Julia Debicki, ex Bake Off: de aprender pastelería en YouTube a trabajar con Damián Betular – GENTE Online
 

Julia Debicki, ex Bake Off: de aprender pastelería en YouTube a trabajar con Damián Betular

La pastelera de 22 años habló con GENTE y recordó cómo fue su paso por el reality de pasteleros conducido por Paula Chaves. Además, reveló cómo surgió la posibilidad de trabajar en el Palacio Duhau Park Hyatt Buenos Aires. 
Gastronomía
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Hizo el casting con 18 años, entró al reality de pasteleros con 19 y actualmente trabaja en el Palacio Duhau Park Hyatt Buenos Aires con 22. El rápido crecimiento de la pastelera Julia Debicki no solamente se debe al talento y las habilidades culinarias, sino a su resiliencia y su perseverancia para ver el lado positivo de la vida en situaciones difíciles.

Luego de su experiencia como participante en la primera edición de Bake Off Argentina (Telefe), la joven asegura sentirse afortunada porque "a través de la pasión encontró su profesión". Según ella, el insistir fue la clave para cumplir uno de sus grandes sueños: trabajar con Damián Betular. El chef ejecutivo del hotel 5 estrellas, ubicado en Recoleta, que se convirtió en una estrella televisiva por su rol como jurado de MasterChef Celebrity.

Ya con un poco más de dos años trabajando en el prestigioso hotel, Julia reveló que su sueño es viajar para aprender mucho más sobre pastelería y así cultivar aún más el reconocimiento de la gastronomía nacional.

Con 19 años, Julia quedó en el cuarto puesto de Bake Off Argentina.

- ¿Qué recordas de tu paso por Bake Off Argentina?

- Como experiencia fue increíble, desde adolescente quería entrar a un reality, me acuerdo que me había anotado a MasterChef Junior y era muy grande, tenía 16. Después quise intentar en la "versión adultos" y era chiquita. Como que no entraba en ninguno. Entonces, se me dio justo la oportunidad de entrar a Bake Off, que ya tenía 18 años, y pensé que no me iban a dejar porque era para mayores de 21. Pero igual me anoté, conté un poco de mi historia y por qué decidí mandarme a hacer un reality en televisión. Al tiempo quedé y me fueron haciendo varios castings. Estuvo muy bueno porque me permitió hacerme conocida y fue como un puente al trabajo donde estoy ahora hace ya casi 3 años, en octubre van hacer tres años (en relación a su trabajo en el Palacio Duhau). Damián Betular es mi jefe y él fue el puente para entrar ahí, era lo que yo quería: ser profesional y dedicarme a full con la pastelería.

- ¿Cómo nació tu vínculo con la pastelería?

- Cuando tenía 15 años me diagnosticaron leucemia y es una enfermedad que te ata a estar encerrada en tu casa o en hospitales. Básicamente tuve que dejar el colegio, lo rendía por trabajos prácticos -como que me adelanté a la pandemia, comenta entre risas-. Básicamente estaba en mi casa y me quería comer las paredes cuando me sentía bien. Cuando me sentía mal era estar en la cama, pero cuando me sentía bien quería hacer cosas, entonces dije 'bueno, voy aprovechar este tiempo para sacar frutos de esto'. Entonces me puse a practicar, mire todos los videos de YouTube que existen en el mundo. Siempre que me preguntan '¿tenés alguna receta de tal cosa?', yo respondo 'Sí, la tengo en YouTube'. Como que mire muchos videos de lo que es pastelería y ahí es donde empezó como mi amor y mi pasión por esto, que hoy se convirtió en mi oficio y en lo que hago todos los días.

Junto a Gastón Salas, ganador de la primera edición de Bake Off Argentina.

- ¿Seguís teniendo relación con tus ex compañeros de Bake Off?

- Sí, con el que más relación tengo es con Gastón -el ganador de la primera edición de Bake Off Argentina-, es uno de mis mejores amigos. Él actualmente vive en Comodoro Rivadavia (ciudad de la provincia de Chubut) y una vez por año viajo siempre para su cumpleaños y paso a saludarlo. O él viene para mi cumpleaños para acá (su hogar en Wilde, zona sur de Buenos Aires). El año pasado no pudimos vernos porque en octubre él no pudo viajar y yo después en enero no pude hacerlo por la pandemia. Pero él es con el que más relación tengo, todos los días hablamos y estamos en contacto. Con el resto nos hemos juntado y compartido encuentros, pero ahora nos relacionamos más que nada por WhatsApp. 

- En plena cuarentena estricta del 2020 se estrenó la segunda temporada, ¿pudiste verla?

- Me toco verla sabiendo cómo es la interna, pero viéndolo desde afuera. Con mis compañeros de trabajo, que son todos pasteleros, lo veíamos, nos reíamos y criticábamos en el grupo de WhatsApp. Yo les decía 'no critiquen porque tienen que estar ahí para ver que de verdad no llegas o las cosas no salen como queres porque te dan de verdad una hora y sale mal, poder saber hacerlo y te puede salir mal ahí. Y ya está, te fuiste'. Por ejemplo, el día que me eliminaron yo estaba con la energía por el piso. Y ese día todo me salía mal porque ya estaba cansada, venía de grabar todos los días. Por más que quería pasar a la final, mi cuerpo me decía 'ya está, no podes más'. Ese día salió todo mal y me tuve que ir a casa.

Julia decorando una torta en pleno desafío del reality.

- ¿Te pareció justo la decisión que se tomó en la final entre Samanta Casais y Damián Pier Basile?

- Me pareció justo lo que sucedió (en referencia a la descalificación de Samanta) porque las pruebas estaban, si no sucedía lo que sucedió iba a ser injusto e iba a parecer como que estaba arreglado. Me parece que como se resolvió fue de la mejor manera que pudieron hacer, fue perfecto. Pero no banco cómo salieron muchos a atacarla a ella, mucha maldad hay en las redes sociales. Más que nada en Twitter porque la gente lo hace detrás de una pantalla y se olvida que del otro lado hay una persona que está leyendo todos esos comentarios. No solo la persona, sino también los familiares. Ponían cada cosa de Samanta que decís 'tengan un poco de cuidado con las palabras'. A mí me criticaban un montón en Twitter por llorar y ser sensible. Mi papá se metía y comentaba, y yo le decía 'papi, ya está… es alguien que no me conoce y que no sabe mi historia, que está detrás de una pantalla y lo único que le importa es comentar y herir'. Esto lo hable con Samanta en su momento, antes de que salga al aire la final, hablaba con ella porque me decía 'la estoy pasando mal', era mucha la agresión que recibía. Yo le dije 'no le des importancia, vos estás ahí porque sabes quién sos y tu familia sabe quién sos, no escuches a alguien lo que dice detrás de una pantalla'.

- Se viene la tercera edición del reality de pasteleros, ¿qué le aconsejarías a los nuevos participantes?

- Que se diviertan, que no se hagan tanto la cabeza. Yo me hacía mucho la cabeza y me mataba porque todo salga perfecto, y capaz en eso terminaba pasándola mal. Me angustiaba demasiado. Entonces que se diviertan, que sean ellos mismos, que demuestren que los pasteleros argentinos también somos buenos y merecemos ser reconocidos en el mundo.

- ¿Cómo llegaste a trabajar con Damián Betular?

- El día que fui eliminada de Bake Off, me hicieron una entrevista y me preguntan 'Juli: ¿qué esperas ahora? ¿ qué vas hacer con tu carrera?' Y mi respuesta fue 'quiero trabajar con Damián Betular'. Terminan de hacerme la nota y la productora va hablarle a Damián y le dice 'esta chica dice que quiere trabajar con vos, así que fijate'. Y Damián me dice 'cuando cumplas 20, llamame y venís a trabajar conmigo al Palacio Duhau'. El día de mi cumpleaños, a las 00.00, le mando un mensaje -ya lo tenía armado, por eso lo mande a esa hora- en Instagram que decía que estaba cumpliendo los 20 años y que para mí era un sueño trabajar con él, que ya había madurado como profesional y que me había puesto a estudiar, y que mi sueño era trabajar ahí. No me contesto, pero no perdí las esperanzas. En la escuela donde había empezado a estudiar hacían pasantías y justo la persona encargada de las pasantías me dijo que lo conocía de unas charlas y que le iba a mandar un mensaje de mi parte. Damián le contesta 'si, mándala ya que le hacemos la entrevista'. Me hicieron la entrevista a la semana y al mes ya estaba ahí trabajando en el hotel. Hoy ya hace casi dos años y medio que estoy ahí. Fue mucho de insistir. Nos hemos reído con él porque le recordaba 'yo te mande un mensaje y no me contestaste todavía'. Y me dice 'si, re pesada, me re insistías'. Y le dije 'por insistente acá estoy'. Se trata de eso, de insistir y de ir atrás de lo que uno quiere. Así se cumplen los sueños.

Julia anticipó su futuro con Betular tras Bake Off: "Sé que en un futuro voy a tener la posibilidad de presentarse cosas mucho mejores".

- ¿Cómo sigue tu futuro con la pastelería?

- Mi idea es ir a perfeccionarse a Europa, me gusta más España pero también la pastelería está en Francia y es como la cuna de la pastelería. Pero igualmente quiero volver a la Argentina porque es mi país y le tengo cariño, es donde está mi familia y donde nací. Mi idea es irme y volver con todos esos conocimientos a la Argentina. Quiero que crezca la pastelería argentina, que seamos más reconocidos. Dentro de unos años me gustaría abrirme un local, pero ahora mi sueño es conocer otros países, cultura, comidas, probar de todo... aprender.

Julia Debicki, en plena producción en el Palacio Duhau Park Hyatt Buenos Aires.

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