“La televisión es cruel con las mujeres” – GENTE Online
 

“La televisión es cruel con las mujeres”

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Irrumpe en el set sin demasiada producción Julieta (Prandi, 26 años, taurina, “gallo en el horóscopo chino”, informa). Luce anteojos de sol, pantalones anchos, ojotas negras, el pelo un poco recogido… Ya conoce la rutina: peinado, make up y prueba de vestuario. En ese orden. Pero no se inquieta: “Soy muy cuidadosa en lo que hago, y tengo paciencia. La experiencia me enseñó que no debo descuidar ningún detalle”, asegura.

Enseguida recuerda sus primeras producciones como modelo: “Terribles, no tenía mucha idea del trabajo, no sabía cómo cuidarme... Cuando veo esas fotos, pienso: ‘¡Era un desastre!’”. Hoy es top en el staff de Multitalent Agency. Y lleva siete años ininterrumpidos en pantalla, como actriz o conductora. Debutó como La Nena de Poné a Francella. Y participó en Franco Buenaventura, Arde Troya, No hay 2 sin 3, El ojo cítrico, Coronados de gloria…

Por si quedan dudas, se apura en aclarar: “No aparecí de la nada”. Ahora, el desafío llega de la mano de la productora de Mario Pergolini –Cuatro Cabezas– que todos sábados a las 22 la presenta como conductora de Zapping en Telefe, junto a Guillermo López. Una hora después, Julieta Prandi regresa al set, lista para comenzar con la sesión de fotos. Jeans gastados, ropa interior… y no mucho más. La producción resalta su sensualidad. Y el vestuario pone en evidencia sus contundentes 90-58-90. No está de novia: su relación con Gastón Portal terminó hace meses. Se define “soltera y sin apuro”.

Después del último flash comienza la entrevista. “Hablemos de la tele”, propone.

–¿Cómo era la televisión cuando eras chica?
–Estaba pensada para los chicos y para la familia. Me acuerdo de la placa de “Protección al menor”, puntual a las diez de la noche, y del Topo Gigio, que nos mandaba a la cama. Eso ya no existe... Ahora, a las tres de la tarde tenés lenguaje adulto y escenas eróticas. Ya nadie piensa en los chicos. Aunque reconozco que cambió el conocimiento. A los cinco años yo no sabía lo que era una computadora… ¡Y ahora los chicos pasan más tiempo en la PC que jugando a las figuritas! Un nene de cuatro años te hace preguntas que antes se hacían a los doce…

–En Zapping sos una suerte de analista de la televisión. ¿Cómo explicás el fenómeno de los reality?
–Simple: a la gente le gusta el voyeurismo, espiar la vida ajena. Saber qué hizo y qué no hizo el vecino. Si sos famoso, siempre te hacen sentir en la obligación de entornar esa puerta entre lo privado y lo público.

–Imagino que ése es uno de tus miedos.
–Obvio. Hay veces que una no sabe cuándo parar la pelota. ¿Cómo ponés un freno a los medios? ¿Hasta dónde se pueden meter en tu vida? Si salís despeinada en una foto, ya preguntan: “¿Qué le pasa?”. Si te ven con anteojos de sol, creen que lloraste toda la noche.

–¿Cómo convivís con las críticas?
–Hay que hacer oídos sordos y no pensar. Cuando me criticaron, a la corta o a la larga les tapé la boca. Yo sigo trabajando. Y te aclaro que no tengo padrinos: todo lo conseguí con esfuerzo y dando pasos cortos. Hoy nadie pregunta: “¿Quién es Julieta para conducir un programa en Telefe?”. Y si no choca, si no resulta raro verme ahí, es porque la vengo remando desde hace años y estoy en un lugar que merezco.

–¿Mirás, escuchás o leés lo que dicen de vos?
–¡No! Porque, por lo general, nunca saben de lo que hablan. Me concentro en lo que hago y sólo pretendo que le guste a la gente. Escucho los comentarios que me hacen en la calle, porque no tienen doble intención. Creo en la sinceridad del público que disfruta de la televisión despojado de prejuicios.

–¿En la televisión descubriste un medio machista?
–Sin dudas. Las críticas siempre son más duras para las mujeres. ¿Cuántos conductores o actores malos hubo en la tevé? Pareciera que ninguno… En cambio, a las mujeres nos gastan: cuando les probás que no sos mala conductora, te empiezan a ver las raíces del pelo… ¡Y si te encuentren mal teñida, te destrozan! Un hombre puede aparecer en pantalla gordo y pelado. “Pero es inteligente”, dicen. Y si se viste mal, lo puede ocultar con un poco de humor. Pero una mujer gorda o mal vestida no resiste mucho en televisión: enseguida piden que la cambien por una con curvas. Cuesta mucho afianzarse: la televisión es muy cruel con las mujeres.

–¿Cómo funciona la química con el pelado Guillermo López? Seguramente alguna vez te gastó en CQC...
–Lo conocí, como todo el mundo, por sus notas en Caiga Quien Caiga. No lo odiaba, aunque reconozco que su modo socarrón de preguntar me molestaba. Un día, antes de grabar el primer programa de Zapping, nos reunimos con los productores, y mientras pasábamos letra nos dimos cuenta de que la pareja funcionaba. Nunca sentí competencia, rivalidad o ego de su parte. Nos entendemos desde el humor. Me hace sentir cómoda, no es competitivo o acaparador.

–¿Qué sentís los cinco minutos previos al aire?
–¡Me descompongo! No puedo cenar nunca. Antes del programa hay un catering lleno de comida, pero no me pasa ni una galleta. Me siento histérica. El Pelado sólo toma agua. Pero a los quince segundos de aire se me pasa todo.

–¿Cómo viven el duelo con TVR, de Canal 13?
–Felices, porque nos va bien. Decir que no nos importa el rating es mentira: la gente nos está apoyando y eso nos hace felices. Pero todo es el resultado de mucho esfuerzo. Julieta llegó como invitada al programa de Guillermo El Pelado López. Y ya cerró contrato para co-conducir el envío durante todo el año. “<i>Funcionamos en pantalla porque no tenemos competencias, rivalidades ni lucha de egos</i>”, reflexiona.

Julieta llegó como invitada al programa de Guillermo El Pelado López. Y ya cerró contrato para co-conducir el envío durante todo el año. “Funcionamos en pantalla porque no tenemos competencias, rivalidades ni lucha de egos”, reflexiona.

“<i>¿Cómo ponés un freno a los medios? ¿Hasta dónde se pueden meter y opinar respecto de tu vida? Si salís despeinada en una foto, ya preguntan: ‘¿Qué le pasa?’. Si te ven con anteojos de sol, creen que lloraste toda la noche</i>”

¿Cómo ponés un freno a los medios? ¿Hasta dónde se pueden meter y opinar respecto de tu vida? Si salís despeinada en una foto, ya preguntan: ‘¿Qué le pasa?’. Si te ven con anteojos de sol, creen que lloraste toda la noche

“<i>Las críticas siempre son  más duras para las mujeres. Cuando les probás que no sos mala conductora, te empiezan a ver las raíces del pelo…  ¡Y si te encuentren mal teñida, te destrozan!</i>”

Las críticas siempre son más duras para las mujeres. Cuando les probás que no sos mala conductora, te empiezan a ver las raíces del pelo… ¡Y si te encuentren mal teñida, te destrozan!

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