Mercedes Funes habló del feminismo en el país: «No me considero una feminista combativa, pero creo que son necesarias» – GENTE Online
 

Mercedes Funes habló del feminismo en el país: "No me considero una feminista combativa, pero creo que son necesarias"

La interprete de Soledad González en la nueva ficción de Telefé, 'El Primero de Nosotros', destacó que lo que más le gustó de su persona es la visibilización de "la equidad entre el hombre y la mujer en distintos aspectos". En ese sentido, en un diálogo con GENTE la actriz analizó el movimiento feminista en la Argentina y habló de los que lo critican.

Tras su magistral interpretación de Alicia Ferreira en la popular novela de El Trece, ATAV, Mercedes Funes retorna a la pantalla chica con Soledad González, uno de los personajes principales en la nueva ficción de Telefé, 'El Primero de Nosotros', en la que forma parte del elenco junto a: Benjamín Vicuña, Paola Krum, Luciano Castro, Jorgelina Aruzzi y Damián de Santo.

Soledad, el personaje que da vida nuestra protagonista del Íntimo de la Semana de Gente trata de una mujer que llega a la mediana edad y empieza a experimentar problemas existenciales en los que a sus 40 años siente culpa y frustración. "Lo que me gustó de Soledad es que visibiliza el tema de la equidad entre el hombre y la mujer en distintos aspectos", analizó Mercedes sobre su papel en el nuevo proyecto del VIS.

Créditos: IG @MEMEFUNES

-Tu personaje en la novela visibiliza cuestiones de equidad entre parejas...

-Este personaje de Soledad González pone a la luz el tema de la equidad entre el hombre y la mujer en relación a los espacios laborales, los ingresos económicos, las oportunidades socioculturales, como también, al manejo en conjunto del hogar. Eso me gustó, porque, lo cierto es que en muchos casos, sobre todo en mujeres +40, que son mujeres que son hijas de mujeres que han sido alumnas de una enseñanza patriarcal, que son nuestras madres, quienes, a su vez, nos han transmitido esa enseñanza, y estas mujeres ocupan un rol como el de Sole en sus vidas.

-¿Creés que ahora los padres educan de una forma menos machista?

- Y.... no sé. La realidad es que todavía en los hogares las tareas no son repartidas equitativamente. Yo te puedo decir muchísimos ejemplos de mujeres de distintos estratos sociales que conozco, profesionales o no profesionales, con hijos la mayoría, en su hogar ellas hacen el 80% del trabajo y el compañero el 20. Y de eso no se habla. Me parece que está bueno hablar de eso, porque digo, parece que son las pequeñas cosas, desde ver quién lava los platos todos los días, quién hace las compras, baña a los chicos, entre otras pavadas de las que no se hablan, siguen siendo un espacio donde hay mucho funcionamiento patriarcal. Y me gustó que desde el mundo de Sole se muestre. Una chica que tiene amigos que son gente moderna, profesionales, pero en los que sigue pasando este problema.

-¿Te escriben personas que se sientan identificadas?

-Me escribe una cantidad enorme de mujeres y me dicen: 'No sabes lo identificada que me siento con vos [por su personaje, Soledad González]. Por eso me parece que está bueno hablarlo.

-Respecto al feminismo. ¿Cómo te agarró este cambio de paradigma, de pensamiento en las generaciones de mujeres más jóvenes?

-Yo siempre trabajé de actriz, y siempre fui, incluso hasta de mi familia, muy independiente y autosuficiente. Me fui a vivir sola a los 19 años y manejé mí economía desde entonces, una pequeña economía pero era la mía. Siempre decidí por mí, entonces en ese sentido ya venía viviendo con esa filosofía. Pero respecto a temas de parejas, a veces me he encontrado incomoda ocupando lugares que no me gustaban. Pero yo siempre tuve la lucidez de saber qué no, por lo que sabía poner un límite y defender mi lugar.

-¿Te pasó de tener que enseñar a colegas u hombres de tu entorno cosas respecto a estos cambios?

-Me he encontrado, no sé si educando, pero sí, re educando a algún que otro masculino en relación a enseñanzas con las que venían ellos. Y me he encontrado poniendo puntos. Quizás a otras mujeres les resulta difícil poner esos puntos, o tal vez hasta aceptan no ponerlos.

-¿Te considerás una feminista o cómo lo vivís?

-Creo que el feminismo es necesario. Yo no soy una feminista combativa, pero porque no es parte de mi personalidad. No soy una persona que sepa funcionar yendo al choque, no saco lo mejor de mí. Soy torpe a la hora de la batalla y de la disputa y de levantar el brazo y la voz. Me considero mucho más hábil a la hora de conciliar a través de un dialogo más tranquilo. Sin embargo, creo que son necesarias, las feministas que van al choque, y que hacen ruido. Gracias a esos ruidos a veces hay cosas que definitivamente se hacen ver. Para romper ciertos muros hay que pegar martillazos, patadas, mazazos. Así rompés una estructura tan fuerte como esta. La verdad es que me siento muy agradecida hacia esas mujeres combativas.

Violencia de género y abuso en el medio

-¿Qué te pasa con los entre dichos y fuego cruzado entre las feministas con personas del medio como Amalia Granata o Viviana Canosa(...)?

-Pienso que perdemos con todo eso. Divide y reinaras, quien sea que quiera "reinar" sobre las mujeres, lo logra dividiéndonos. Convenciéndonos de que tenemos que seguir sosteniendo un modelo que supuestamente es un modelo que acompaña a la estructura familiar. Yo no creo que haya una familia sana si se construye sobre violencias. Por lo contrario, creo que cualquier ser humano tiene una psiquis sana si crece entre el amor y el respeto de los miembros de su familia. Ya sea su mama su papá, su mamá o su tía, su abuela, no importa quién, pero que haya siempre amor y respeto. El buen trato y la gentileza es indispensable, un ser humano me parece que tiene las mejores herramientas cuando se le enseña a ser amable y cuidadoso con el otro.

-¿Qué opinás de la intolerancia en el país?

-Nosotros, no sé si el mundo, pero particularmente en Argentina, nos enseñaron que si sos de algo entonces el otro es el enemigo. Por ejemplo, si sos peronista y el otro radical entonces el otro siempre es una "mierda"Siempre nos enseñaron que el que no piensa como vos es tu enemigo. Hay un nivel de intolerancia, y esa intolerancia social es lo que nos ha hecho pasar por situaciones espantosas y desgraciadas en la historia de nuestro país. Y si sumás esa intolerancia en los medios de comunicación, me parece alarmante y peligroso.

-¿Pueden convivir todos, aun con pensamientos tan radicales y opuestos?

-Con respeto todos pueden convivir. Respecto a los distintos pensamientos, la verdad es que cada ser humano tiene un pensamiento distinto. Yo seria una autoritaria si me pongo a decir que aquello que no me gusta no tiene que existir. Hay un único limite claro, indiscutible, que no dañe al otro, que no se meta con el otro. Es tan fácil y sencillo, el limite de uno empieza y termina cuando empieza y termina el respeto con el otro. En ese sentido, el feminismo proclama el respeto hacia la entidad del otro, no solo es hacia las mujeres. Es en función del lugar, del respeto al que han tenido que ser sometidas las mujeres durante todos estos años. Pero es ante cualquier ser. Porque todos somos iguales ante la ley.

-¿Cuál es tu opinión frente a las denuncias de abuso en estos tiempos?

-Creo que estamos en vías de cambio en la Justicia, donde una mujer puede denunciar un abuso, acoso o maltrato laboral con mayor facilidad. Por suerte.

-Respecto a la industria, ¿Sentís que hubieron cambios en las formas de trabajo dentro de las producciones?

-En realidad, cuando los actores tenemos escenas violentas, o eróticas, de sexo, todo lo que tiene que ver con la intimidad o con acceso al cuerpo de otro, por una cuestión de cuidado de uno y del compañero, todo se pacta previamente. Porque corresponde. Siempre estamos absolutamente atentos a cuidar el bienestar de los actores y todos dentro de la producción.

-En lo cotidiano, ¿Tenés la misma percepción?

-Creo que en lineas generales, no solo en el ámbito de la actuación, sino que, en cualquier espacio laboral, hoy cualquiera que se sienta vulnerado siente que tiene mas colchón a la hora de poder decirlo y ser escuchado, eso me parece que es un derecho ganado, y no importa quienes son los que levantaron la bandera. Igual, en un mundo ideal, lo que corresponde es que nadie te vulnere.

-¿Te pasó de tener alguien cercano a vos que haya pasado por alguno de estos episodios?¿Qué opinás de la justicia tardía?

-Sí, por supuesto. Creo que todos conocemos alguna persona que ha sido vulnerada de alguna manera, lamentablemente. Respecto a la Justicia, creo que como todos, está empezando también a aggiornarse a estos nuevos tiempos. Los tiempos que corren hoy son distintos a los de hace años atrás. Confío en que el rugir social efectivamente va a servir, y que la Justicia va a tener que detenerse a escuchar todo tipo de denuncia. Incluso hasta las que no son tan fáciles de demostrar.

-Desde lo artístico, qué balance se puede hacer

-Si nos pones a mirar hacia atrás, en el humor de antes, había como una especie de letra chica en relación a los chistes, respecto a la que se ponía una pollerita corta, o la colegiala que te ratonea. Esto no era más que una fotocopia de nuestra idiosincrasia como sociedad. Sin embargo, hoy, ya no estamos poniendo la mirada en esa pollerita corta, ni tampoco se pasa por alto cuando se hace algún chiste machista ofensivo sobre la mujer, me parece que esta cambiando el corazón de la sociedad y la mirada. Al cambiar la mirada todo se comunica distinto.

Fotos: Chris Beliera.

Producción y estilismo: Sofía Pérez y Santía.

Maquilló: Cecilia Olivestro para Estudio Olivera.

Peinó: Juan Olivera para Estudio Olivera con productos @schwarzkopfpro.arg .

Agradecemos a: Museo Moderno (@modernoba) por la locación y Pilón Author Design (@pilonbypilon)

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