Ahora leyendo
La ministra de educación porteña y una promesa: “Vamos a llevar la secundaria del futuro al cien por ciento de las escuelas”

La ministra de educación porteña y una promesa: “Vamos a llevar la secundaria del futuro al cien por ciento de las escuelas”

Avatar

Soledad Acuña, embarazada de cinco meses, se apresta a mudar toda su cartera al flamante edificio ubicado en el Barrio 31 de Retiro, que inaugurará el 10 de enero. Aquí habla de las nuevas modalidades de enseñanza, la necesidad de generar más vocaciones científicas y tecnológicas para adecuarse al perfil de desarrollo de la ciudad (“los chicos que hoy egresen de la educación formal cambiarán 17 veces de empleo”, asegura) y la creación de la Agencia de Aprendizaje para Toda la Vida, a fin de que los adultos puedan preparase para enfrentar ese futuro.

La ministra de Educación, Soledad Acuña, está embarazada de cinco meses.

La ministra de Educación porteña Soledad Acuña (44) vive una etapa nueva en su vida: está embarazada de cinco meses. En abril tendrá a su segundo hijo –junto a su esposo, el secretario de seguridad de Lanús Diego Kravetz– que se llamará “Nicolás o Lorenzo”. “No hay antecedentes de una ministra con licencia por maternidad, me tomaré para dar a luz y un tiempo, sin plazos. En la oficina siempre hay lugar para un moisés”, se ríe. En ese lapso, quedará al mando el jefe de gabinete de esa cartera, Luis Bullrich. Pero también transcurre una de continuidad: quien trabaja junto al jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta hace ya 22 años (desde el Grupo Sophia, donde se formaron muchos dirigentes cambiemitas), seguirá al frente del ministerio de Educación, que inaugurará un nuevo edificio de siete pisos en el Barrio 31. Allí se mudarán 2200 personas a partir del 10 de enero. “Por las bases que dejó Esteban Bullrich, pude enfocarme desde hace cuatro años en las transformaciones educativas más que en las estructurales. Él asumió con escuelas sin gas, con el mínimo funcionamiento, sin garantías de escolaridad para sala de cinco. Yo partí con eso solucionado y avancé en calidad”.

–Pero la infraestructura fue un tema importante en tu gestión.

–Tuvimos dos grandes políticas. El Plan de 54 Escuelas y la jornada extendida: más tiempo de aprendizaje y generación de capacidades en los chicos. Incluso en esos casos, no partimos de escuelas sin techo, hicimos nuevas, adecuadas a las pedagogías actuales y futuras. A partir de ahí nos pusimos objetivos que cumplimos en su mayoría. La educación enfrenta el desafío de los cambios tecnológicos y el empleo. Si lo sabemos aprovechar, es una oportunidad para la ciudad de Buenos Aires, que crece en función del desarrollo de sus personas. No tenemos industrias que son fábricas, sino basadas en el conocimiento.

El nuevo ministerio de Educación, que será inaugurado el 10 de diciembre en el Barrio 31.

–¿Y qué hicieron en ese sentido?

–La Secundaria del Futuro es un camino que tuvo ruido y discusiones, pero sin marcha atrás. Hay 44 escuelas que enseñan distinto, para chicos que aprenden diferente y van a encontrar nuevos desafíos. Y ya tenemos resultados optimistas: mayor nivel de promoción de las materias, menos deserción y familias más comprometidas. Al principio teníamos que hacerles entender a las escuelas los beneficios de este sistema, hoy ellas nos piden entrar al mismo.

–¿Están ampliando esta modalidad?

–Sí, gradualmente, con pasos firmes y cortitos. No se puede tirar la teoría y dejar a la escuela sola. No sólo hablamos de infraestructura, sino de asistentes técnicos que pongan a los docentes en este otro lugar. En los próximos cuatro años nos proponemos llegar con la Secundaria del Futuro al cien por ciento de las escuelas. La segunda etapa tiene que ver con la mirada del ministerio puesta en las orientaciones vocacionales a partir del tercer año y el perfil de cada chico, teniendo en cuenta, además, el desarrollo de la ciudad. Queremos que se inserten en los ámbitos que tienen más impulso y desarrollar vocaciones científicas, tecnológicas, vinculando la escuela con el mundo productivo y la educación superior.

–Afianzar la enseñanza de las materias que siempre se consideraron más duras.

–Hoy tenemos, desde el nivel inicial, educación digital. Aprenden la lógica matemática que está detrás de los lenguajes de programación. En la primaria trabajan con programación y robótica, y en secundaria con elementos de pensamiento computacional aplicados a la vida laboral. Nos pasa que más chicos, voluntariamente, se anotan en los cursos de programación y diseño web que brindamos. Hace cuatro años, cuando empezamos, nos costaba conseguir que se anotaran; hoy las vacantes se agotan enseguida.

Acuña junto al jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta el 9 de diciembre, en la jura.

–¿Qué pasa con las camadas que se quedaron afuera de todo esto?

–Vamos a crear la primera Agencia de Aprendizaje para Toda la Vida, para adultos, en el ámbito del nuevo ministerio en el Barrio 31. Entendiendo el cambio del mercado laboral, entrenando a las personas para esas nuevas capacidades. Hoy, los especialistas coinciden en que los chicos, cuando se reciban de la educación obligatoria, van a cambiar, mínimo, 17 veces de empleo a lo largo de su vida. En cada cambio deberán reentrenarse, y el Estado debe garantizar ese proceso. Hoy las empresas ya no emplean a alguien tanto por su título, sino por los certificados de conocimientos que tienen, y eso se los dará esta Agencia a través de un banco de créditos.

–Todo esto tendrá docentes a cargo. ¿Cómo es la capacitación de los mismos?

–Vamos a continuar con el plan intensivo: una maestra de la ciudad tiene cien horas al año de capacitación, dos horas y media por semana. No hay otra profesión con este régimen de entrenamiento. Y la otra pata es la formación inicial, porque estas modalidades requieren nuevos perfiles de docentes en los que estamos trabajando fuertemente.

Ir Arriba