“Me pueden llamar ‘la Pamela Anderson argentina’, pero prefiero ser yo misma” – GENTE Online
 

“Me pueden llamar ‘la Pamela Anderson argentina’, pero prefiero ser yo misma”

Actualidad
Actualidad

Luciana Salazar (24) puede ser la dulce Campanita, la chica que conocimos en Poné a Francella. O la ardiente conejita que erotiza con sus juegos prohibidos por Playboy TV. O la graciosa Luciana, la mujer de Emilio Disi que en julio va a calentar la pantalla grande en Bañeros 3 todopoderosos. O todas en una. La bomba sexual, bah, que ahora posa ante el lente de GENTE y ante la mirada de algunos indiscretos que se cuelan por el agujero de una carpa en el balneario Atlantis 21 de Punta Mogotes.

Luli está molesta y no lo disimula. El viento y la arena de la costa atlántica se empeñan en despeinarla y entorpecer su trabajo: “Así no puedo”, amaga con suspender la sesión. Hace apenas un rato terminó su última escena de la tercera parte de Bañeros… y en cuatro horas vuela a Chile para promocionar Luli in love, sus sueños hot para Playboy TV.

Cuando terminan las fotos, nos recibe abrochando los últimos botones de su jean blanco, en el motorhome que le destinó la producción. Parece otra persona. Vuelve a ser esa nena sensual que juega en la pantalla.

–¿De qué se trata su papel en Bañeros 3 todopoderosos?
–Soy una gorda lechona que por arte de magia se transforma en la mujer más sexy. Y Emilio Disi, que es mi esposo, no lo puede creer, se pone como loco.

–Emilio tiene 62 años. ¿Elegiría a un hombre mayor como pareja?
–Nunca estuve con una persona muy mayor. Siempre salgo con chicos que, a lo sumo, me llevan un par de años. Hoy por hoy me atrae la gente de mi edad.

–Estas fotos la muestran con un estilo muy parecido al de Pamela Anderson. ¿Alguna vez soñó con ser una chica Baywatch?
–Sí, una siempre sueña con algo así. De haber sido hombre, Pamela es el estilo de mujer que habría elegido. Siempre me gustó la flaquita, con curvas y linda cara.
Aunque te aclaro que si bien me pueden llamar “la Pamela Anderson argentina”, prefiero ser yo misma. Sé que por mis curvas me pueden comparar con ella. Pero si me preguntás por un referente, además de Pamela, también te diría Marilyn Monroe o Madonna. La verdad, no envidio a nadie. Trato de ser yo misma.

–Digamos que hay similitudes: dos rubias hermosas y voluptuosas, muy jugadas, y ambas conejitas Playboy…
–Sí, es cierto, hay similitudes. La experiencia de Playboy fue increíble. Si lo pensaba iba a decir: “¡Uy, voy a estar desnuda!”, y me iba a inhibir. Por eso lo hice de una y me sentí fantástica. Creía que estar desnuda, o hacer las escenas eróticas con las chicas me iba a costar mucho, y al final lo terminé disfrutando.

–¿Le provocan fantasías las mujeres?
–Si yo fuera hombre, habría sido el más gay de todos. Soy muy femenina, desparramo hormonas por todos lados. Las escenas eróticas con mujeres forman parte del trabajo. Arriba del escenario me meto en el personaje y me saco los pudores…

–Perdón, ¿tiene pudores?
–Soy muy pudorosa. Si bien soy super desinhibida y muy liberal en ciertos aspectos de la vida, soy una chica muy conservadora.

–¿Cuáles son sus límites?
–Te cuento de lo profesional, porque con mi pareja no tengo fronteras a la hora del amor. Lo de Playboy fue jugado, pero se mantuvo dentro de lo erótico. El límite que me puse es nunca hacer pornografía. Pero cuando estoy en pareja me gusta mucho el juego, el descubrimiento…

–Bueno, imagino que su pareja no debe necesitar ni un poquito de motivaciones externas…
–Claro, salvo que sea una película nuestra. Eso es muy lindo, muy íntimo. Si una se esmera, no necesita estímulos externos.

–¡Otra similitud con Pamela Anderson!
–¿Cuál?

–Y, también le gusta filmarse en situaciones íntimas, como hizo la Pamela con su novio, el roquero Tommy Lee...
–Sí, lo hice un par de veces con un novio. Fue para cumplir una fantasía de ambos. Sé con quién lo puedo hacer y con quién no. Siempre elijo chicos buenos.

–Hace un tiempo tenía un problema grave: estaba enamorada de dos hombres. ¿Pudo resolver ese dilema?
–¡Nooo, ufa! Este año dejé de lado mi vida personal por el trabajo. ¡Sí, hoy no tengo novio! Y es algo que me recrimino a mí misma. Por un lado digo: “Me quiero enamorar”. Y, por otro, busco parejas imposibles. Es algo de mi psiquis. Debe ser que en el fondo no quiero enamorarme.

–¿Entonces hoy el amor es una materia pendiente en su vida?
–Sí. Como te decía, por haber priorizado el trabajo. Y además, no me gusta estar con alguien porque sí, y no tuve tiempo para definir un novio formal.

–Alguna vez se definió como una “puerquita”. ¿Sigue igual?
–¡Ay, qué puerquita que soy! –dice moviendo su cabeza–. Por momentos puedo ser una femme fatale, por momentos una nenita inocente. A los hombres les gusta esa dualidad.

Si Luli es la encargada de custodiar la playa, ¿cómo no vencer la tentación de internarse mar adentro?

Si Luli es la encargada de custodiar la playa, ¿cómo no vencer la tentación de internarse mar adentro?

¡Cómo calienta… el sol, allá en la playa! Ahí está Luciana con los protagonistas de Bañeros 3…, Pachu, Freddy y Pablo, y los originales Gino Renni y Emilio Disi. La diosa asegura que la eligieron porque “<i>traspasa la pantalla</i>”.

¡Cómo calienta… el sol, allá en la playa! Ahí está Luciana con los protagonistas de Bañeros 3…, Pachu, Freddy y Pablo, y los originales Gino Renni y Emilio Disi. La diosa asegura que la eligieron porque “traspasa la pantalla”.

“<i>Este año dejé mi vida personal por el trabajo. Y es algo que me recrimino.  Debe ser que, en el fondo, no quiero enamorarme, y por eso siempre busco parejas imposibles...</i>”

Este año dejé mi vida personal por el trabajo. Y es algo que me recrimino. Debe ser que, en el fondo, no quiero enamorarme, y por eso siempre busco parejas imposibles...

Comentarios

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig