«¿Macho latino, yo? Si soy un pibe tímido, romántico y hogareño» – GENTE Online
 

"¿Macho latino, yo? Si soy un pibe tímido, romántico y hogareño"

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"He tenido éxito en la vida. Ahora intento hacer de mi vida un éxito"
(Brigitte Bardot, actriz francesa)

El primero de todos le llegó a los 20, cuando hizo de Valentín en Campeones (de la vida).

-¿Cómo te pegó ese primer exitazo?
-Y… Me agarró medio de sorpresa. Todavía no tenía conciencia de lo que era capaz de provocar… En serio te lo digo.

-¿Cuándo, dónde y cómo te diste cuenta de que la fama no era puro cuento?
-En Punta del Este, en el verano de 2000. Fui por un fin de semana y casi me matan. Estaba comiendo un lomito en un bar de Gorlero con dos amigos y, de repente, aparece una chica a pedirme un autógrafo. Después eran tres, diez, quince… Cuando me di vuelta, había como cincuenta. Se pusieron histéricas y nos estamparon contra una mesa. Tuvimos que saltar la barra y el encargado nos encerró en una oficinita. Terminamos comiendo ahí, entre cajas, papeles, carpetas. ¡Un garrón! Me agarró un malhumor...

EL FENÓMENO. La última conquista le toca vivirla (padecerla a veces también) hoy. Con 23 cumplidos en diciembre pasado, Mariano Martínez es el galán del momento. Su papel de Martín Marquesi es el más carismático de Son amores, el programa de Canal 13 que desde principios de año ronda los 30 puntos de rating. Con El Rey Sol, un personaje dentro de su otro personaje de ficción, que se anima a cantar cumbias aunque no le dé la voz, tocó la cima. Su película No sabe/no contesta y el comercial que acaba de lanzar para 7Up lo convierten en el chico éxito 2002.

-¿Cómo te trata la popularidad hoy?
-Como todo el mundo, tengo mis días de malhumor, lo admito.

-¿Qué te molesta?
-Que se saquen. Cuando vienen respetuosamente a la salida del canal a pedirte un autógrafo o aparece un padre con la filmadora para que le grabes un saludito a la hija que cumple 15, todo bien. Pero a veces la gente se desubica. No hace mucho quise ir a bailar
y me agarró un ataque de pánico, salí corriendo: me rodearon con papelitos, me palmeaban la espalda tipos que jamás había visto en mi vida, una chica desesperada casi me clava la birome en un ojo… Eso no lo entiendo. Por eso hoy siento que no hay nada como ver una buena película en casa.

-Receta ideal para evitar el acoso de las fans, ¿cierto?
-Y, sí. Pero me niego a dejar de hacer mi vida. Ya te digo: si te encaran bien, yo no tengo drama. Al contrario. Me encanta lo abierta y cariñosa que es la gente. Además, sobre todas las cosas, eso habla de cómo pega mi personaje. Y me gusta que mi trabajo le llegue a la gente, pero…

-…pero hay cosas que hacías hace cuatro años que ya no las podés hacer…
-Sí. Igual tengo muy claro que es este año. Por ahí, el año que viene no tengo laburo o no la pego tanto con un personaje y ya está, vuelvo a caminar por la calle como vos, como cualquiera.

-¿Creés estar preparado para eso, para que un día no te reconozcan por la calle?
-O estás preparado o estás preparado, esto es así. Un boom es un boom, dura un momento. Yo eso lo tengo bien claro.

-¿Te preocupa?
-Puede sonar a frase hecha, pero juro que lo único que me preocupa es que mi trabajo salga bien, lindo, que guste. Si es un boom o no, me tiene sin cuidado.

CHICO DIFÍCIL. Ahora está relajado. Ríe, responde, cada tanto muerde un tostado mixto o le da un sorbo a su gaseosa. Sin embargo, durante las dos horas que duró la nota y la producción de fotos, Martínez demostró tener su carácter. Cargando un bolso (del que después sacó remeras de distintos modelos y colores para usar), aclaró no bien llegó: "En cuero no me pongo… Les aviso".

-¿Y quién te pidió que te pusieras en cuero?
-(Se distiende y ríe). ¡Qué enajenado! ¿No? Lo que pasa es que siempre ando mostrando cuerpito y me tiene un poco harto. No soy solo una cara bonita (vuelve a reírse con ganas). No, en serio. Hay veces que en todo lo que tiene que ver con el laburo siempre se espera que el galán muestre lomo, y ya lo hice, me cansó un poquito. Hoy tengo ganas de hacer algo distinto.

-Entonces, para la foto da vueltas carnero y ponete de cabeza.
-¡Buenísimo! Eso sí que me divierte. Y si tenés un caño, me cuelgo y hago poses de trapecista.

Cumple rigurosamente, da vueltas, se pone de cabeza, se cuelga de un caño como en un circo, se ríe a carcajadas. Es obvio: perdió el malhumor …aunque cuando se para de cabeza se le levanta la remera y muestra lomo. Para y toma un sorbo de gaseosa. Mira, entusiasmado como un chico, las fotos en la computadora.

-¿Despertaste de mal humor o es sólo una impresión mía?
-Desperté, sí. Pero ya se me pasó. Ahora, a ponerle onda.

-¿Y qué onda tu vida? Pasaron tres meses desde la última nota con GENTE. Es poco tiempo para tantos cambios…
-(Interrumpe). Sí, sí. Pasó de todo: estrené la película, filmé un comercial, terminamos con el teatro (hacía Son amores), y apareció El Rey Sol que pegó muchísimo en la gente.

-Yo me refería a otro tipo de cambios. En esa época salías con Lola Ponce, y ahora estás con Marcela Kloosterboer.
-…No voy a hablar de eso.

-Antes no tenías problema en contar que estabas enamorado, pero que te era difícil mantener ese romance a la distancia.
-Vos lo dijiste: eso era antes. Otro gran cambio en mi vida, ya no hablo de esos temas.

-¿Por…?
-Pasa que, de verdad, hay cosas de las que ya no quiero hablar. El amor, en la vida de una persona, es algo demasiado importante como para estar exponiéndolo. Ya no quiero hacerlo, ¿podés entenderme? Del laburo, todo bien. Pero de mi vida, no.

-¿Motivos?
-Será que uno aprende. Es verdad, antes no tenía drama en hablar de mi vida privada, hoy sí. Tengo que guardar algún misterio. Cosas que sean sólo mías y de la gente que yo quiero.

DE LA PIZZA A LA CUMBIA. Cuando a los 14 años se puso a repartir pizzas a domicilio, sabía que ese no era su futuro. Ahora, que su personaje de El Rey Sol pegó en la gente y las discográficas lo quieren contratar para que grabe su propio CD, él jura que jamás se dedicará ("en serio", aclara) al canto. "Para fin de año pienso hacer un
recital como Martín Marquesi, va a ser uno solo y para recaudar fondos para el Hospital Garrahan. Eso es todo lo que haré
", cuenta.

-Tiemblan desde Daniel Agostini hasta Luis Miguel…
-(Ríe). No. No quiero faltarles el respeto. No soy cantante ni lo quiero ser. Cuando me suba a un escenario, será sólo como El Rey Sol.

-¿No te estás escondiendo detrás del personaje?
-Obvio. Pero en el fondo sé que voy a ser yo el que esté ahí, delante de toda esa gente, y me da como cosa... Es una experiencia distinta, debe ser algo grosso, ¿no? Marquesi me da la posibilidad de hacer cosas que como Martínez no haría jamás. Pero lo único que importa
es que soy actor y sé que esos personajes, cuando se terminan, terminan. No me quedo enganchado. La cumbia, por ejemplo, es un gusto de Martín, no mío. Es una música que me divierte, pero cuando estoy en casa escucho a Bob Marley o La Playa. Para mí, cada laburo
es un escalón y mi meta es ir subiendo peldaños, uno por vez.

-¿Cuál es el próximo?
-No sé. Tengo ganas, muchas, de hacer teatro, cine... Pero falta todavía para que termine el año.

-¿Te va lo de "pesado y celoso", como dice tu canción?
-(Sonríe). No. Tengo cosas en común con Martín, como con otros personajes que hice, pero no eso precisamente. Quizá me pegue más lo de calentón. ¿Para qué negarlo? Soy un poco calentón. Aunque ahora estoy mucho mejor. Desde hace un tiempo aprendí a ser más paciente. Igual tengo mis días, como todos.

-Días de furia, como cuando empezaste a salir con tu compañera de elenco (Kloosterboer) y querías escapar de los fotógrafos.
-Al principio estuve un poco caliente. Después aprendí a manejarlo. Es que nunca me había pasado eso de que me siguieran…

-¿Estarás creciendo más rápido en lo actoral que en lo personal?
-No creo. Siento que en lo profesional y en la vida siempre tiro para adelante. En lo laboral cambiaron muchas cosas, sí. Pero no se me movió la estantería. Sigo igual, un poco más cansado, pero contento. Generalmente, mis días malos tienen que ver con la popularidad. Pero de todo aprendo y me sirve, por más que siga calentándome cada tanto. De todas formas, antes era más malhumorado: si algo me molestaba, no contaba ni hasta uno; ahora, al menos llego hasta dos.

SIN PALABRAS. Le ofrecen dinero para que vaya a los boliches a firmar autógrafos. También para bailar el vals con alguna adolescente cumpleañera. En una época aceptó. Hoy, dice: "Me sentí un muñeco, re mal. Estaba incómodo, no me gustó. Probé una vez, pero fue una etapa que jamás volvería a repetir".

-¿Plata por sexo también aceptaste al menos una vez?
-(Ríe). Nooo. Eso no. Ofertas, obviamente, no faltaron.

-¿Cuánto tenés de sex symbol ?
-¿Te soy sincero? De sex symbol no tengo un pelo. Me causa gracia cuando lo dicen. ¿O te creés que cuando llevaba la pizza a domicilio, las mujeres decían: "El chico que trajo la de mozzarella es un sex symbol de aquellos". Pero, obviamente, no deja de ser un halago, aunque no me lo creo ni ahí.

-¿Y tenés algún rasgo del típico "macho argentino"?
-Nada de nada. Soy todo lo contrario del típico macho latino o macho argentino. Lamento si esto causa alguna desilusión. Para serte sincero, soy un tímido total, romántico y hogareño. Nada de seductor incontrolable, nada de matador, nada de sentirme ganador porque algunas chicas son mis fans. Cero de cero. Yo soy un pibe de acá a la vuelta, como tu vecino, como todos, solo que elegí una profesión que me da popularidad y me hace salir en la tele. ¿O creés que yo me como eso del "galán por el que mueren las mujeres"? Es un juego lindo, divertido y punto. No hay que tomárselo en serio, porque vas muerto.

-Una sola pregunta sobre amor, ¿puedo?
-Bueno, dale. Sos incansable.

-¿Alguna vez fuiste infiel?
-…

-¿O sos de los que terminan una relación antes de empezar otra?
-…No volvamos con lo mismo. Ya te dije: no voy a decir nada...

-Okay. ¿Con Kloosterboer va en serio?
-¡Qué pesada sos! Todo bien. Todo muuuy bien. ¿Te alcanza? No pienso hablar más. Uno con cada nota también aprende, y yo aprendí que si no quiero que se metan en mi vida no debo hablar de ella.

-La última: ¿quién te dejó esa marca en el cuello, Martínez?
-…Sacá tus propias conclusiones.

por Mariana
Montini

fotos: Santiago Turienzo. Producción: Sofía Delger (agradecemos a Levi's y Nike)

Está en la cima de su carrera: triunfó en teatro, hace tevé, comerciales y se anima a cantar. El más sexy y exitoso de los galanes, hoy vive un romance que quiere preservar: el que mantiene con su compañera de elenco, Marcela Kloosterboer.

Está en la cima de su carrera: triunfó en teatro, hace tevé, comerciales y se anima a cantar. El más sexy y exitoso de los galanes, hoy vive un romance que quiere preservar: el que mantiene con su compañera de elenco, Marcela Kloosterboer.

Soy todo lo contrario del típico macho latino o macho Argentino. Me causa cierta gracia cuando lo dicen. Lamento si esto desilusiona a alguien"">

"Soy todo lo contrario del típico macho latino o macho Argentino. Me causa cierta gracia cuando lo dicen. Lamento si esto desilusiona a alguien"

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