“Me divierte que Marcelo coquetee con las chicas de Bailando” – GENTE Online
 

“Me divierte que Marcelo coquetee con las chicas de Bailando”

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En la intimidad del austero camarín de Paula Robles (41) en el Metropolitan I hay un radio–reproductor de cd’s color amarillo intenso, las clásicas bolas chinas del yin y el yang para relajar tensiones, un estuche con forma de corazón, una caja con sahumerios, libretos, un set de maquillaje, un paquete de yerba Rosamonte suave, un termo de aluminio y el ansiado mate, listo para ser cebado. También están las fotos familiares más queridas: la de su esposo, Marcelo Tinelli (48), abrazándola fuerte en una playa brasileña, y las de cada uno mimando a sus hijos, Francisco (10) y Juana (5). Por último, los sorprendentes dibujos de la más pequeña, que pintó a su papá –según la interpretación de los presentes en la nota y de la propia Paula– con un brazo con los colores de San Lorenzo, y el otro con los de Boca.

Mientras transcurre la producción fotográfica, ella cumple con un breve ritual de yoga para ponerse a punto y preparar los músculos, dirigida por Marcelo Savignone, que interpreta el personaje de Passepartout en La vuelta al mundo, la obra que la señora Robles protagoniza como la princesa Aouda, nada menos que junto a Roberto Carnaghi, que hace de Julio Verne. Y sorprende parándose de cabeza, poco antes de iniciar la charla: “Hago yoga desde hace años, y cuando tuve aquel accidente trabajando, me resultó una de las formas ideales para rehabilitarme. Iba con los yesos y el corsé a respirar y me servía muchísimo, porque ya el lugar era saludable de por sí. Trato de incorporarlo a mi vida como si se tratara de lavarme los dientes; sería lo ideal. No lo logro, pero es mi objetivo”, explica más que cordial.

–Por tu forma de ser, no parece que te haga falta. Parecés una mujer muy tranquila.
–¿Te referís al carácter? Es que a veces el explotar por explotar no es lo mejor; por eso trato de reflexionar y decir las cosas de buena manera, sin guardármelas.

–¿Te tomás un instante para pensar?
–Sí, pero las digo, con mis tiempos y mis maneras, ja, ja.

–Contáme con qué Paula se encuentra el público en La vuelta al mundo.
–Es un placer subir al escenario con Roberto Carnaghi, con quien ya trabajé en el ’90, cuando yo estaba en el ballet de Tato Bores. Con Roberto aprendo sólo de verlo.

–¿Es la obra que soñabas hacer?
–Sí, la verdad, estoy muy conforme y contenta. Si bien bailar es algo que ya venía haciendo, aprendo mucho. Pero la actuación es nueva para mí y me encanta. Como te decía, que esté Roberto es fundamental, por la humildad que tiene, por su profesionalismo, y por ser tan talentoso y rico en experiencia. Es muy lindo que él haga de Julio Verne. Todos son bárbaros: el grupo de actores, los acróbatas del circo La Arena.

–Y se acerca tu actuación en Patito Feo. ¿Volviste con todo?
–Sí, estoy muy entusiasmada con Patito. Tengo muchísimas ganas de aprender, de trabajar mucho.

–¿Vas a hacer de tercera en discordia?
–Y... en algún momento se va a plantear así. Voy a causar algunos problemas. Se va a ver a mitad de agosto. No voy a hacer de mala o de buena. Bah, no se sabe... Ja, ja, ja. Misteriosa, seguro.

–¿Es cierto que también Laura Fidalgo pidió que la sustituyas en Bailando por un sueño porque está lesionada?
–Sí, ella tuvo un problema en el dedo. Y si debía operarse, surgió mi nombre para reemplazarla. Pero, bueno, finalmente no se hizo la intervención, así que sigue en el concurso. Igual, no sé si hubiese podido hacerlo. La verdad, la pasé muy bien en Bailando, me ocurrieron muchas cosas. Fue súper intenso volver con la danza a full. Exponerme allí fue un paso adelante en mi carrera, como romper una barrera... El hecho de generar algo mío fue importante.

–¿Fue como vencer el antiguo prejuicio de ser la esposa de...?
–No, yo ya estaba expuesta por ser la esposa de Marcelo, pero hacer algo propio significa sumar, no restar. Tomar la decisión de trabajar en lo que me gusta fue natural. Se fue dando, los chicos están más grandes...

–¿Y qué dicen ellos?
–También tienen su independencia, sus cosas, sus amigos, su vida propia. De a poquito, entonces, todo se va dando naturalmente. Me vinieron a ver y les gustó mucho.

–¿Cuál fue la opinión de Marcelo como jurado de tu actuación y de la obra?
–Le encantó; es que la obra tiene una puesta increíble. La escenografía es bárbara. Me dijo que se divirtió.

–¿Y vos, cuando mirás Bailando por un sueño, te divertís? ¿O a veces querés tirarle con algo cuando coquetea con las participantes?
–Ja, ja, ja. ¡Nooo! Me divierte que Marcelo coquetee con las chicas de Bailando.

–¿No te ponés un poquitín celosa?
–No, porque sé que es un show y además, nosotros estamos muy bien como pareja. Podrá haber cosas, pero lo que él hace es un juego. Somos un matrimonio común y corriente. Y nos nutrimos y crecemos, como todos. La verdad es que uno, al estar expuesto, por ahí cree que es algo especial. Pero no.

–¿Te sentís más cómoda en el teatro o en la tele?
–Cada cosa tiene lo suyo. El teatro tiene lo positivo de la gente ahí, al alcance de la mano. Y el hecho de repetir la actuación día a día hace que uno vaya profundizando y mejorando el personaje. La televisión tiene otra magia: te ve un montón de público.

–¿Y cómo te tratan los espectadores?
–Me agradecen, son divinos, aplauden de pie. Hay algunos que me esperan a la salida, los chicos me piden autógrafos.

–¿Esto es nuevo para vos, no?
–No, ya el año pasado en Bailando había gente que salía al balcón y me gritaba “¡Vamos, Paula!”. Era todo muy eufórico, como un campeonato. El público me hace sentir todos los días que me tiene cariño. Es muy afectuoso conmigo, me respeta mucho. No tengo palabras para agradecer... En el camarín del teatro Metropolitan I, rodeada de fotos de su familia, Paula declara estar más que agradecida al público: “<i>La gente me hace sentir todos los días que me tiene cariño</i>”.

En el camarín del teatro Metropolitan I, rodeada de fotos de su familia, Paula declara estar más que agradecida al público: “La gente me hace sentir todos los días que me tiene cariño”.

En el vestidor de Paula, uno de los rincones preferidos de la bailarina y actriz, donde también luce su rutina sobre el escenario en la obra La vuelta al mundo, que protagoniza junto a Roberto Carnaghi, no faltan sus fotos felices junto a Marcelo Tinelli y sus hijos, Francisco y Juanita.

En el vestidor de Paula, uno de los rincones preferidos de la bailarina y actriz, donde también luce su rutina sobre el escenario en la obra La vuelta al mundo, que protagoniza junto a Roberto Carnaghi, no faltan sus fotos felices junto a Marcelo Tinelli y sus hijos, Francisco y Juanita.

Previo a su actuación, Paula hace una mini–sesión de yoga con su compañero de elenco, Marcelo Savignone. Luego se destaca sobre el escenario y recibe el reconocimiento del público.

Previo a su actuación, Paula hace una mini–sesión de yoga con su compañero de elenco, Marcelo Savignone. Luego se destaca sobre el escenario y recibe el reconocimiento del público.

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