“Los hombres las prefieren carnosas y yo vengo bien power” – GENTE Online
 

“Los hombres las prefieren carnosas y yo vengo bien power

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Para el envase: pechos grandiosos, cintura minúscula, caderas fuertes. El contenido: simpatía a prueba de todo, frases groseras y preguntas zarpadas incluidas. Esa es Carla Conte, la morocha de 28 años que nació una madrugada de hace dos veranos conduciendo Call TV para no irse más de las pantallas. Parece ser que sus virtudes (internas y externas, claro) pegaron en el público. Porque después la llamaron para Feliz domingo y ella hizo lo suyo frente a miles de adolescentes. Y lo hizo bien. Porque volvió a firmar contrato con el 9, esta vez para hacer Jugados por amor, un programa de entretenimientos donde las parejas concursantes deberán demostrar cuánto se conocen, para ganarse viajes y demás premios. Pero eso no es todo. El 2006 parece ser su año: debutó en el teatro Metropolitan 2 de la mismísima calle Corrientes con Boeing Boeing, una obra que la llevó a compartir cartel con Alberto Martín y Beatriz Bonnet.
Conte llega. Pero no sola.

–¿Quién es?

–¿El? Mi novio. Vení, te lo presento… Guillermo Brutto, la chica de GENTE. Es músico: cantante y guitarrista. Tiene un cuarteto muy innovador, que toca música de cámara con guitarras eléctricas.

–Mirá vos…

–Sí, Novaelectrocámara, se llaman. Nos conocimos hace un año y medio, laburando juntos en Celebrations, un grupo de shows para fiestas, donde yo bailaba.

–¿Y cómo se te animó?
–No, la pregunta es cómo me le animé. Soy tan desfachatada que a mi novio lo encaré yo.

–Sos de las que van al frente…
–No, juro que fue la primera vez. Pero si no me le animaba, nunca iba a pasar nada, creo, porque no me daba ni la hora. Eso me tenía loca. Me enloqueció su indiferencia. Igual, lo mío fue muy sutil. Cuando volvíamos de un show en el auto le dije: “¿Podríamos ir a tomar algo, no?”. Ni me contestó: me llevó derechito a un pub de San Telmo. Ya sabía que yo estaba muerta por él. Parece increíble, pero hace un año ya que nos alquilamos un departamento en Belgrano para vivir juntos…

–¿Se viene la boda?
–Por ahora me alcanza saber que estoy con quien quiero estar. Estoy con mi hombre, lo encontré. Hoy, si no tuviera un novio, creo que estaría caminando por las paredes. Nunca estuve sola. Tuve muchos novios, de relaciones largas… pero muchos. Pensá que el primero fue un compañerito de jardín. A los quince eran relaciones un poco más serias, con beso y todo. Pasar por muchos hombres y por muchos sinsabores me ayudó a saber qué quería y qué no. Dejar, que te dejen, sufrir un cuerno, todo eso te curte para elegir bien a tu pareja. Ahora estoy segura de que Guillermo es lo que necesito, lo que amo y quiero. Mirálo. ¿No es un divino…?

–¿No es muy guardabosques?
–(Ríe) No, me acompañó acá de onda. Cuidas eran mis hermanos. Son dos varones: Miguel (de 31) y José (de 26). El mayor la ha pasado pésimo conmigo. Era el único que no podía invitar a sus amigos a casa.

–Todos te querían levantar…
–Y hacían comentarios, imagináte. No le gustaba nada.

–¿Qué edad tenías cuando descubriste que los hombres se fijaban en vos?
–Por suerte me desarrollé muy lentamente. Si hubiera tenido estas lolas a los doce años creo que me hubiera matado. Cuando me di cuenta de cómo había quedado el producto final tenía como 18, ya había terminado el secundario. Igual estaba muy acomplejada.

–Era cierto entonces… Son naturales.
–¡Pero claro! ¿A alguien todavía le quedan dudas? Tengo este busto gracias a mis antepasados. Todas las mujeres de mi familia –mi mamá y mis dos abuelas– vinieron con una delantera poderosa.

–Tu orgullo.
–Ahora sí, tengo una buena relación. Pero en la adolescencia las padecí, no quería saber nada. Una vez quise adelgazar pensando que se me iban a achicar un poco, pero no hubo caso. Me vestía con ropas sueltas, me tapaba, me daba pudor tener tanto. A los 20 fui a ver a un cirujano para reducirme. Por suerte, el médico me echó del consultorio. Como verás, ahora son un tema superado.

–Te relajaste, veo.
–Y, sí. Además, la moda de las flacas que sólo son piel y hueso ya fue. Los hombres las prefieren carnosas, y yo vengo bien power. Soy muy relajada en todo y con todo. Como sin culpa alguna, soy cero gimnasio y ni loca pisaría un quirófano. Soy una antidiva.

–Pero con ambiciones. ¿O me equivoco?
–…No tengo grandes ambiciones. Sueños sí. Me encantaría hacer un musical. Creo que me sentiría completa en algo así, porque tiene un poco de todo lo que sé hacer: baile, actuación… También me gustaría seguir en la conducción, donde me siento muy cómoda. Después veré… No sé. La verdad es que a esta altura del partido yo ya no entiendo más nada. ¿Quién hubiera dicho hace dos años que iba a llegar hasta acá?

Tiene 28 años, mide 1,70 de altura, 93-61-94 de poderosas curvas y 56 kilos de peso. “<i>Soy una antidiva: me como todo sin culpa alguna y detesto el gimnasio</i>”, cuenta Conte.

Tiene 28 años, mide 1,70 de altura, 93-61-94 de poderosas curvas y 56 kilos de peso. “Soy una antidiva: me como todo sin culpa alguna y detesto el gimnasio”, cuenta Conte.

“<i>Tengo este busto gracias a mis antepasados: todas las mujeres de mi familia vinieron con una delantera poderosa. En la adolescencia las padecí. Me daba pudor tener tanto. Como verás, ahora son un tema superado</i>”

Tengo este busto gracias a mis antepasados: todas las mujeres de mi familia vinieron con una delantera poderosa. En la adolescencia las padecí. Me daba pudor tener tanto. Como verás, ahora son un tema superado

Con Guillermo Brutto , el músico que la enamoró en la vida hace un año y medio y con quien planea pasar el resto de sus días, dice ella.

Con Guillermo Brutto , el músico que la enamoró en la vida hace un año y medio y con quien planea pasar el resto de sus días, dice ella.

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