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El domingo18 de abril, Diego Armando Maradona recibió el nuevo día despiert
o

en el haras De más de dos, propiedad de Pascual Mastellone, uno de los dueños de
la empresa láctea La Serenísima en pleno corazón de General Rodríguez. Según el
testimonio de su médico personal, el doctor Alfredo Cahe: "Diego había jugado al
golf hasta la madrugada, con una pelotita que tiene un tubito fluorescente".
A
las siete de la mañana, fue a la disco Sunset de Olivos para buscar a su hija
Gianinna. Permaneció en el lugar durante veinte minutos, siempre junto a su
custodio (N. de la R.: un joven musculoso a quien todos conocen como Mariano El
Feo). Repartió autógrafos y se fundió en un abrazo con Leonardo Pisculichi, un
nuevo talento del fútbol también surgido de la cantera de Argentinos Juniors.
Antes de partir, Diego le regaló su gorra. "Estaba espléndido, de muy buen
humor. Se fue poco después, de la mano de su hija"
, jura el RRPP de la disco
Fernando Maldonado. Con Gianinna a bordo de su camioneta, Maradona manejó hasta
la Recoleta. Si bien su intención era desayunar en Locos X el fútbol, encontró
el lugar cerrado y se cruzó hasta la pizzería La Continental. Ordenó pizza, un
chopp de cerveza, Coca-Cola Light para Gianinna, y un agua mineral para una
amiga de su hija. Diego seguía de buen humor: firmó más autógrafos, posó para
las cámaras de algunos turistas sorprendidos, le enseñó a Gianinna a mantener
una botella en equilibrio sobre su frente e improvisó una torre perfecta con una
botella, dos vasos, un cenicero, la bandeja con la propina, un servilletero y
sus propios anteojos. Después de pagar en efectivo, partió rumbo a La Bombonera
para ver el duelo entre Boca Juniors y Nueva Chicago. Este domingo, por primera
vez en años, llegó a la cancha antes de que comenzara a rodar la pelota. A las
10.55 horas, se instaló en su palco y respondió al saludo de la hinchada con sus
brazos en alto. Llevaba un reloj en cada muñeca y la firma de su hija menor en
la mano derecha. Lo acompañaban una amiga de Gianinna, Lucas Mastellone (nieto
de Don Pascual) y Omar Suárez, el dueño del night club Cocodrilo. A mitad del
primer tiempo, Gianinna descubrió que había perdido uno de sus anillos más
preciados. Desconcertado, Diego rastrilló todo el pasillo de palcos hasta dar
con la sortija. "Entonces, ya no se sentía bien. Estaba como mareado, le costaba
mantener la atención y tenía la mirada perdida…"
, aseguran algunos de sus
allegados que hoy ruegan no ser identificados. Celebró la victoria con su hija y
emprendieron juntos el camino de regreso hasta el estacionamiento. Salió del
estadio conduciendo su camioneta. Sin embargo, según los mismos testimonios,
poco después le habría cedido el volante a su custodio. Diego Armando Maradona
dejó a Gianinna en su departamento de Villa Devoto, en el cruce de La Habana y
Segurola. Y si bien había acordado con su hija subir hasta el 7º piso para
encontrarse con el resto de la familia y ultimar los detalles de su inminente
fiesta de quince, no llegó a bajar de la camioneta. Se disculpó con Gianinna y
le confesó que no se sentía bien. Continuó su viaje, ya de regreso a su refugió
en General Rodríguez. Diego almorzó después de las cuatro de la tarde, junto a
Mariano El Feo y El Turco Abdala. ¿El menú? Pollo con papas al horno. Más tarde
tomó mate y café. Su enfermedad se profundizó con el correr de las horas.
Padecía náuseas y vomitó más de una vez. Su temperatura se disparó hasta
alcanzar los 40 grados. Entonces, Mariano El Feo decidió recurrir a Alfredo Cahe.
Por teléfono, le describió los síntomas de Maradona. Cahe partió al encuentro de
su paciente y, aún desde su auto, decidió llamar una ambulancia.

El regreso. Tras una ausencia de más de un año, Diego había regresado al país el
lunes 22 de marzo por la noche. El empresario paraguayo Oldemar Cuqui Barreiro
Laborda -ex dueño de la firma Lo Jack y, tras la pelea pública del Diez con
Guillermo Cóppola, su nuevo representante por unos días- lo recibió en Ezeiza y
lo alojó en su propia quinta, ubicada en la localidad de Cañuelas. Sin embargo,
la prensa pronto descubrió el refugio y debió buscar un nuevo destino. Así llegó
al haras De más de dos, un campo de 50 hectáreas en General Rodríguez. El lugar
reunía las condiciones básicas para la comodidad de Diego: un cerco perimetral
infranqueable, una cancha de golf de 18 hoyos y aire acondicionado en todos los
ambientes del casco. "Lo del aire era fundamental para Diego porque transpira
demasiado y todo el tiempo se siente acalorado"
, asegura hoy Barreiro Laborda.
Durante su nueva estadía en Buenos Aires, Maradona se acercó a su familia con la
necesidad de recuperar el tiempo perdido por la distancia. Visitó al periodista
Luis Majul en su programa La Cornisa. Frente a cámaras, abrazó a Juan Carlos
Blumberg, ponderó su causa y firmó el petitorio de la Cruzada Axel por la vida
de nuestros hijos. Y, claro, como se esperaba, habló de Guillermo Cóppola: "El
me traicionó"
, dijo. También estuvo en el debut de Susana Giménez y, sobre el
final, fue sorprendido por sus hijas. "Siempre voy a estar enamorado de
Claudia"
, disparó. Viajó a la ciudad de Rosario y fue homenajeado por los
hinchas de Newell's en El Coloso del Parque. Entrenó junto al plantel de
Estudiantes de La Plata bajo la dirección técnica de su amigo Carlos Bilardo y
se prendió en un picadito con amigos. Y hasta hizo un gol de penal, por
supuesto. Fue a La Bombonera cada vez que jugó Boca Juniors, tanto por el torneo
local como por la Copa Libertadores. Y, lejos de flashes y cámaras, vivió la
noche de Buenos Aires. "Durante estos días en el campo de General Rodríguez lo vi de muy buen humor. En realidad, hacía tiempo que no lo veía tan feliz",
insiste Barreiro Laborda. Tan sólo 27 días después de su regreso a la Argentina,
cuando todo parecía ordenarse en su vida, ocurrió la tragedia.

Diagnostico reservado. El cuadro resultó contundente: Diego padecía de neumonía,
su temperatura estaba por las nubes e, inconsciente, había aspirado su propio
vómito, lo que derivó en una infección pulmonar bilateral. Su corazón, hinchado,
delataba una arritmia cardíaca. A las 18.10 fue internado en la Clínica y
Maternidad Suizo Argentina, en Capital Federal. Lo alojaron en el 4º piso, en la
unidad de Cuidados Intensivos. Un equipo médico encabezado por el doctor Jorge
Falcón decidió inducirlo en un coma farmacológico que permitió la intubación
necesaria para llevarlo a un respirador artificial. El primer parte médico fue
entregado a la prensa por escrito, el mismo domingo 18 a las 21 horas.
Denunciaba: "crisis hipertensiva en un cuadro basal de miocardiopatía dilatada y
posterior hipertensión arterial (…) también insuficiencia ventilatoria". Toda la
familia Maradona ya estaba dentro de la clínica: Claudia, Dalma, Gianinna, Don
Diego, Doña Tota, Lalo… Ninguno de ellos realizó declaraciones. Un grupo de
allegados a Diego montó guardia en el hall: Omy Suárez, el Turco Abdala, un tal
Gaby (que se presenta como "asistente de Maradona"), el abogado Eduardo
Damboriana y Cuqui Barreiro Laborda, entre otros. Guillermo Cóppola pasó por la
puerta de la clínica con su auto pero no se atrevió a entrar. Minutos después,
por televisión, pidió una tregua con su ex representado y amigo: "Más allá de
nuestras diferencias, primero está la salud de Diego. Mis sentimientos hacia él
siguen inalterables y sabe que puede contar conmigo para lo que necesite".
El
inefable Carlos Bilardo y el campeón del mundo Héctor Enrique también se
acercaron a saludar a la familia del Diez. A la medianoche apareció Claudio El
Turco García, uno de los primeros dirigidos por Diego durante su breve
experiencia como director técnico de Racing. La noche pasó sin más novedades,
aunque disparó un incesante desfile de admiradores. El segundo parte médico
llegó el lunes 19, al mediodía. Algunos de sus frases insinuaban una
recuperación: "la evolución hemodinámica ha sido satisfactoria", "normalización
sostenida de la presión arterial y buena diuresis"
y "funcionalidad cardíaca
aceptable para el cuadro de base".
Sin embargo, el pronóstico continuaba siendo
reservado. Visitaron la clínica Sergio Checho Batista (compañero de Diego en la
conquista del Mundial de México'86) y la nueva gloria de Boca Juniors, Carlitos
Tévez. Con el correr de las horas, comenzaron a llegar cronistas desde los
distintos rincones del mundo. Algunos fanáticos alentaban a su ídolo con un
bombo mientras que un grupo de señoras se fundían en una cadena de oración. Las
paredes de la Suizo Argentina ya estaban cubiertas con fotos de Diego Maradona y
miles de palabras de aliento. Recién a las 21 horas, el doctor Cahe abandonó el
lugar. Abordado por la prensa, dijo: "La evolución cardíaca y hemodinámica es
favorable. Diego mantiene el respirador funcionando al mínimo por prevención.
¿El diagnóstico? Sigue reservado".

¿Por que? Diego Armando Maradona se confesó adicto a la cocaína. No es novedad
ni puede considerarse un descubrimiento periodístico: fue él mismo quien
reconoció -en 1996, en una entrevista exclusiva con GENTE- su adicción a esa
sustancia. Desde entonces, siempre aceptó su enfermedad. Por eso, varios medios
deslizaron que quizás también haya consumido cocaína en el fin de semana previo
a su internación. Sin embargo, el doctor Alfredo Cahe insiste en que su cuadro
clínico no es fruto de una sobredosis. "El enfriamiento fue la mayor incidencia
en esta crisis. La noche del sábado fue muy fría y, para colmo, Diego puso el
aire acondicionado al máximo…
", asegura. Los partes médicos hoy remiten a su
estado actual pero no profundizan respecto a las causas que lo llevaron a esta
internación. Así y todo, el martes 20 por la madrugada, un despacho de la
agencia Télam que cita "fuentes confiables" -pero claro, no médicas- aseguraba
que, luego de un análisis, "fueron encontrados entre 850 y 900 miligramos de
cocaína en la orina de Diego Armando Maradona".

Tres buenas para Diego. Durante los días previos a su internación, Diego Armando
Maradona tuvo algunas a su favor:

1) Durante su nueva estadía en Buenos Aires, mantuvo una excelente relación con
su ex mujer, Claudia Villafañe, y sus hijas Dalma y Gianinna. Las visitaba en su
casa casi a diario. "Sentía que estaba recuperando el tiempo perdido por la
distancia. Disfrutaba cada charla con Claudia y cada minuto con sus hijas.
Estaba entusiasmado con la creación de la Fundación Diego Maradona, una
asociación benéfica en la que participarían Dalma y Gianinna. Y estaba muy
embalado con la organización de la fiesta de quince de Gianinna, que iba a ser
el 16 de mayo próximo…
", asegura un familiar de Diego.

2) Un fax fechado el 2 de abril último, con remitente de Grecia, lo invitaba a
la apertura de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, en donde sostendría la
antorcha olímpica.

3) A propósito de la causa por alimentos que le impedía regresar al país
(sumario caratulado "IMPUTADO: MARADONA, Diego Armando s/inf. Art. 1 ley
13.944"
), la secretaría Nº57 del Juzgado Nacional en lo Correccional Nº7
resolvió: "SOBRESEER a DIEGO ARMANDO MARADONA por considerar que el hecho no
cuadra en una figura legal".

Diego Armando Maradona se debate entre la vida y la muerte, en la altura de un
cuarto piso. Y Claudia, como durante toda su vida, sigue a su lado. Un bombo
resuena ahora a orillas de la avenida Pueyrredón, tan fuerte y fuera de ritmo
como el corazón de El Diez. Un grupo de mujeres improvisa una nueva cadena de
oración. Las paredes de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina están cubiertas
de palabras de aliento para el mejor deportista de la historia argentina, el
mejor jugador de fútbol de todos los tiempos. En una de ella puede leerse:
"D10S, QUEDATE EN LA TIERRA".

por: Jorge Martínez Carricart con Alejandro Seselovsky,
Pablo Procopio y Sergio Oviedo.
fotos: Walter Papasodaro, Fabián Uset, Matías Campaya, Alejandro Carra, Maximiliano Vernazza, Julio Ruiz, Enrique García Medina y Matías Cuke. Agencias:
AFP, EFE y Télam. Gentileza Diario Popular
y La Capital, de Rosario.

Llegó más temprano que de costumbre a su palco de la Bombonera, antes de que comenzara Boca-Chicago a las 11.10. Si bien gritó y cantó a la par de Gianinna, vivió el partido de una manera menos efusiva a la acostumbrada. En la mañana del domingo, Diego ya no era el Maradona de siempre.

Llegó más temprano que de costumbre a su palco de la Bombonera, antes de que comenzara Boca-Chicago a las 11.10. Si bien gritó y cantó a la par de Gianinna, vivió el partido de una manera menos efusiva a la acostumbrada. En la mañana del domingo, Diego ya no era el Maradona de siempre.

El día empezó muy temprano: a las siete fue a buscar a Gianinna y a unos amigos a Sunset, la disco de Olivos. Después, todos decidieron ir a desayunar. El lugar elegido fue la pizzería <i>La Continental</i>, en Vicente López al 2100, Recoleta. Estuvieron desde las 8.30 hasta las 10.30.

El día empezó muy temprano: a las siete fue a buscar a Gianinna y a unos amigos a Sunset, la disco de Olivos. Después, todos decidieron ir a desayunar. El lugar elegido fue la pizzería La Continental, en Vicente López al 2100, Recoleta. Estuvieron desde las 8.30 hasta las 10.30.

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