«La devaluación fue un invento exclusivo para arrasar el salario de la gente» – GENTE Online
 

"La devaluación fue un invento exclusivo para arrasar el salario de la gente"

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-Ya pasó lo peor, como insiste en asegurar el presidente Duhalde?
-Para la gran mayoría de los economistas, la realidad indica todo lo contrario. Un ejemplo: en los próximos seis meses es difícil que los exportadores tengan dólares para liquidar. En consecuencia, mantener el precio del dólar, algo que desvela a Duhalde, será complicado. Y la compra de billetes lo que provoca es la posibilidad de entrar en una espiral inflacionaria. Por otro lado, hay un nivel de recaudación como para ir tirando; y el déficit -por la devaluación- no será tan elevado. Es quizá lo único positivo de la devaluación. Aunque, en realidad, fue un gesto del FMI hacia la Argentina, que pidió reducción de déficit sabiendo que se lograría de todos modos. Así que, en los últimos meses, el Fondo ayudó a enmendar alguna de las monstruosidades que hizo este Gobierno.

-¿Ejemplos?

-La Ley de Quiebras. La Ley de Subversión económica. La demanda de un plan monetario que el Gobierno, aún después de seis meses, no ha podido elaborar. Quiero creer que esto, más otros disparates que han hecho junto con el Congreso -que es cómplice-, fue por ignorancia y no por corrupción. Pero sí revela una manifiesta inconducta moral.


-Duhalde dijo que el 14 de julio es la fecha límite para firmar el acuerdo con ese organismo. ¿Se llegará?

-No sé qué hará el Fondo. Mi impresión es que no nos dará asistencia financiera ni créditos. Pero tampoco creo que nos deje caer del mundo. Nos permitirá pagar algunos vencimientos el año próximo. Para las pretensiones de este Gobierno, que cuando asumió dijo: "Si devaluamos nos van a dar plata", es nada. Y esto revela el desconocimiento, la ignorancia y la brutalidad de este Gobierno.

-John Thorton, el nuevo enviado del Fondo, llegó con nuevas exigencias, y tienen que ver con los 14 puntos que firmaron los gobernadores con el Gobierno hace más de dos meses. Por ejemplo, el fin de los bonos provinciales.

-Esos bonos son moneda falsa. Y se pueden rescatar con tiempo y planes de austeridad. El drama de la Argentina es que todo sale al revés. Por ejemplo, la devaluación fue un invento exclusivo para arrasar el salario de la gente. Era más sencillo hablar con sinceridad y decirle que iban a bajarle el 20 por ciento, y no producir esa medida disparatada que se los redujo a la mitad. Además, desde la renuncia de De la Rúa cayó un 15 por ciento el PBI. La Argentina es uno de los tres países en el mundo que este año no van a crecer. Los otros son Ruanda y Japón. Pero, claro, los japoneses ni se dan cuenta…

-La sinceridad no es una virtud de los políticos.

-No solo es sinceridad, hay un problema de conocimiento. Creían que devaluar hoy es lo mismo que hacerlo en 1980. Y se olvidaron de que la gente funcionaba con otro sistema monetario, con otra moneda.


-La semana pasada, Brasil tomó 10 mil millones de un préstamo del FMI. ¿Por qué ellos sí, y nosotros no, si tienen a Lula con chances de ser el nuevo presidente que, supongo, será visto como un factor de riesgo para los organismos internacionales?

-Sí, ellos tienen el riesgo de Lula. Y nosotros ya tuvimos como cinco Lulas acá. Entre la siesta de De la Rúa y la fiesta del Congreso que terminó en Duhalde, el país se ufanó de no honrar sus compromisos. No sólo dijimos que no podíamos pagar: nos reímos de no pagar, quebramos las reglas morales del mundo. Brasil no hace esas cosas, por eso son más contemplativos con ellos.

-Le traigo el ejemplo hacia nuestro país: ¿para el Fondo es lo mismo Duhalde que Carrió o Zamora en la presidencia?

-No sé… Pero me cuesta creer que hasta ellos puedan cometer los estropicios que hizo este Gobierno. Ahora estamos comprometidos por los próximos cuatro o cinco años, pero si continuamos con estas políticas, el futuro de nuestros hijos y nietos será deprimente.


-¿Quién podría hoy, entonces, calmar las aguas en la Argentina?

-No lo tengo claro. Afuera no hay prejuicios acerca de quiénes podrían ser nuestros gobernantes. Pero si esos gobernantes cometen los salvajismos y las catástrofes de los últimos tiempos -en el sentido político, económico y moral- vamos a estar infinitamente más aislados que ahora.

-De todas formas, el Presidente señaló que la fecha de las elecciones en septiembre de 2003 es inamovible.

-En términos políticos, Duhalde es un moribundo que discute de qué forma atrasa el momento en que lo van a sacar o que se irá. Es cierto que tiene adherentes a su teoría de llegar al 2003, que son otros dirigentes políticos -Menem, Carrió, Alfonsín- que no quieren elecciones hoy porque no tienen armado su aparato para competir.


-Las reservas del Banco Central para sostener el precio del dólar se hundieron por debajo de los diez mil millones. ¿Es el límite tolerable, o aún pueden aguantar?

-Con esta gente no lo sé. Da la impresión de que en este país se rifan reservas con una alegría fenomenal. Así que no sé…

-¿Existe la posibilidad real de que la Corte Suprema revise lo que hizo Duhalde y regresar al país de diciembre, o sólo fue un rumor?

-Duhalde, en asociación con Alfonsín -presuntamente un demócrata- intentó eliminar a uno de los tres poderes de la Argentina. Un poder cuestionado, y quizá con razón. Y el Congreso lo apoyó. Es inadmisible. Lo dramático de Duhalde no sólo es lo económico; es también lo institucional. Se han burlado de todo. Pero a esta altura de las circunstancias, no creo que la Corte lo intente. En otro momento, quizá…


-Hasta diciembre, la Argentina tenía un sistema monetario previsible. ¿Hay forma de retornar a la convertibilidad tal como la conocimos?

-Con el nivel de reservas que hoy tenemos, sería una ingenuidad pensar en eso. Por otra parte, esa experiencia implicaba no gastar más de lo que teníamos o recaudábamos. Y hoy no veo gente dispuesta a ese tipo de cosas. Además, si uno logra eso, no necesita convertibilidad. Porque ese sistema es un cepo al libre ejercicio monetario.


-¿Y la dolarización es una opción posible?

-No me parece una solución. Aunque de pronto, si nos quedamos sin moneda porque no se corrige el disparate de las monedas semifalsas que pululan, porque no hay sistema financiero ni crédito, y porque la gente, si ahorra, lo hace en dólares, entonces sí, podría ser una opción.

El país se ufanó de no honrar sus compromisos. No sólo dijimos que no podíamos pagar: nos reímos de no pagar, quebramos las reglas morales del mundo"">

"El país se ufanó de no honrar sus compromisos. No sólo dijimos que no podíamos pagar: nos reímos de no pagar, quebramos las reglas morales del mundo"

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