La historia de vida de Luis Chocobar, el policía que fue condenado a 3 años de cárcel por defender a un turista – GENTE Online
 

La historia de vida de Luis Chocobar, el policía que fue condenado a 2 años y medio de cárcel por matar a un delincuente

En 2017 su profesión lo puso cara a cara con un delincuente, con una persona que interceptó a un turista, le robó, y le dio 11 puñaladas. Al ver eso, actuó para defenderlo.
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Luis Chocobar, el policía que fue condenado a 2 años y medio de presión en suspenso por matar a un delincuente, emocionó al hablar de su infancia e historia de superación. Luchó contra todo para encontrar su lugar y tener una identidad y formar una familia. Su nombre y su rostro cobraron fama en 2017, cuando en medio de su servicio adicional que estaba realizando, se cruzó con un hecho de inseguridad.

Un turista estadounidense, que paseaba por el barrio de La Boca, fue abordado por Juan Pablo Kukoc, que no solo le quiso robar sus pertenencias, sino que le dio 11 puñaladas. Chocobar le dio la voz de alto, sacó su arma y disparó varias veces para intimidarlo, pero una bala rebotó, le pegó al ladrón y terminó con su vida.

Angustiado por la situación, esta vez, además de hablar de la condena en Fantino a la tarde, repasó su historia de vida: “Mis padres me abandonaron cuando yo tenía un año y medio, mi hermano más grande 3 años y mi hermano más chiquito 8 meses. Nuestra madre nos abandonó y pasamos a un hogar de niños”, comenzó.

“Luego pasamos a vivir con mi abuela paterna –murió hace dos años-, y con mi abuelo”, agregó y luego se enfocó en su infancia y adolescencia: “Soy de Salta, de un pueblo que se llama La Merced, donde me crié. A los 9 años empecé a trabajar en el tabaco, con el patrón para el que mi madre trabajó durante 32 años”.

“Somos una familia que toda la vida nos pasamos trabajando en lo que sea. Vendíamos huevos, gallinas…Nuestra familia es muy humilde, pero llena de valores. Creo que eso es lo que me mantiene hoy en día de pié”, agregó Luis.

“A los 17 años me vine a Buenos Aires, porque necesita crecer como persona, en mi pueblo se me estaba cerrando las puertas. Empecé a estudiar para contador público, pero como mi madre no tenía mi patria potestad y mi partida de nacimiento no estaba bien, porque decía Padre: nadie, Madre: nadie y firman dos testigos, nada más. Por eso el sentimiento es para mis padres de crianza, que fueron mis abuelos”, recordó.  

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