“Me gustan las chicas de hasta 20 años, pero con vos podría hacer una excepción” – GENTE Online
 

“Me gustan las chicas de hasta 20 años, pero con vos podría hacer una excepción”

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Digamos que Charly García (56) llega a la cita a la hora señalada. O con cuarenta minutos de retraso que, conociendo el paño, hasta podemos decir que es puntual. En una pequeña mochila trae su petaca de metal (con Jack Daniels, su whisky favorito), algunos cigarrillos para armar y su DVD portátil. En el estudio de la fotógrafa Andy Cherniavsky lo esperan Julieta Ortega (36), su pareja en la próxima campaña de Key Biscayne, que se va a llamar En invierno, cucharita, y Nicolás Cuño, dueño de la firma y cabeza creativa de la producción. La idea, nada menos, se inspiró en una foto histórica de John Lennon y Yoko Ono de los setenta.

Antes de empezar con la producción, el músico levanta la tapa del reproductor de DVD y pone a girar la primera versión de King Kong en blanco y negro. Sabe que el tema de esta charla son las mujeres. Por eso, plantea una teoría alocada de las chicas con siliconas: “No me gustan, me parecen muy peligrosas. Me acuerdo de Courtney Love, la mina de Kurt Cobain, que se sacó los implantes mamarios y los dejó arriba de su mesa de luz. A los dos días se los comió su perro y se murió. ¡Esa es una muerte punk!”, cuenta.

Como él dice que “lo peor que se le puede hacer a un pintor es preguntarle si su cuadro está terminado”, no vamos a consultar en qué momento saldrá a la calle Kill Gil (¿su próximo disco?); más cuando García tiene una mujer hermosa adelante (Julieta Ortega, claro está) y se le ocurren tantas cosas para decirle.
Charly: A Julieta la conocí cuando estaba embarazada. Me pareció muy familiar al principio, cerca de Palito… pero esos prejuicios que podía tener con ella se borraron cuando vino a casa y hablamos un rato.
Julieta: ¿Qué prejuicios tenías conmigo?
Charly: Sos la hija de un amigo, pero como no leo las revistas, no sé si estás o no estás casada. Te vi embarazada… pero de repente me encuentro con vos en una cama, como si fuéramos John y Yoko haciendo cucharita.

–Por lo que decís, no le pediste permiso a Iván Noble para hacer cucharita con su mujer.
Charly:
¡No! ¿Quién es?
Julieta: Mi marido. No te hagas el distraído...
Charly: ¡No me dijiste que eras casada! Pero, igual, nunca fui celoso. Además, yo también estoy casado.
Julieta: La verdad es que yo tampoco le pedí permiso a Iván. Imagináte que tenía que hacer unas fotos con Charly García... No había mucho que negociar.

–¿Y vos, Charly, con quién estás casado?
–Yo tuve muchas novias, algunas grupis y muchas amigas, pero con la única que me he comprometido en mi vida fue con mi música. Es la única a la que no puedo engañar.
Julieta: Debe ser lo único que no te permite ser infiel.
Charly: ¿Y vos sos infiel? Te lo pregunto porque pensé que te habías divorciado, ya (primero silencio, luego miradas y risas).

–La campaña que protagonizan se llama: En invierno, cucharita. ¿Son practicantes de la cucharita?
Julieta:
A mí me encanta estar encerrada, en invierno, mirando pelis y haciendo cucharita. Definitivamente, el invierno fue inventado para hacer cucharita.
Charly: Yo soy un experto en el tema, porque vengo de la época del amor libre. ¡A veces juntábamos seis en una cama! Escuchábamos King Crimson y hacíamos una cucharita colectiva. El que vivió aquella época sabe de qué estoy hablando: la cucharita es el emblema de ese amor sin prejuicios.

–¿Y cuál es la cama ideal para “cucharear”?
Charly:
Antes que nada, aclaro: soy de los que piensan que la cama se comparte sólo para el sexo. Por eso inventé una que se llama orgamatrón. ¿Viste que a las minas después de c… les gusta hablar? Entonces, cuando empiezan “bla, bla, bla”, apretás un botón, ella cae por un pozo y aparecen todos tus amigos para jugar al póquer.
Julieta: ¡Vos sos un machista! Está bien que la cucharita en verano es un poco pegajosa, pero tiene su parte romántica quedar abrazado durante toda la noche con alguien a quien querés...

–Y eso que no conocés la teoría de Charly sobre las mujeres mayores de 19…
Charly:
Sí. Tengo una escuelita a la que ingresan chicas de entre 14 y 19 años. Se llama Mujercitas. A las egresadas les doy un diploma y les digo: “Chicas, tienen toda una vida por delante, pero para algunas cosas ya no sirven”. A esa edad las fans son fans en serio y las chicas son chicas en serio. Tengo muchas amigas fans de esa edad, que son las únicas que me entienden. Porque las grandes ya están con la croqueta podrida y no escuchan más discos. Yo hice mis grandes canciones entre los 14 y los 19. Y me gustan las chicas de esa edad.
Julieta: ¿Y tendré condiciones para ingresar a la escuelita, o por mi edad debo jubilarme también? Estoy jodida, porque hace rato que pasé los 19.
Charly: Me gustan las chicas de hasta 20 años, pero con vos podría hacer una excepción. Claro que antes tendría que concederte una entrevista personalizada.
Julieta: Yo empecé a escuchar tu música a los veintipico, porque a los 13 me fui a vivir a los Estados Unidos. Muchas veces iba en el auto, aparecía un tema tuyo y se me ponía la piel de gallina. Pero nunca me enteré de tu escuelita… Será que cuando volví tenía más de veinte. O sea, te descubrí de grande.
Charly: ¡Y las cosas que podés descubrir todavía! Juli, te estuve mirando bien y no parecés de 36 años. Parecés… de veinte. ¿No querés ser preceptora de mi escuelita? Esta puede ser la unión de otra actriz con un rockero. ¡Te puedo llevar a la fama!

–Yo creía que las preferidas de los rockeros eran las modelos, no las actrices…
Charly:
Te equivocás, eso ya fue. Ahora son las actrices. Pero los tipos se encontraron con un problema terrible: ¡las actrices hablan!
Julieta: No sólo hablamos, también pensamos, che...
Charly: No sé si llegan tan lejos. Yo diría que las actrices no piensan, sino que ejecutan. Un músico toca las melodías que tiene en la partitura y es maravilloso. Ahora, zapando puede ser una porquería...
Julieta: ¿Y a qué atribuirías la unión entre tantos músicos y modelos?
Charly: A que todo es una forma de prostitución: los rockeros eligieron siempre a las modelos, porque no hablan… y, además, porque pueden.

Charly –gran amigo de Palito Ortega– es papá de Migue, quien sigue sus pasos. Y Julieta, además de la influencia paterna, está casada  con otro rocker, Iván Noble.

Charly –gran amigo de Palito Ortega– es papá de Migue, quien sigue sus pasos. Y Julieta, además de la influencia paterna, está casada con otro rocker, Iván Noble.

“Pienso que la cama se comparte sólo para el sexo. Por eso inventé una que se llama orgamatrón. Después de curtir, cuando la mina empieza ‘bla, bla, bla’, apretás un botón, ella cae por un pozo y aparecen todos tus amigos para jugar al póquer” (Charly)

“Pienso que la cama se comparte sólo para el sexo. Por eso inventé una que se llama orgamatrón. Después de curtir, cuando la mina empieza ‘bla, bla, bla’, apretás un botón, ella cae por un pozo y aparecen todos tus amigos para jugar al póquer” (Charly)

“No me gusta la realidad. Por eso pinto todo y trato de modificar las cosas”, dice Charly, siempre con su whisky a su lado.

“No me gusta la realidad. Por eso pinto todo y trato de modificar las cosas”, dice Charly, siempre con su whisky a su lado.

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