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Compromiso histórico para la producción de vacunas seguras frente al coronavirus

Compromiso histórico para la producción de vacunas seguras frente al coronavirus

Redacción Gente

La vacuna ideal debería ser efectiva con una o dos dosis, proteger a los grupos de riesgo, reducir la transmisión comunitaria, generar inmunidad duradera y ser susceptible de producirse a gran escala en poco tiempo. Por Raúl Rivas González.

Es más fácil resolver pronto un problema si nos ponemos a buscar a la vez muchas soluciones distintas. Así de claro lo han visto quienes ahora mismo tratan de desarrollar vacunas anti-coronavirus (en plural, sí), a un ritmo sin precedentes. Hacerlo desde varios enfoques simultáneamente mitigará los posibles fracasos vinculados a desarrollos concretos.

Lo que parece indiscutible es que, si al final contamos con múltiples candidatos a vacuna que presenten eficacia, será mejor para todos. Sobre todo porque la eficacia y la durabilidad en la protección total de los candidatos sólo se conocerá con el tiempo.

Sin embargo, es igualmente cierto que la marcha acelerada y urgente en la fabricación, azuzada por la presión sanitaria y las supuestas motivaciones políticas, ha aumentado la desconfianza de la población hacia las vacunas contra el SARS-CoV-2. Por esta razón, hace unas semanas los directores ejecutivos de Pfizer Inc., AstraZeneca, GlaxoSmithKline, Moderna Therapeutics, Novavax Inc., BioNTech, Sanofi, Johnson & Johnson y Merck (MSD fuera de Estados Unidos y Canadá), nueve de las principales compañías farmacéuticas involucradas en el desarrollo de vacunas contra Covid-19, firmaron un compromiso sin precedentes, en el que acordaron defender la integridad del proceso científico en el desarrollo de las vacunas.

Las empresas se comprometieron a desarrollar y probar vacunas potenciales para el Covid-19 de acuerdo con los altos estándares éticos y los más sólidos principios científicos. Entre los puntos acordados se establece que siempre deben ser de máxima prioridad la seguridad y el bienestar de las personas vacunadas.

También coinciden en la importancia de continuar cumpliendo los estándares científicos y éticos con respecto a la realización de ensayos clínicos. Y hacerlo sin renunciar al rigor de los procesos de fabricación. Además de comprometerse a enviar vacunas para aprobación o autorización de uso de emergencia sólo después de demostrar su seguridad y eficacia a través de estudios clínicos de Fase III. Esos estudios estarán siempre diseñados para cumplir con los requisitos de autoridades reguladoras expertas, como la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA). Por último, acordaron trabajar para garantizar un suministro suficiente y una variedad de opciones de vacunas, incluidas las adecuadas para el acceso global.

Los candidatos más prometedores

La búsqueda de una vacuna para el Covid-19 ha involucrado a miles de investigadores y voluntarios de todo el mundo. En la actualidad se están desarrollando más de 150 vacunas diferentes contra el SARS-CoV-2. Varias de ellas ya han llegado a la Fase III (ensayos que involucran de miles a decenas de miles de personas) o incluso la han superado.

Entre los candidatos que encabezan la carrera destaca la vacuna ChAdOx1 nCoV-19, de la Universidad de Oxford y la empresa AstraZeneca, basada en un vector de vacuna de adenovirus de chimpancé. Los vectores adenovirales de chimpancé son un tipo de vacuna muy bien estudiado, que se ha utilizado de forma segura en miles de sujetos. La vacuna de Oxford contiene la secuencia genética de una proteína específica (Spike protein) de la superficie del virus. Cuando la vacuna ingresa en las células dentro del cuerpo, usa este código genético para producir la Spike protein de la superficie del coronavirus. Esto induce una respuesta inmune, preparando al sistema inmunológico para atacar al coronavirus cuando infecte el organismo.

Entre los candidatos más adelantados se encuentran también:

La prometedora JNJ-78436735

Por otro lado, el 23 de septiembre de 2020 la compañía Johnson & Johnson anunció que su vacuna candidata JNJ-78436735, desarrollada por Janssen Pharmaceutical Companies, había iniciado el ensayo de Fase III a gran escala y en varios países (ENSEMBLE). La candidata JNJ-78436735 es una vacuna monovalente compuesta de un vector de adenovirus serotipo 26 (Ad26) recombinante, de replicación incompetente, construido para codificar la proteína espicular (S) del coronavirus SARS-CoV-2 .

Llegados a este punto, conviene destacar que los vectores virales de adenovirus (Ad) han demostrado eficacia en ensayos preclínicos y clínicos contra muchas enfermedades infecciosas importantes, como la gripe o el ébola.

Tradicionalmente, el adenovirus tipo 5 (Ad5) ha sido el vector de Ad más utilizado. Sin embargo, los altos niveles de inmunidad preexistente al Ad5 han llevado al desarrollo de vectores Ad alternativos basados en adenovirus animales o en adenovirus humanos de baja seroprevalencia, como el Ad2 y el Ad26.

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En general, la comunidad científica tiene grandes expectativas hacia las vacunas basadas en adenovirus vectores. Tanto por su gran potencial como porque la tecnología necesaria para fabricarlas está disponible y podría asegurar una elevada capacidad de producción.

En este sentido, el pasado 1° de julio la Comisión Europea autorizó la comercialización de una nueva vacuna contra el ébola fabricada por la compañía Janssen Pharmaceutica. La vacuna requiere de dos dosis y consta de dos componentes Zabdeno (Ad26.ZEBOV), que está basado en un adenovirus serotipo 26 no replicante y Mvabea (MVA-BN-Filo) basado en un poxvirus también sin capacidad de replicación.

La vacuna ideal con la que combatamos al Covid-19 debería ser efectiva con una o dos dosis, proteger a los grupos poblacionales de riesgo, reducir la transmisión comunitaria y generar inmunidad duradera de al menos 6 meses. Además de ser susceptible de producirse a gran escala en poco tiempo y a un costo razonable.

En definitiva, los candidatos a vacuna son múltiples y prometedores. Pero el desarrollo debe contemplarse como una misión colectiva y no como una competición. Desde luego, el equilibrio entre rapidez, seguridad y accesibilidad debe ser exigente y exquisito.

The Conversation

Raúl Rivas González es profesor de Microbiología en la Universidad de Salamanca (España). Este artículo fue originalmente publicado por The Conversation.

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