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La princesa sigue con su circo

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n nuevo escándalo sacude al principado de Mónaco. La princesa
Stéphanie se casó con un acróbata de circo. En un pequeño
pueblo de Suiza, vestida con jeans y zapatillas. La ceremonia se celebró
a espaldas de la familia Grimaldi y sin el permiso de la corte monegasca.
Desde entonces, su marido es Adan Lópes Péres, un joven plebeyo
portugués, diez años menor que ella, experto en el arte de caminar
sobre la cuerda floja, y ex empleado del domador de elefantes Franco Knie
(N. de la R.: otra antigua conquista de Stéphanie). Acorralado
y sin capacidad de reacción, el príncipe Rainiero bendijo la
unión y recibió en la familia a su nuevo consuegro: el payaso
Salvador.

El “oui” de Stephanie. Ocurrió el viernes 12 de septiembre,
a las 14:30 horas. La ceremonia se celebró en el registro civil de
Eaux-Vives, una localidad suiza vecina de Ginebra. Ajena al protocolo real
monegasco, la princesa Stéphanie vistió jeans y remera blanca.
En sus manos sostuvo un colorido bouquet de flores silvestres y una caja de
bombones. Sus tres hijos –Luis, Paulina y Camila– improvisaron un
breve cortejo. El plebeyo Adan Lópes Péres lució pantalón
y remera negros. La ceremonia duró poco más de diez minutos.
El abogado Thierry Lacoste e Iván Lópes Péres (hermano
del novio) fueron los testigos de la boda. Y Salvador Lópes (papá
del novio), el único invitado.

El “no” de Monaco. Stéphanie planeó su boda a espaldas
de su familia y de la corte monegasca. El príncipe Rainiero supo del
casamiento de su hija menor tan sólo algunas horas antes de la ceremonia.
Curado de espanto, al patriarca de Mónaco no le quedó otra alternativa
que aceptar la noticia. En un breve comunicado de prensa, su vocero sostuvo
luego que el enlace se desarrolló “con total acuerdo y los mejores
deseos del príncipe Rainiero, que sólo quiere la felicidad de
sus hijos”. Sin embargo, ningún integrante de la familia Grimaldi
acompañó a Steph en su romántica excursión por
Suiza. Su hermana mayor, la princesa Carolina, sólo se enteró
que tenía nuevo cuñado una vez terminada la ceremonia…

¿Quien es Adan Lopes Peres? El nuevo marido de Stéphanie es
portugués y tiene 29 años. Plebeyo, soltero y sin hijos. Es
acróbata, quinta generación de una dinastía de artistas
circenses sin igual. Su padre –el consuegro de Rainiero, claro–
es Salvador Lópes, un acróbata jubilado que hoy ejerce como
payaso. Su madre es bailarina de flamenco, diplomada del Conservatorio de
Danzas de Madrid. Adan Lópes Péres vivió en el circo
hasta los 12 años y luego se radicó en su tierra natal, donde
completó sus estudios secundarios. Pero nunca se acostumbró
a la vida sedentaria. A los 18 años regresó al circo y, junto
a su hermano Iván, deslumbró al mundo con un número que
combina a la perfección sus rutinas de equilibrio con danzas modernas.
Hoy es una de las principales atracciones del legendario circo Knie, propiedad
de Franco Knie, otro ex amor de Stéphanie…

La love story. Se conocieron en junio del 2001 durante el clásico Festival
del Circo que se realiza cada año en Montecarlo. Frente a la familia
Grimaldi, Adan y su hermano Iván improvisaron una monumental rutina
de trapecio con la que ganaron el premio Payaso de Plata. Y fue Stéphanie
la encargada de entregarle semejante galardón. Entonces, la menor de
las Grimaldi sostenía un tórrido romance con el domador de elefantes
Franco Knie, dueño de uno de los espectáculos circenses más
importantes del mundo y eventual patrón de la familia Lópes
Péres. Pero aquel idilio terminó rápido y derivó
en un nuevo escándalo: el pedido de divorcio por parte de la mujer
de Knie. Adán y Stéphanie comenzaron su relación a principios
del 2003. Y se volvieron inseparables, a tal punto que ella no asistió
al baile de la Cruz Roja para seguir a su acróbata hasta Lucerne, entonces
destino de la carpa Knie.

El 8 de abril último, el príncipe Rainiero conoció la
novedad y estalló de furia: no podía asumir que su hija volviera
a caer en las redes de un plebeyo que, para colmo, es diez años menor
que ella. Desde entonces, la relación entre padre e hija es tan tensa
como la cuerda en la que se mueve su flamante yerno. Aun pese al rechazo del
príncipe, los encuentros entre la princesa y el acróbata se
repitieron cada quince días, cada fin de semana en los que Stéphanie
dejaba a sus hijos con sus respectivos padres para vivir libremente su pasión…

¿Otra vez embarazada? A pesar de su carácter de “top secret”,
el casamiento de la princesa Stéphanie pronto trascendió a los
medios y disparó los más diversos rumores. La revista española
Diez Minutos sostuvo desde su tapa que “Estefanía de Mónaco
se casa embarazada”. Y si bien el trascendido nunca fue confirmado –ni
refutado, por supuesto–, tampoco resulta descabellado: la cigüeña
jamás respetó formas ni tiempos en la familia Grimaldi. Sin
embargo, todos descuentan que el supuesto embarazo no apuró los tiempos
de la boda, ya que luego del nacimiento de su tercera hija, Camila (N.
de la R.: fruto de una relación con el guardaespaldas Jean Paul Gottlieb
),
la princesa Stéphanie demostró que no tiene pudor en ser madre
soltera. Los otros dos hijos, Luis y Paulina, los tuvo con Daniel Ducruet,
quien también supo ser su bodyguard. Y después protagonizó
un escandalete al ser fotografiado en plena infidelidad con una prostituta.

Just Married. El matrimonio Lópes Péres –Stephanie y Adan,
claro– abandonó el registro civil de Eaux-Vives tomado de la mano.
Con sus flores y su caja de bombones a cuestas. Y volvieron a besarse, por
supuesto. Caminaron juntos hasta una joyería vecina para remediar un
olvido imperdonable: las alianzas. Allí, Adan le obsequió un
anillo de brillantes a su mujer. Después, los novios comieron junto
a la familia Lópes Péres en un restaurante asiático de
Ginebra. Finalmente, pasaron su luna de miel en la habitación presidencial
del Hotel d’Angleterre, un imponente palacio en la capital Suiza.

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No es el fin. El culebrón Grimaldi pronto escribirá un nuevo
capítulo. Sin giros latinos, aunque con una exquisita flema monegasca…

por Jorge Martínez
desde París, Danielle Raymond
fotos: AFP y Archivo AtlántidaStéphanie y Adan se conocieron en junio del 2001, durante el Festival del Circo de Montecarlo. Entonces, la princesa entregó a su futuro marido el premio Payaso de Plata.

Stéphanie y Adan se conocieron en junio del 2001, durante el Festival del Circo de Montecarlo. Entonces, la princesa entregó a su futuro marido el premio Payaso de Plata.

Las imágenes reflejan los primeros minutos de Adán y Stéphanie como marido y mujer. Fueron tomadas en las calles de Eaux-Vives, poco después de la boda. Desde allí, los novios caminaron

Las imágenes reflejan los primeros minutos de Adán y Stéphanie como marido y mujer. Fueron tomadas en las calles de Eaux-Vives, poco después de la boda. Desde allí, los novios caminaron "con ramos de flores en sus manos" hasta una joyería vecina, donde compraron los anillos.

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