“Me desenamoré de ella”. “El jugó con mi corazón” – GENTE Online
 

“Me desenamoré de ella”. “El jugó con mi corazón”

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Ella hace que lo acogota. El sonríe y tira títulos para la nota. Ella lo mira fijo y dispara: “Doman, ¿qué parte no entendiste? Me c... la vida de dolor y tristeza”. El dice que no le molestaría para nada que su ex tenga novio. Ella lo observa y lanza un “no me toques” lacerante. El ni se inmuta y sugiere: “La foto es ésta”. Y se coloca espalda con espalda. El cuenta que su segundo nombre es David, y que sería ideal usarlo seguido de su apellido como seudónimo para escribir libros. Ella bromea con que seguramente en el final de esos textos la matarían. Todo sucede en el back de fotos entre Evelyn von Brocke (46) y Fabián Doman (49), donde entre los protagonistas se viven situaciones ambiguas: tensión y humor a la vez. “Evelyn maneja muy bien la ironía”, explica el periodista. “Pero no me divirtió separarme”, completa Von Brocke.

GENTE los reunió por primera vez en terreno neutral desde que decidieron ponerle fin a la pareja, después de casi veinte años de matrimonio, sin abogados de por medio, claro. Para hablar de todo, “pero con respeto”, sugiere Evelyn, preocupada por que esta nota la puedan leer los hijos que comparte con Fabián, que también teme por los títulos que puedan surgir. Ambos acaban de convenir su divorcio de común acuerdo ante la Justicia. La rúbrica final la pondrán el 4 de febrero de 2014 en los Tribunales de San Isidro. Mientras, mantienen situaciones sentimentales opuestas: él, muy de novio con la empresaria Carolina Nuin (39) desde agosto de 2013. De Von Brocke se rumorea que sale con un motoquero llamado Roberto Livingston, pero ella lo niega, aunque gente de su entorno jura y perjura que con alguien está saliendo. La idea es conocer detalles hasta ahora secretos de la ruptura.

–¿Por qué se separaron?
Fabián: Fueron 20 años y las cosas llegaron al final. En lo que a mí respecta, se terminó una etapa. Fue fantástico, con dos hijos maravillosos.

––¿Veías venir ese final?
F: Sí, porque me desenamoré, se me acabó la pasión.
Evelyn: En la vida matrimonial podés luchar todo, una infidelidad, una situación económica, quedarte sin casa, sin trabajo, pero hay un gran detalle insalvable: la falta de amor. Cuando alguien deja de amar, no hay recomposición. No podés entrar en negociación con el corazón del otro.

––¿Quién dejó de amar primero?
E: Es el gran misterio.
F: Creo que los dos.
E: Yo me separé amando.

––¿Lo seguís amando?
E: Pasaron los meses y uno empieza a desenamorarse. Te encontrás con una persona que desconocés. Es un proceso difícil.

––¿Hasta que sucedió la última charla entre ustedes donde plantearon separarse, creías que él te amaba?
E: Sí, sí.

–La noticia debe haberte caído como un piano en la cabeza...
E: Sí. No me la esperaba.

––¿Tan así fue?
F: Se habla mucho de los chupines que uso. Y se pusieron como un ejemplo de lo nuevo. Los que tengo puestos son de 2011. Yo no cambié; soy el mismo. Acepto que Evelyn no pudiera interpretar lo que me pasaba, pero no fue de un día para otro. Un matrimonio de 20 años no se termina en una charla. Se va desgastando. Es un proceso largo.

––Parece que Evelyn no lo había advertido.
F: Acepto que no lo haya advertido.
E: Hay subidas y bajadas: el matrimonio es como la Bolsa. Un día las acciones valen más o menos. Lo que no pude manejar fue cuando me informó que no había más amor.

––¿Previo a eso hubo charlas que anticiparan un posible final de la relación?
F: Siguiendo con el ejemplo de la Bolsa, si en determinado momento las acciones bajan, cuidado que quizás hay que cerrar la empresa. Eso pasó.

––¿Vos apostabas a la eternidad, a morir de la mano de Fabián?
E: Totalmente. El amor era tan fuerte que para mí continuaba en el más allá.
F: Ahí viene uno de los tantos disensos. Espero que no se ofenda con lo que digo, pero creo que ella estaba enamorada de la institución matrimonial. Uno solo no deja de amar. Hay determinados niveles que, si no tenés reciprocidad, dejás de sentir.
E: Disiento. Me parece que no se puede juzgar el nivel de amor. Se tiene que respetar lo que siente el otro. Yo no necesitaba una libreta. Me separé amando.

Leé la nota completa en la edición 2520 de Gente. Sábado 2 de noviembre, 10 de la mañana. Ambos llegaron a una casa neutral y se fueron por separado. En el medio hablaron y se dijeron todo lo que pensaban. Dos horas de diálogo picante y plagado de anécdotas desopilantes.

Sábado 2 de noviembre, 10 de la mañana. Ambos llegaron a una casa neutral y se fueron por separado. En el medio hablaron y se dijeron todo lo que pensaban. Dos horas de diálogo picante y plagado de anécdotas desopilantes.

“Me duele escuchar que Fabián diga que está enamorado de otra. Buscó compartir su dolor con una nueva mujer. Le fue más fácil”

“Me duele escuchar que Fabián diga que está enamorado de otra. Buscó compartir su dolor con una nueva mujer. Le fue más fácil”

Durante la charla con GENTE, Evelyn von Brocke y Fabián Doman lucieron distendidos, aunque los climas iban cambiando según quién hablaba y qué decía. Ella se mostró todavía enamorada; él, más distante.

Durante la charla con GENTE, Evelyn von Brocke y Fabián Doman lucieron distendidos, aunque los climas iban cambiando según quién hablaba y qué decía. Ella se mostró todavía enamorada; él, más distante.

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