rodolfo, como mi padre, sin segundo nombre. El otro día Cecilia me sorprendió con un impetuoso
'¡Rodolfo!'. No me acuerdo o no quiero acordarme por qué", se ataja), Rodolfo Páez -decíamos- surge relajado. Evita apurar al fotógrafo, que ya se pasó de los 25 minutos estipulados, y luego del último flash le invita agua fresca al periodista. "Tenemos tres ensayos. Mejor arrancar relajado", señala camino de la oficina superior del porteño estudio Circo Beat. Al irse, sin darse cuenta, pisa la colilla.


-Cuando nos enteramos de que tras un año sin ofrecer conciertos, regresa, uno piensa en tres posibilidades: 1) Lo hace para que no se le oxiden musas, dedos y garganta. 2) A manera de balance y homenaje tras 17
años de solista. O 3) porque después de invertir en su filme Vidas privadas se quedó sin un cobre. ¿Qué dice usted?

-Que acertaste en un 50 por ciento. Siento la necesidad física de tocar. Me faltaba la gente, salir a curtir el escenario. Las musas no desaparecieron. Quizá llegaba a casa con varios líos del rodaje y en pleno caos, me sentaba al piano y salía algo copado. No soy un profesional ni tengo horarios para la música.

-¿Tampoco para componer?

-Mozart componía. Yo hago canciones. No tengo método. En los últimos años me viene sucediendo que ni necesito un instrumento. Está todo acá (apunta a la cabeza).


-¿Tiene mucho escrito que nunca se conocerá?

-Canciones, poesías, cuentos. Lo hago por placer. Pero le escapo a lo preestablecido. Quizá queden guardadas en un cajón. Por eso descarto tu segunda opción. Que si el homenaje tras 17 años de carrera… olvidate. Nunca corrí esta carrera. Tampoco puedo mentir mi edad. Grabé Del 63. Agradezco no tener 18 ni estar agobiado por la b… de la adolescencia.


-¿Lo dice porque se casó, porque tiene un hijo, porque ahora anda con pelo corto, zapatos negros, traje y camisa y no con la ropa tipo Ráfaga de principios de los 90? ¿Maduró al fin?

-Rá-fa-ga (carcajada). No, pasó la vida. ¿Vos qué edad tenés?


-32.

-Seguro no sos como a los 11. Madurar suena a estabilidad. La fruta madura cae del árbol y se la comen. Yo no maduré. Al contrario, cada vez me interesan y ponen nervioso más cosas. Ahora puedo entender una partitura de Stravinsky, disfrutar cierto cine, otros libros, relacionarme distinto con la gente, criar a pleno un hijo. Más que madurar, la vida se abrió paso.


-¿Se abre la vida y arrancan los típicos miedos de la segunda mitad?

-¿Llegaré a los 80? Ojalá. No me preocupa nada. El viejo Bukowski decía: "Cada día se pone mejor". Vas valorando un vínculo, las relaciones.

-¿Y no le teme al futuro a partir de su hijo?

-El mundo es una experiencia misteriosa y delirante. Tengo el miedo paternal de que se golpee, le hagan daño, pero andamos todos en un barco. La nave va. Debemos seguir yendo.

-Pucha, ¿significa que no podremos titular la nota "Martín me cambió la vida"?

-Estoy conociendo a alguien increíble, pero esas b… de modificar como persona, nada. He cambiado pañales pero no hábitos. Siempre fui puntual.

-¿Le ha compuesto un tema infantil, aparte de dedicarle el disco Rey sol?

-Un chiquito puede escuchar cualquier cosa. Recién bebito, Martín (2) se dormía con Marilyn Manson. La otra vez le puse música compleja y miraba delante del estéreo cómo subían y bajaban los colores. En su momento se intoxicará solo. Obviemos nombres. Al segundo día de nacer escribí para él: "Bienvenido a casa,/el barrio está que quema./Bienvenido pibe,/eso rojo es sangre entre tus venas./La aventura de los huesos y la pena,/bienvenido aquí a la posibilidad suprema". Escucha a Charly, al loco. Igual, en casa suena desde Nina Simone hasta al Polaco, Astor. Cecilia también le manda mis compactos. Se pone al mango y grita "¡Papá!". No sé si regalarle un pianito o una pelota.

-Pequeñas delicias de la vida conyugal, Fito. ¿Imaginaba que alguna vez íbamos a consultarlo sobre los secretos para mantenerse una década con la misma pareja?

-No lo imaginaba y no sé cómo contestar. Nadie sabe nada. Cada persona es especial. Imposible revelar secretos.


-Entonces, ¿cómo es el amor con Cecilia Roth (43) después de El amor después del amor, Páez?

-¿Quién puede explicar semejante cosa? Tenemos una relación muy tempestuosa, muy pasional y muy… nada parecida a lo que le puede gustar a una familia argentina típica. 

-De repente ella va a la entrega de los Oscar. De repente, usted a la de los Grammy. ¿Existe una fórmula para manejar el delicado tema ego?

-Cecilia no conoció otra cosa que verme escribir, tomar tragos, tocar el piano, irme de gira y yo no la conocí de otra manera que dentro de un set, leyendo guiones y enrollada en el cine y la tele. Nunca pensaríamos en competir. Somos socios.


-Hasta que supo cuánto le costó la película.

-Ocurre que el cine siempre me gustó. De la misma manera que cuando vi en vivo por primera vez a García creo que decidí ser músico, cuando vi por primera vez 2001: Una odisea del espacio, de Stanley Kubrick, quizá pensé que alguna vez iba…

-¿A invertir casi toda su plata?

-¿Casi? El casi está de más: invertí todos mis ahorros. Nos quedamos en una situación muy delicada. No podés prever que el país se iba a caer a pedazos. Sólo el Instituto (Nacional de Cinematografía) se portó: 400 mil pesos a devolver. La producción costó un millón trescientos mil pesos. Hipotequé mi estudio. El proyecto, que empezamos a escribir con Alan Pauls en el 94, se había caído dos veces. Más allá de tratarse de una ópera prima, el tema (los desaparecidos durante la dictadura) ofreció gran resistencia.

-¿Sabría el público que es suya si la distribuyeran sin títulos?

-Quizá no parezca hecha por mí en el sentido de que tiene una narración clásica y sin estridencias. Igual intenté romper reglas. Llegará acá en marzo o abril. Me da temor estrenarla ahora.


-¿Cómo descubrió al país tras seis meses afuera?

-Triste, golpeado, apagado, desesperado, violento, una pena. En el 89 andábamos igual, con otro nombre: "hiperinflación". Algunos experimentaron la ilusión de un resurgimiento con el menemismo, pero en los niveles medio para abajo se sabía que no. Y ahora sufrimos haber votado a políticos corruptos e irresponsables. Sin embargo, no pensamos en radicarnos afuera. La casa está acá.

-¿Puede subsistir un músico alternativo hoy en la Argentina?

-Imposible. Nadie se interesa por proyectos alternativos porque no dan dinero ni "entretienen". Acabo de prender la tele y su nivel de degradación repugna. En los Estados Unidos y en España es lo mismo. Pero no quiero tanta p… en mi barrio. Entre el poder de facto y las democracias actuales no hay diferencias sustanciales respecto de cómo te excluyen de una vida mejor. Aclaro por las dudas: que nadie me toque la democracia. Pero apunto: los argentinos nos debemos un debate profundo. 

-¿Sigue creyendo en una vida mejor?

-Debemos intentarlo. Quizá alguna vez nos impacte algo por lo bueno y no por lo malo, como lo de las Torres Gemelas. Ojo, también me produjeron impacto la política exterior estadounidense, las decenas de miles de chicos muertos en Irak, el devastado interior argentino… Ninguna muerte vale más que otra. Quizá por eso, un día después de los atentados, lo de Nueva York dejó de sorprenderme tanto: Como está el mundo, ¿por qué no iba a ocurrir? -se despide Fito Páez con la duda, camino de planta baja, donde ya el cigarrillo brilla por su ausencia.

Fito en su estudio Circo Beat. Dice: Mozart componía. Yo hago canciones. En los últimos años me viene sucediendo que ni necesito un instrumento. Está todo acá, en mi cabeza".">

Fito en su estudio Circo Beat. Dice: "Mozart componía. Yo hago canciones. En los últimos años me viene sucediendo que ni necesito un instrumento. Está todo acá, en mi cabeza".

Fito contesta: ¿Menem o De la Rúa? Ninguno". ¿La despedida de Maradona? "¿Qué despedida?". ¿Los 50 de Charly García? "Por 500 más". ¿Qué le inspiran las palabras default y riesgo país? "Personas muriéndose de hambre".">

Fito contesta: ¿Menem o De la Rúa? "Ninguno". ¿La despedida de Maradona? "¿Qué despedida?". ¿Los 50 de Charly García? "Por 500 más". ¿Qué le inspiran las palabras default y riesgo país? "Personas muriéndose de hambre".

Con Cecilia tenemos una relación muy tempestuosa, muy pasional... nada parecida a lo que le puede gustar a una familia típica"">

"Con Cecilia tenemos una relación muy tempestuosa, muy pasional... nada parecida a lo que le puede gustar a una familia típica"

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