“Me encantaría jugar en el fútbol argentino” – GENTE Online
 

“Me encantaría jugar en el fútbol argentino”

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Ahí, en España, el país que le abrió los brazos para que pudiera continuar con su tratamiento hormonal a los trece años de edad, Lio es un ídolo indiscutido. Su bajo perfil y sencillez fuera de la cancha lo transformaron en una persona querida por los grandes e idolatrado casi como un Dios por los más pequeños.

En el Paseo de Gracia, una de las principales avenidas de Barcelona, su camiseta es la más vendida en los negocios deportivos. Y luego de cada entrenamiento en el Camp Nou, la cola de chicos intentando conseguir su firma parece interminable. Tanto es el fanatismo que tienen por él que, cuando hace unas semanas la revista France Football dio a conocer la lista con los 30 aspirantes al Balón de Oro, rompió con todas las encuestas de los diarios deportivos As y Marca. La revista Sport.es comenzó una campaña impulsándolo como ganador y consiguió recolectar 63.989 firmas. Y hace unos años, antes de que vistiera la camiseta argentina por primera vez, los dirigentes españoles intentaron convencerlo para que se nacionalizara español y pudiera jugar con la camiseta roja y amarilla. Jorge, su papá y representante, se opuso de manera terminante.

Pero a pesar de todos los pergaminos que trae desde Europa, pareciera que en Argentina no logra convencer del todo. A las críticas que lo acusaron de no importarle la eliminación en el Mundial de Alemania en el 2006, ahora se suma el coro de voces que sentencian: “Todavía no demostró nada en la Selección y no sabe jugar en equipo”. Cuando se calla y no dice nada, lo tildan de “un tipo apático, que nunca se pone el partido al hombro”. Y si habla, como lo hizo después de la derrota con Chile (declaró “no sabíamos a qué jugamos” y “es posible que se necesitara un cambio”), se lo menciona como “desestabilizador de técnicos”. Y fueron muchos los que se hicieron eco de las palabras de Diego Maradona cuando señaló: “Messi tiene que pasar más la pelota”. Ahí, los entendidos lo sentenciaron. “Morfón”, fue el adjetivo más leve. Sin embargo, pareciera que nada de esto afecta al rosarino de 20 años. De buen humor, aceptó las fotos para la nota con GENTE en el hotel Intercontinental, y unos días después, en su casa de Castelldefels (sur de Barcelona), a orillas del Mediterráneo, su voz del otro lado del teléfono se escucha bien predispuesta. Un día antes, el Barça venía de golear 5 a 0 al Basel de Suiza por la tercera fecha del Grupo C de la Champions. El fue una de las figuras: abrió el camino cuando a los tres minutos anotó el primer gol. “Por suerte jugué un buen partido, aunque rescato lo que hizo todo el equipo”, dice tímidamente. Así, sencillo, frontal, sin dobles discursos, un Lionel Messi auténtico.

–¿Sos de engancharte en las discusiones que se generan en Argentina después de cada partido de la Selección?
–No mucho. Pensá que cuando termina el partido me tengo que subir a un avión y volver a jugar para el Barcelona. Algunas cosas me cuentan mis hermanos (Rodrigo, Matías y Marisol) y mi mamá (Celia), que viven en Argentina, pero trato de no darles mucha importancia.

–¿Sentís que como nunca jugaste en un equipo argentino no tenés a nadie que te defienda?
–No, no creo que pase por ahí (risas). Yo siento el fútbol de una manera y sé que no puedo convencer a todos. Pero respeto mucho todas las opiniones. Las que están a favor y también las que están en contra.

–Luego del partido de Chile, cuando dijiste que la Selección necesitaba un cambio, muchos dijeron que eso era echar al técnico. ¿Fue así?
–No, nunca podría criticar al Coco (Basile), que fue un técnico que me bancó, me puso siempre y me dio libertad en la cancha para que jugara libre y tranquilo. La verdad es que me dolió que se haya ido así. Cuando dije que necesitábamos un cambio no me refería al entrenador: hablaba del equipo en general.

–¿Y por qué creés qué teniendo tan buenos jugadores, Argentina no logra consolidarse como un verdadero equipo?
–Porque históricamente las eliminatorias fueron así. Es muy difícil en una semana juntar a todos los jugadores, ponerlos en la cancha y que el equipo sea un violín. También tuvimos muy mala suerte. En muchos partidos merecimos ganar y terminamos empatando.

–Cuando dijiste eso del cambio, Maradona salió a bancarte. Dijo que sos un jugador que habla poco, pero que cuando lo hacés hay que prestarte mucha atención. ¿Lo escuchaste? ¿Qué pensás?
–No lo sabía, pero me alegra que Diego haya entendido lo que quise decir. Te vuelvo a repetir: lo que dije fue porque no estábamos jugando bien y también fue una especie de autocrítica en voz alta.

–¿Te molestó cuando Diego dijo que tenés que largar más la pelota?
–No. ¿Cómo me va a molestar una opinión del jugador más grande del planeta? A Diego lo quiero mucho, y nada de lo que diga me puede hacer enojar.

–¿Fue importante su presencia en los Juegos Olímpicos de Beijing?
–Era lindo verlo en la tribuna alentándonos, o en el vestuario. Además, si Diego está en la cancha, eso nos motiva, y mucho.

–Junto a Carlos Bianchi, es el candidato que más suena para reemplazar a Basile. ¿Vos a quién preferís?
–Los dos serían grandes entrenadores, como también lo sería el Checho Batista, a quien tuve la suerte de conocer en los Juegos. Por suerte, tenemos muchos técnicos capacitados para dirigir. Lo importante es que estemos todos unidos detrás de un solo objetivo: salir campeones en Sudáfrica 2010.

–Pero antes hay que clasificar. ¿Cómo lo ves?
–Por la calidad de jugadores que tenemos, a nadie se le cruza por la cabeza que Argentina no va a estar en el próximo Mundial.

–Recién decíamos que nunca jugaste en Argentina. ¿Te gustaría pasar antes de tu retiro por Boca, por River, o por Newell’s?
–Sí, es algo que siempre hablo con mi papá. Me encantaría jugar en Argentina, por la pasión que despierta la gente y el ambiente que se genera en cada partido. No me quiero retirar sin antes pasar por las canchas de mi país.

–La última: a los 20 años sos uno de los jugadores más conocidos en el mundo. Jugás en Europa y no tenés problemas económicos. Imagino que las mujeres se te tiran en cada esquina. ¿Estás de novio?
(Carcajadas) No. No es tan así, y además no estoy de novio. Siento que todavía soy chico y tengo muchas cosas que vivir. Hoy disfruto de salir con mis amigos y mis hermanos cuando se puede. Para formar una pareja, tener hijos y armar una familia, todavía me falta bastante.

Lio se cortó el pelo, se calzó el traje, y tembló la platea femenina del hotel Intercontinental. Sin embargo, dice que eso de que las mujeres se les tiran encima a los jugadores es un mito.

Lio se cortó el pelo, se calzó el traje, y tembló la platea femenina del hotel Intercontinental. Sin embargo, dice que eso de que las mujeres se les tiran encima a los jugadores es un mito.

A pesar de sus críticas cuando terminó el partido con Chile, Lionel asegura que nunca pensó en un cambio de técnico: <i>“Cuando Basile asumió, dijo en una conferencia de prensa: ‘Acá el único titular es Messi’. ¿Cómo voy a estar en contra de él?”</i>.

A pesar de sus críticas cuando terminó el partido con Chile, Lionel asegura que nunca pensó en un cambio de técnico: “Cuando Basile asumió, dijo en una conferencia de prensa: ‘Acá el único titular es Messi’. ¿Cómo voy a estar en contra de él?”.

<i>“Me encantaría jugar en Argentina, por la pasión que despierta la gente y el ambiente que se genera en cada partido. No me quiero retirar sin antes pasar por las canchas de mi país”</i>.

“Me encantaría jugar en Argentina, por la pasión que despierta la gente y el ambiente que se genera en cada partido. No me quiero retirar sin antes pasar por las canchas de mi país”.

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