“Me amigué con mi cuerpo, y ahora me gusta seducir” – GENTE Online
 

“Me amigué con mi cuerpo, y ahora me gusta seducir”

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Fue maestra jardinera, barwoman, camarera, cadeta, secretaria, recepcionista. Vendió libros y tiempos compartidos. Cuidó bebés y ancianos. Trabajó como productora de radio y televisión. Escribió canciones y guiones. Y también integró un departamento de casting poco tiempo después de haber rebotado en todas las audiciones en las que se presentó.

Actualmente, María Eugenia Lozano (36, nacida en Paraná, Entre Ríos) tiene, entre la radio y la televisión, veintisiete horas y media al aire por semana. De lunes a viernes acompaña a Lalo Mir en Lalo por hecho, en la mañana de FM 100, y todas las noches es columnista de RSM, el programa que conduce Mariana Fabbiani. Además, los domingos, por América, analiza junto con Luis Rubio lo mejor y lo peor de la televisión en Ran 15. Y sigue: será columnista en la revista de Susana Giménez y sueña con hacer teatro y filmar una película. “Maju no para. No sabe decir que no”, acota Ana, su mamá, que la acompañó a la producción de fotos. Pero ella está lejos de sentirse estresada, y sonríe sin parar. “Cuando a los 16 años estudiaba teatro con Valeria Mazza en Paraná, soñaba con ser heroína de un culebrón, o llorar en una película como Norma Aleandro. Pero después de muchas clases acepté que debía explotar mi perfil gracioso… Pero sólo mi perfil, porque si me ves de frente vas a descubrir mi panza, que no me gusta (risas). No soy un payaso triste. Trato de tomarme la vida –y todas las noticias– con humor”.

–¿Cómo llegó el humor a tu vida?
–Por culpa de mi papá. El tuvo una vida muy difícil, y lo salvó el humor negro que tiene. Yo soy muy ciclotímica: paso rápidamente de la risa al llanto.

–¿Cómo te viste en televisión por primera vez?
–Cuando empecé con Clase X, fue un shock: me encontraba grandota, deforme, nada que ver con la imagen que me devolvía el espejo. Además, veía que en los medios todas son flacas y lindas, de cola y lolas impecables. Con los años descubrí que las mujeres naturales no somos perfectas: tenemos estrías, rollitos, celulitis... Pero somos felices, porque comemos lo que nos gusta, y sin culpas.

–¿Te hiciste un tratamiento para estilizar tu figura?
–Bajé un poco de peso, pero no diez kilos como dijeron por ahí: yo no soy anoréxica. Lo que hice fue relajarme… Me amigué con mi cuerpo y ahora me gusta seducir. Hoy me animo a usar pollera y tacos altos. ¿A quién no le gusta que la gente la vea linda? Apunto al humor, pero no por eso tengo que afearme.

–¿Qué hacés por tu cuerpo?
–Soy muy abandónica a la hora de cuidarme. Tomé dos clases de gimnasia y una de Pilates, y nunca más. Sí, me cuido la cara, porque estoy maquillada el día entero. Me entrené durante tres meses para correr los 10 kilómetros de Nike, y terminé conduciendo el evento. De mi cuerpo me gustan mis piernas, y odio los altos y bajos de mi panza.

–¿Sos una mujer privilegiada?
–Sí, principalmente porque hago lo que me gusta. Tuve la suerte de trabajar con gente increíble, como Urtizberea, Castello, Gillespi, Barragán, Bonadeo, Lalo, Mesa, Fabbiani, Vernaci, Tortonese y Fernando Peña. Todos ellos son mis grandes referentes.

–A veces parece que saltás sin red…
–Sí, a veces me zarpo. Con mi personaje Casquito Flojo empecé a hablar de sexo en los medios; yo siempre tomé al sexo como algo natural. Además, me permito hablar de mis defectos, y aprendí a reírme de mí misma.

–Como Susana.
–Y bueno, me gustaría conducir un programa como el de Susana Giménez. En el fondo todas tenemos una Susana adentro. Las dos somos despistadas, auténticas.

–¿Estás enamorada?
–Sí, de Luciano, hace cinco años. Suma 35, es sociólogo y muy inteligente, y ahora estudia Derecho, en la UBA. Nos conocimos por medio de unos amigos, y a los meses de empezar a salir nos fuimos a vivir juntos. Tiene un humor parecido al de mi viejo; creo que canalicé el Edipo por ahí (risas). A él le encanta que le diga “mi marido” en la tele, pero ninguno de los dos creemos en el matrimonio.

–¿Querés tener hijos?
–Sí, ahora sí. Creí que nunca iba a tener hijos, porque padecía la frustración de no poder hacer lo que quería. Pero ahora me siento realizada, feliz, madura y muy estable a nivel emocional. Ya estamos practicando. El bebé vendrá cuando tenga ganas.

Producción: Maite Irazu
Asistente de fotografía: Fabián Mattiazzi
Maquillaje: Sofía Solari Adot
Peinado: Sergio Bertran, para Ambient
Agradecimientos: a www.esplendorpalermo.com, Nike, Love Miuka, Sofi Martiré, Eufemia, Amor Latino, Besha y Dolores Iguacel

Maju cuenta que le ofrecieron hacer una tapa de Playboy. “Pero no me animé. Prefiero desnudar la realidad con humor, desde la radio y la televisión”.

Maju cuenta que le ofrecieron hacer una tapa de Playboy. “Pero no me animé. Prefiero desnudar la realidad con humor, desde la radio y la televisión”.

“Me gustaría conducir un programa como el de Susana Giménez, porque en el fondo todas tenemos una Susana adentro...  Las dos somos despistadas, auténticas”

“Me gustaría conducir un programa como el de Susana Giménez, porque en el fondo todas tenemos una Susana adentro... Las dos somos despistadas, auténticas”

“Con los años descubrí que las mujeres naturales no somos perfectas: tenemos estrías, rollitos, celulitis. Pero somos felices, porque comemos lo que nos gusta, y sin culpas”

“Con los años descubrí que las mujeres naturales no somos perfectas: tenemos estrías, rollitos, celulitis. Pero somos felices, porque comemos lo que nos gusta, y sin culpas”

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